Un 93% de la posidonia repoblada en la bahía de Pollença ha sobrevivido
Un proyecto experimental de Redeia y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA-CSIC) ha logrado un importante éxito tras sembrar 12.800 esquejes
PalmaEl 93% de los ejemplares de posidonia que desde 2018 se han sembrado en la bahía de Pollença han sobrevivido, lo que supone para los expertos un importante éxito en este tipo de prácticas regenerativas. El proyecto, impulsado por Redeia y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA-CSIC), ha consistido en la "restauración activa de Posidonia oceanica en la bahía de Pollença", según explicaron esta mañana a Esporles los portavoces de ambas instituciones. Según el informe final del proyecto, la tasa de supervivencia de los ejemplares trasplantados confirma la solidez y eficacia de la iniciativa.
El proyecto surgió en el marco de los trabajos para la interconexión eléctrica Marino de Redeia, la cual impulsa la conservación y restauración de ecosistemas marinos con metodologías basadas en la ciencia. ha subrayado que "los resultados del proyecto de Bosque Marino en Pollença son muy esperanzadores. En poco tiempo hemos avanzado en la restauración de la biodiversidad marina y gracias a la colaboración entre empresas, sociedad civil, administraciones y comunidad científica, hemos logrado un impacto ecológico y social muy positivo".
Una técnica pionera y reproducible
Entre 2018 y 2020, Red Eléctrica y el IMEDEA trasplantaron 12.800 fragmentos de rizoma de posidonia en la bahía de Pollença, con el apoyo de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern Balear y del aeródromo militar de Pollença. La técnica aplicada combina la recolección de anversos foliares procedentes de la fragmentación natural, la preparación de los ejemplares, la plantación subacuática con anclaje de cada rizoma por buceadores y el seguimiento posterior.
El informe señala que el crecimiento de los fragmentos trasplantados es lento, con una ligera disminución del tamaño medio hasta el quinto año, momento en el que algunas unidades han llegado a aumentar hasta un 32% respecto a su talla inicial. Este ritmo confirma la necesidad de priorizar la conservación de la posidonia, puesto que la recuperación natural de las praderas es un proceso muy gradual.
Además de la supervivencia, el proyecto incluye un seguimiento de la biodiversidad de epifauna y de peces para evaluar la recuperación ecológica de las zonas plantadas. Aunque no se han detectado cambios significativos en la abundancia de epifauna, sí se observa una respuesta tímida en cuanto a ejemplares juveniles de peces.
Con la publicación de una nueva edición de laGuía de plantado de posidonia, Redeia quiere compartir con la sociedad la técnica científica que se ha utilizado y permitir que otras entidades repliquen esta iniciativa considerada pionera por los especialistas, contribuyendo a la conservación y recuperación de uno de los hábitats más valiosos del Mediterráneo.