El Gobierno no encontró "ninguna incidencia" en las granjas de gallinas denunciadas
Todavía hay una investigación abierta para "valorar la veracidad de las imágenes que enviaron las entidades animalistas".
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PalmaEl Govern ha informado de que inspeccionó la semana pasada todas las granjas de gallinas que fueron denunciadas por las entidades animalistas y no detectó "ninguna incidencia reseñable". Así lo ha detallado este martes el consejero de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, en respuesta a una pregunta de la diputada del PSIB Malena Riudavets durante el pleno del Parlament de este martes.
Cabe remarcar que las granjas fueron denunciadas por las condiciones de insalubridad y el posible incumplimiento de la normativa de bienestar animal. En las imágenes que hicieron públicas las entidades de protección animal y medioambiental ARDE y Satya Animal, se ven huevos con ácaros, cucarachas y gallinas vivas que conviven con cadáveres en diferentes estados de descomposición. Además, según detallan, se han documentado incluso casos de canibalismo. Todo ello, en ambas denuncias, iba acompañado de un informe de un veterinario titular que reforzaba su denuncia.
Ante estos hechos y después de la inspección, Simonet ha asegurado que "después de recibir el primer vídeo diciendo que eran imágenes grabadas en la granja de Mirabò, enviaron inspectores a granjas de todo el grupo y no se encontró nada de lo que salía en las imágenes y las granjas pasaron las inspecciones sin incidencias detectables". Ante este hecho, ha añadido que ahora se ha abierto un expediente y una investigación donde los técnicos están valorando la veracidad de estas imágenes. Referente a este caso, el consejero ha remarcado que "no sé cómo está". Con todo, Simonet ha considerado que no le corresponde ni a él ni a la oposición "juzgar antes de tiempo unos hechos que deben valorar los funcionarios" que aplican la normativa".
Simonet también ha sido crítico con los animalistas y, mientras asegura que se está investigando la veracidad de las imágenes ya las pone públicamente en duda preguntándose "por qué esperaron tres meses después de grabarlas para enviarlas por correo a la consejería".
Toda esta polémica se vive mientras Manacor lucha por frenar el proyecto de Avícola Son Perot para construir una explotación de 80.000 gallinas ponedoras en la finca de Son Brau. Tal como informó el ARA Balears, este proyecto (que aspira a producir 26,5 millones de huevos anualmente) presenta incumplimientos urbanísticos y carencias graves en materia ambiental. Así lo advierten los informes preceptivos emitidos por el Ayuntamiento de Manacor. Cabe remarcar, sin embargo, que a pesar de los informes desfavorables, la decisión final sobre la autorización ambiental corresponde al Gobierno de las Islas Baleares, que deberá valorar el proyecto y las deficiencias señaladas por los servicios municipales.