Por pan y por sal

Primero fue el huevo

Os explicamos cómo preparar sopa de huevos rellenos en casa

Adaptación de la sopa de huevos rellenos del fraile Roger.
02/05/2026
2 min

PalmaLa morera imponente regalaba sombra y frutos a las gallinas cuando era el tiempo. Había suficiente espacio para corretear todo el día, para picotear pequeñas hierbas que no tenían tiempo de crecer o para acabar con algún insecto que había tenido la mala ocurrencia de entrar. Al fondo estaba la antigua osera donde las aves iban a poner los huevos y las antiguas conejeras que ahora servían para almacenar el grano. Un somier metálico reconvertido en una puerta que nunca se cerraba invitaba a las gallinas a entrar cuando el sol se ponía. Me gustaba ir a buscar los huevos, descubrir aquella ofrenda que los animalitos nos dejaban dentro de un cajón recubierto de paja. Me sorprendía que fueran tan despreocupadas, ausentes de celos por aquella cajita perfecta que había salido de su cuerpo.

De los ingredientes de nuestra despensa, ninguno posee la dualidad del huevo. Es, a la vez, el alimento más humilde y el recurso más recurrente de la cocina. Su imagen puede quedar reducida al recurso rápido de una tortilla o de un huevo frito. Sin embargo, los recetarios nos ayudan a ponerlo en su lugar, como un ingrediente versátil capaz de protagonizar platos sofisticados y al mismo tiempo ser el nexo que da consistencia a un relleno o a una crema.

Alimentos valiosos

Los huevos de aves han sido alimentos valiosos desde la prehistoria, tanto en sociedades de caza como en culturas más recientes, donde se domesticaron aves, de manera que además de aprovechar su carne disponían también de los huevos. En la antigua Roma era costumbre que las comidas se iniciaran con un plato de huevo. Apicio recoge en De Re CoquinariaCuriosamente, son muchas las culturas que han desarrollado su propia sopa de huevo donde este se presenta batido dentro del caldo. Así, tenemos el pancuit, la sopa de ajo y la sopa castellana, y ya un poco más lejos, la

Curiosamente, son muchas las culturas que han desarrollado su propia sopa de huevo donde este se presenta batido dentro del caldo. Así, tenemos el pancuit, la sopa de ajo y la sopa castellana, y ya un poco más allá, la egg drop soup china, una preparación que se espesa ligeramente con harina de maíz; la stracciatella italiana o el avgolemono. En este caso, el huevo se bate con zumo de limón antes de añadirlo a un caldo de pollo con arroz.

Todas estas recetas nos muestran una cocina sin muchas pretensiones, pero que pueden llegar a ser bien sofisticadas. Este es el caso de la receta de hoy, una adaptación de la sopa de huevos rellenos de fray Roger. En la versión original la sopa se termina con pan y queso rallado y se gratina en el horno, al estilo de la sopa de cebolla francesa. En mi caso, he intentado hacerla más ligera ahora que ya no hace tanto frío.

Sopa de huevos rellenos

Primero de todo herviremos los 4 huevos durante 10 minutos. Los pasaremos por agua fría. Una vez pelados los partiremos por la mitad larga y los vaciaremos. Romperemos la yema y la mezclaremos con el queso, el perejil picado, la galleta y las especias. Lo salpimentaremos. Lo ligaremos con el huevo que nos quedaba y rellenaremos las claras con esta pasta. Uniremos las dos mitades y las sellaremos con un poco de clara de huevo, pasaremos los huevos por harina y los freiremos. Dejaremos que escurran sobre papel de cocina.En una olla herviremos el caldo y pondremos la almendra picada. Dejaremos que hierva un instante y pondremos los huevos rellenos. Lo dejaremos al fuego unos minutos a fuego lento y lo serviremos. En mi caso acompañé la sopa con puntas de espárragos blancos, rodajas de chirivía y un poco de perejil picado. La gracia de esta sopa es partir el huevo a trocitos, la combinación del huevo relleno con la sopa de almendra es una delicia.

Ingredientes

1 l de caldo de pollo 200 g de almendras crudas4 huevos+12 cdas de queso rallado 1 cdta galleta picada perejilazafrán, canela, clavoharina

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