Reclaman a Prohens que intervenga para garantizar la seguridad de los seis activistas baleares de la Flotilla por Gaza
Marchas de Mallorca por Palestina exige explicaciones después de la interceptación de la Global Sumud y pide una respuesta institucional ante lo que califican de "acto de piratería ilegal"
PalmaLa interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas griegas continúa generando reacciones en las Baleares. La Assemblea General de Marxes de Mallorca per Palestina ha reclamado este sábado a la presidenta del Govern, Marga Prohens, que dé pasos para aclarar lo que consideran un “acto de piratería ilegal” y que se asegure del estado de los seis activistas baleares que viajaban a bordo de la embarcación con destino a Gaza.
La organización propalestina, reunida este fin de semana en Sineu, ha expresado preocupación por la situación de los tripulantes después de que Israel interceptara la flotilla y trasladara a sus integrantes a Creta. Entre ellos había una treintena de ciudadanos españoles, seis de los cuales son residentes en las Islas.
Según han denunciado, la prioridad ahora es garantizar la integridad física de los activistas y saber en qué condiciones se encuentran después de la intervención de la marina israelí. Por ello, también han instado al delegado del gobierno español en las Baleares, Alfonso Rodríguez, a hacer todas las gestiones necesarias para que los miembros de la flotilla puedan continuar su trayecto con seguridad y para que se condene públicamente esta actuación.
A la preocupación institucional se suma también la angustia de las familias. Xisco Benítez, padre de Ángel Benítez —uno de los seis activistas baleares interceptados—, explica que el miércoles debían hacer una videollamada familiar, pero la conversación se cortó de golpe. “Estábamos hablando y nos dijo que les estaban deslumbrando, que eran los militares, y tuvo que colgar”, relata.
A partir de aquel momento, pasaron tres días sin ninguna noticia. “Piensas lo peor. No sabes dónde están ni qué está pasando”, asegura. Durante este tiempo, la familia supo que también habían detenido a su compañero Thiago y que los habían trasladado a un barco de contenedores que describe como “una prisión flotante”. Según el relato posterior de su hijo, los retuvieron juntos, los desnudaron y recibieron golpes y patadas. “Incluso le sacaron el brazo de lugar”, explica el padre.
La primera noticia tranquilizadora llegó de manera inesperada a través de un vídeo publicado en Instagram. “Vi a mi hijo levantando el brazo y allí ya respiré”, cuenta. Después, gracias al Consulado español y al abogado de la familia, pudieron confirmar que realmente era él y que se encontraba fuera de peligro. Este mismo viernes, finalmente, pudieron volver a hablar.
Ahora mismo, según explica Xisco Benítez, los activistas se encuentran en un pueblo de Creta, en Grecia, alojados en casas de acogida cedidas por vecinos de la zona. “La gente local está muy en contra de lo que ha pasado y nos han dado apoyo”, afirma. También asegura que, según sus informaciones, fue Grecia quien alertó a Israel del movimiento de la flotilla. Ángel Benítez, a pesar de haber vivido en México, nació en Mallorca.
Marxes per Palestina considera que el episodio no es un hecho aislado, sino una muestra más de la tensión que rodea cualquier iniciativa de apoyo humanitario hacia Gaza. Por ello, durante la asamblea en Sineu, también se ha acordado convocar cuanto antes mejor un encuentro con entidades, plataformas y colectivos de Mallorca vinculados a la defensa de los derechos humanos, la paz y la denuncia del conflicto palestino.
El objetivo es reforzar una respuesta conjunta y mantener la presión institucional ante una situación que, aseguran, no puede quedar sin respuesta política ni diplomática.
La organización insiste en que la sociedad civil no puede normalizar este tipo de actuaciones y defiende que la protección de los activistas y la defensa de los derechos humanos se deben situar por encima de cualquier posicionamiento geopolítico.