Salida de emergencia

Si los 'Jordis Camps' de la vida llevan los 'Baltis Picornells' ante la Justicia, ¿quién será el siguiente?

El expresidente del Parlamento, Balti Picornell acompañado de su abogado, Josep Rosell a las puertas de los juzgados
15/06/2026
Escritor
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Baltasar Picornell Lladó, más conocido como Balti Picornell, fue el segundo presidente del Parlament de les Balears de la novena legislatura, después de que Xelo Huertas tuviera que abandonar este cargo tras haber protagonizado un desastre de mucha consideración. Tanto Huertas como Picornell fueron presidentes del Parlament por Podem, que en aquella legislatura (la primera con Francina Armengol como presidenta del Govern de les Balears) era socio de gobierno junto con el PSOE y MÉS. Podem encontró adecuado designar para este cargo a personas que, según ellos, representasen al pueblo, en oposición a los perfiles más habituales de ‘la casta’ política (eran los tiempos en que desde Podem hablaban mucho sobre y contra ‘la casta’). Picornell era idóneo: cuando llegó al cargo, en febrero de 2017, aún no tenía cuarenta años, trabajaba como carpintero metálico y llevaba el pelo largo hasta por encima de la espalda. Desde el PP y sus medios afines fue recibido con desprecio y condescendencia: lo caricaturizaron hasta el cansancio y le dedicaron toda clase de epítetos, con aquel vigoroso ingenio insultador que suele exhibir la derecha.

Cuando acabó la etapa en el Parlament, Picornell dejó también la política y volvió a su trabajo en la carpintería metálica. Prácticamente la única actividad pública que ha mantenido ha sido una cierta presencia en las redes sociales, y de aquí le vienen ahora los problemas, porque este jueves tuvo que declarar ante la Justicia como investigado por una querella que ha presentado contra él el diputado de Vox en el Congreso Jordi Camps (más conocido como Jorge Campos, pero le diremos Jordi Camps porque en Vox son muy partidarios de traducir nombres de pila y topónimos). El diputado Jordi Camps sostiene que Picornell le ha insultado, o ha manchado su honor, o cualquier cosa de estas, a causa de una foto que ha publicado en redes en la que aparece él –Picornell– junto a una pintada en una pared que hace alusión al diputado Jordi Camps. Ya se verá cómo acaba la cosa, pero de momento la querella ha sido admitida a trámite y Picornell tuvo que comparecer a declarar como imputado ante el tribunal. La entidad Acció Cassandra, que se presenta como estructura de defensa civil y jurídica de la minoría nacional catalana, orientada a intervenir en procedimientos con relevancia política, ideológica o de derechos colectivos, ha asumido la defensa de Picornell.

Muchos, ante esto, darán por buena la idea bienpensante de que son dos extremos que chocan, la extrema derecha contra la supuesta extrema izquierda. Esta equidistancia, sin embargo, es falsa: no hay extrema izquierda que tenga relevancia política actualmente, ni en Baleares ni en el estado español. De extrema derecha, en cambio, bien relevante y bien organizada y financiada, vamos más que sobrados. Picornell, contra lo que decían sus detractores, fue un presidente del Parlament correcto en las formas y en los fondos, que ejerció sus funciones y supo estar a la altura de la representación de la soberanía ciudadana. Fue, por tanto, infinitamente superior al actual presidente de la Cámara, este Le Senne que deshonra el Parlament permitiendo discursos de odio, o protagonizándolos él mismo: recordemos que está pendiente de juicio precisamente por un delito de odio, por haber desgarrado la foto de Aurora Picornell y las Roges del Molinar durante una sesión en la que se debatía la derogación de la ley de la memoria democrática. La amenaza democrática está aquí, no en un ciudadano retirado de la política que se divierte colgando imágenes satíricas sobre una persona pública. Si permitimos que los Jordis Camps de la vida lleven ante la Justicia a los Baltis Picornell, mañana nos puede tocar a nosotros. PD: el juicio contra Le Senne no llega nunca, mientras que la querella contra Picornell ha seguido un trámite muy ágil. PD2: también es infinitamente más honesto dedicarse a la carpintería, ni que sea metálica, que no a la especulación inmobiliaria.

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