Tres años de equilibrios de Prohens en el Gobierno: entre el catalán y Vox
El PP engrosa la maquinaria electoral en la recta final de una legislatura marcada por las tensiones con la extrema derecha y los giros discursivos
PalmaEl pacto del PP y Vox en Baleares estaba recién estrenado cuando Marga Prohens dio una orden que, con el tiempo, se ha convertido en un punto de referencia interno de su mandato. Era el 17 de octubre de 2023, y el Parlament debatía una Proposición No de Ley (PNL) de Vox sin efectos jurídicos sobre el catalán en la escuela. A pesar de su carácter simbólico, el texto concretaba un punto del acuerdo entre los dos partidos que el PP había dejado deliberadamente abierto: cómo se debía aplicar la libre elección de lengua. Cuando Prohens optó por la abstención, la iniciativa cayó y se abrió una primera crisis con sus socios. El choque se tradujo, poco después, en el rechazo de Vox al primer techo de gasto del Gobierno entrante. “Perdimos una ley fundamental por una PNL”, recuerda con ironía una fuente popular. Ahora que el PP vuelve a cebar la maquinaria electoral, fuentes del partido recuerdan este episodio como uno de los que mejor explican los tres primeros años de la legislatura.
“Aquella decisión fue difícil”, recuerda esta voz: “Esperábamos que Vox nos pidiera aplicar la libre elección de lengua más adelante, para arrinconarnos cerca de las elecciones”. En cambio, lo hizo “de golpe”, lo que forzó al PP a mostrar sus “líneas rojas” en materia lingüística (mantener intactos el Estatuto, la Ley de normalización lingüística y el Decreto de mínimos) y evidenció un clima de tensión desde el inicio del mandato. En estos tres años, el PP y Vox han aprobado medidas para reducir la presencia del catalán en la esfera pública: desde la sanidad hasta el requisito para los docentes en puestos de difícil cobertura, pasando por el Plan de elección de lengua en las escuelas. Pero, más allá de decisiones concretas, el “tono de la legislatura ha quedado marcado”, recuerda esta fuente: el PP se ha esforzado en evidenciar que, sobre lengua, no piensa lo mismo que Vox, recuerda esta fuente.
“El balance del Gobierno de Prohens en materia de lengua es difícil de valorar, porque está muy condicionado por las expectativas que había”, apunta el analista político Toni Forners. “El temor a que, con la influencia de Vox, Prohens repitiera la política lingüística del Gobierno de José Ramón Bauzá ha hecho que, en la práctica, muchas decisiones se hayan percibido como menos duras de lo esperado”, expone. En el relato interno del PP, Prohens ha conseguido “desactivar las críticas de la oposición” al respecto.
Turismo: el gran incumplimiento
El Gobierno prometió medidas antisaturación que no ha aplicado
Prohens ha conseguido mantener la unidad internaEl personalismo, herramienta de control
Prohens ha conseguido mantener la unidad interna
Los constantes choques y recomposiciones con Vox han tensado el Gobierno, que en diversas ocasiones se ha visto abocado a recurrir a la izquierda para salir de la parálisis. Con todo, también han consolidado un modelo de liderazgo centralizado. “Quería evitar el corral de gallos de la etapa de Bauzá, con tensiones entre consellers”, expresan fuentes de su entorno.
La popular ha remodelado el Ejecutivo sin contestación interna, y ha mantenido la cohesión del partido en momentos delicados. Uno de los más significativos tuvo lugar en 2024, cuando anunció la prórroga de los presupuestos, en plena crisis con Vox. El Ejecutivo asumió un escenario de bloqueo legislativo, mientras crecía en el partido el debate sobre un posible adelanto electoral. En este contexto, los alcaldes más destacados del PP dieron un paso adelante para trasladar a la dirección su disposición a ir a las urnas. “Estaban preparados para movilizarse”, recuerda una fuente próxima a la dirección.Esto reforzó la posición negociadora de Prohens en un momento de máxima tensión con sus socios.
Los presupuestos de 2025, clave
Conseguir aprobar las cuentas ha evitado el adelanto electoral
El fantasma del adelanto electoral desapareció cuando el PP consiguió aprobar los presupuestos del 2025, aunque lo hizo medio año tarde y a costa de importantes concesiones a Vox. “Si no hubiéramos salido de esta, habríamos tenido que ir a elecciones”, apunta una fuente del partido. Las nuevas cuentas dieron aire al PP. El politólogo Guillermo Bezzina señala que esta bombona de oxígeno ha permitido a Prohens “desmarcarse de los otros barones del PP, que han tenido que ir a comicios”. “Ha hecho bien, porque la dependencia de Vox habría sido mayor”, dice.
Pero los puntos de este último acuerdo con Vox continúan marcando las prioridades del Gobierno, desde la derogación de la ley de memoria democrática hasta las políticas antiinmigración. “La inmigración se ha convertido en el principal punto de enfrentamiento con el gobierno de Pedro Sánchez, más aún que el reparto de los fondos económicos”, expone Bezzina. Pese a los esfuerzos de la presidenta por desmarcarse de Vox, ha acabado convergiendo con su agenda sobre inmigración.