La Joan March de Palma reivindica el arte de Saul Steinberg, "el escritor que dibuja"
Una retrospectiva del célebre dibujante del 'New Yorker' recorre su obra con dibujos, pinturas, 'collages' y fotografías hasta el 23 de enero
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PalmaSaul Steinberg hizo del dibujo una manera de observar e interrogar el mundo. Conocido sobre todo por sus portadas e ilustraciones para The New Yorker, el artista construyó una obra que atraviesa la pintura, el collage, la fotografía y la literatura sin acomodarse del todo a ninguna disciplina. La Fundación Joan March de Palma propone ahora un recorrido con la exposición Saul Steinberg, artista, que se inauguró este martes y se podrá visitar hasta el 23 de enero de 2027.
La muestra es una versión reducida de la primera retrospectiva completa dedicada a Steinberg en España, presentada en la sede madrileña de la fundación en 2024. La selección permite acercarse a un creador que circuló tanto por las páginas de las revistas como por los museos de arte contemporáneo.
Dibujos, murales, collages, pinturas, grabados, fotografías, libros de artista y revistas dan cuenta de esta diversidad. El hilo conductor es el dibujo, que Steinberg convirtió en un lenguaje capaz de combinar el humor con la reflexión sobre las convenciones sociales y las maneras de representar la realidad. El crítico Harold Rosenberg lo definió como un "escritor de imágenes".
Del exilio a las páginas del "New Yorker"
Nacido en Rumanía en 1914, Steinberg se formó como arquitecto en Milán. Las leyes antisemitas del fascismo italiano le obligaron a buscar una salida de Europa. Tras pasar por la República Dominicana, consiguió establecerse en los Estados Unidos en 1942. La colaboración con The New Yorker había comenzado antes de su llegada y se prolongó durante casi seis décadas.
La revista fue decisiva para la difusión de su trabajo. Las portadas y los dibujos interiores introdujeron su mirada en los hogares norteamericanos, pero su producción también se abrió camino en los espacios expositivos. En 1946, su obra se mostró en el MoMA de Nueva York junto a la de artistas como Isamu Noguchi y Robert Motherwell.
"No pertenezco del todo al mundo del arte, ni al de las viñetas, ni al de las revistas, por eso el mundo del arte no sabe muy bien dónde situarme", escribió Steinberg. Esta dificultad para clasificarlo es una de las claves de la retrospectiva: el ingenio visual pasa del papel a la pintura, el fotomontaje y las piezas en tres dimensiones.
Su obra también mantiene vínculos con la literatura y el teatro del absurdo. Admirador de Nikolai Gógol, Steinberg compartía inquietudes con creadores como Samuel Beckett, Alberto Giacometti y Eugène Ionesco. Rosenberg llegó a comparar sus juegos entre las palabras y las imágenes con los de James Joyce.
Una donación de más de cien piezas
La exposición ha contado con la participación de la Saul Steinberg Foundation de Nueva York, dedicada a conservar y estudiar el legado del artista. Esta institución ha donado más de cien piezas a la Fundación Joan March, que se suma así a otros centros receptores de su obra, como el Art Institute de Chicago y el Centre Pompidou de París.
La muestra se acompaña de un catálogo ilustrado con textos históricos y ensayos. Entre estos se encuentra el que Rosenberg publicó con motivo de la exposición individual de Steinberg en el Whitney Museum de Nueva York en 1978, y aportaciones de Sheila Schwartz, María Teresa Muñoz y Alicia Chillida.