Nueva denuncia contra Avícola Ballester: la granja más grande de las Baleares también está llena de cadáveres de gallinas

ARDE y Satya Animal denuncian la granja de Es Caparó, de Avícola Ballester, por la presencia de gallinas muertas y heridas.

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21/10/2026 - 21:29 h

PalmaCadáveres de gallinas en descomposición, animales heridos y aves atrapadas entre los excrementos. Es lo que muestran las grabaciones que sustentan la segunda denuncia en una semana contra una granja de Avícola Ballester. Las entidades animalistas ARDE y Satya Animal vuelven a señalar una explotación de la compañía, esta vez la de Es Caparó, en Manacor, donde las imágenes grabadas en julio documentan escenas que un informe veterinario considera compatibles con un deterioro grave del bienestar animal.

La denuncia se basa, entre otros elementos, en un informe veterinario firmado por Alba Nieto Palau el 1 de septiembre. El análisis describe imágenes compatibles con un deterioro grave y sostenido del bienestar animal, mortalidad persistente y deficiencias importantes de limpieza y manejo.

Gallinas heridas, atrapadas y en estado crítico

Entre las escenas descritas en el informe hay gallinas con pérdida extensa de plumas y zonas de piel expuesta, lesiones en la cabeza y en el cuerpo y heridas con presencia de sangre. También se observa una gallina muerta con la cabeza y el cuello atrapados entre los barrotes de una estructura de la instalación, así como ejemplares vivos parcialmente atrapados en estiércol compactado.

La gallina muerta atrapada entre los barrotes.
Cadáver de una gallina.

El informe también describe aves dentro del gallinero que aparentemente no tienen acceso a comida ni a agua, y animales tumbados e inmóviles o con signos compatibles con un estado muy grave. En cuanto a la mortalidad, las grabaciones muestran cadáveres repartidos por diferentes puntos de la granja y en diversos estadios de descomposición. Algunos aparecen amontonados en el suelo, sin que se observe un sistema de conservación cerrado.

La veterinaria señala igualmente la acumulación de estiércol, plumas, materia orgánica y líquidos, así como estructuras sucias y deterioradas. En las imágenes también se ven huevos en el suelo, en contacto con excrementos y restos orgánicos y cerca de gallinas muertas. El informe apunta, además, a una iluminación escasa y a una posible situación de sobreocupación en una de las zonas con gallinas.

Las gallinas conviviendo en un espacio muy reducido.

A partir de estas observaciones, la denuncia plantea posibles incumplimientos de las normas de bienestar animal, higiene y gestión de subproductos animales.

Una explotación con capacidad para más de 183.000 gallinas

Según la documentación facilitada por las entidades, la granja de Es Caparó es la más grande de las Baleares en cuanto a capacidad ganadera, con un máximo autorizado de 183.448 gallinas repartidas en tres naves. Dos funcionan con un sistema de jaulas y una tercera con un sistema de cría en suelo con aviarios. La explotación dispone también de instalaciones para clasificar y envasar los huevos, una zona de carga y una plataforma de estiércol de 862 metros cuadrados.

Los datos aportados sitúan la producción anual en unos 56,6 millones de huevos, con un consumo de agua de 57.330 litros diarios y una generación de 7.337 toneladas de estiércol al año. La gestión de los cadáveres prevista en la autorización ambiental integrada contempla, según esta documentación, un depósito cerrado con cal viva. Las imágenes descritas en el informe veterinario, en cambio, muestran cadáveres en diferentes puntos de las instalaciones, una circunstancia que la denuncia pide que se investigue.

Una nueva denuncia contra la misma empresa

El caso llega al ddía siguiente de que ARDE y Satya Animal hicieran pública otra denuncia relacionada con una explotación avícola de la misma empresa. En aquel caso, las entidades alertaron de las condiciones observadas en otra granja y, posteriormente, Avícola Ballester anunció que se planteaba emprender acciones legales contra las organizaciones animalistas.

La nueva denuncia amplía así el foco sobre las instalaciones vinculadas al grupo empresarial, que integra Avícola Ballester SA y Avícola Son Perot SA. La documentación aportada por las entidades también recoge antecedentes de controversias administrativas relacionadas con otros proyectos e instalaciones del grupo, incluidas sanciones y procedimientos vinculados a la autorización ambiental y a la gestión de los estiércoles. Estos antecedentes corresponden a expedientes diferentes y no demuestran, por sí mismos, ninguna infracción en la granja de Manacor.

El cadáver de varias de las gallinas dentro de la granja.

En Es Caparó, las quejas por el funcionamiento de la actividad no se limitan al bienestar de las gallinas. Según la información recogida en el dossier, vecinos de la zona hace años que alertan de malos olores y de plagas de moscas asociadas a la explotación y a las zonas de acumulación de estiércol. También hay residentes que han expresado preocupación por la presencia de nitratos en los pozos y por la calidad del agua, que aseguran que no es adecuada para beber ni cocinar. Estas quejas vecinales constituyen un frente diferente del que aborda el informe veterinario sobre las condiciones de los animales.

ARDE y Satya Animal han trasladado la denuncia a la Fiscalía de las Baleares y a la Consejería de Agricultura, y han puesto a disposición de los medios las grabaciones originales. Ahora, la verificación de los hechos dependerá de las actuaciones que puedan llevar a cabo las autoridades competentes, incluidas una inspección presencial de las instalaciones y la revisión de los registros de mortalidad, manejo y gestión de los cadáveres.

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