Justicia

Balti Picornell: "No hemos de dejar que nos tapen la boca"

La querella de Jorge Campos, considerada 'lawfare' por la defensa del expresidente del Parlament, reabre el debate sobre la libertad de expresión y la judicialización de la política

Balti Picornell en su casa
11/06/2026
4 min

PalmaLa declaración del expresidente del Parlament de las Islas Baleares Baltasar Picornell como investigado en la causa impulsada por Jorge Campos no se ha llegado a producir este jueves en los juzgados de Palma. La citación ha quedado suspendida después de que su defensa denunciase que ni Picornell ni su abogado habían tenido acceso al contenido de la querella antes de la comparecencia.

El incidente procesal ha añadido un nuevo capítulo a una causa que Picornell interpreta como un intento de desgaste político y de intimidación de las voces críticas. "No debemos dejar que nos tapen la boca", defiende.

La suspensión se ha acordado después de que el abogado de Picornell, Josep Rosell, haya planteado ante el juzgado una cuestión que considera esencial: no se puede preparar una defensa sin conocer exactamente de qué te acusan. La parte denunciante también se ha mostrado conforme con el aplazamiento y, una vez finalizada la vista, la defensa ha recibido finalmente la documentación que reclamaba. La nueva declaración ha quedado fijada para el próximo 16 de junio a las 13 horas.

Proceso irregular

Para Picornell, sin embargo, la sensación de indefensión no ha comenzado este jueves. La primera noticia que tuvo de la causa no le llegó desde el juzgado, sino a través de la prensa.

"Día 10 de marzo vi una noticia en la que se explicaba que se había admitido a trámite una querella contra mí. Quedé sorprendido porque yo no había recibido ninguna comunicación", recuerda. Durante semanas continuó leyendo informaciones sobre el procedimiento sin haber recibido ninguna notificación formal. No fue hasta el 20 de mayo cuando una funcionaria judicial le telefoneó para comunicarle que debía comparecer como investigado.

Su abogado, Josep Rosell, asegura que nunca había vivido una situación semejante. "En 35 años de ejercicio profesional no había visto a nadie citado a declarar sin haber recibido antes la querella", afirma. El letrado considera que se ha producido una "anomalía procesal" que ha generado una situación de indefensión. "Si se está instruyendo una causa contra una persona, esta ha de poder saber exactamente de qué se le acusa y ha de poder participar en el procedimiento".

Los hechos

El origen del conflicto es una fotografía que Picornell se hizo delante de una pintada contra Jorge Campos que se podía ver desde el año 2023. Según explicó antes de entrar a los juzgados, desconoce quién hizo el grafiti y la imagen se tomó durante el 2024 en un "tono humorístico".

El expresidente del Parlament reconoce que posteriormente reutilizó aquella fotografía en varias ocasiones en las redes sociales para responder a publicaciones del diputado de Vox. "No es una persona que yo siga especialmente. Cuando me encontraba determinadas publicaciones suyas, que consideraba reaccionarias, las contestaba utilizando aquella imagen", explica.

A pesar de que Campos ya había expresado públicamente el malestar meses atrás, Picornell asegura que no esperaba acabar ante un juez. "Sabía que le podía molestar, pero creo que lo que realmente les molesta es que haya gente con cierta repercusión en las redes que pueda plantar cara a sus discursos".

Por su parte, Rosell considera que esta querella encaja dentro de una práctica cada vez más habitual: emplear instrumentos legales para perseguir la disidencia política. "Es lawfare y no siempre es necesario ganar el procedimiento, y muchas veces el mismo proceso ya genera desgaste, miedo, costes económicos y autocensura", apunta.

El abogado cuestiona especialmente que conflictos derivados de la crítica política acaben convertidos en procedimientos penales. "El derecho penal es la herramienta más contundente de la que dispone el Estado. Es el mecanismo que permite pedir penas de prisión. No debería convertirse en una respuesta habitual ante cualquier expresión que alguien considere ofensiva".

En esta línea lo apunta el expresidente: "Somos gente trabajadora, no tenemos estructuras ni recursos para afrontar procedimientos judiciales constantes. Aunque después se archiven, el tiempo, el dinero y la preocupación ya los has perdido".

Según Picornell, este es precisamente el efecto que considera que buscan personas como Jorge Campos. "Mucha gente acaba pensándoselo dos veces antes de decir según qué o de criticar a la extrema derecha".

Cambio de vida

Fuera de los juzgados, la vida continúa y Balti Picornell hace casi una década que dejó su etapa institucional. De hecho, la vida de Picornell es muy diferente de la que tenía cuando presidía la Cámara autonómica.

Después de abandonar la primera línea política volvió a su oficio de pintor metálico y actualmente trabaja como autónomo. "El año que viene cumpliré cincuenta años y, de momento, el cuerpo aguanta", comenta con ironía.

Mantiene buenos recuerdos de su experiencia política, pero también una mirada crítica sobre las limitaciones de las instituciones. "Conseguimos muchas cosas, pero también vi las trampas del sistema y las dificultades para transformar determinadas dinámicas".

También cree que los partidos condicionan a menudo la libertad de expresión de sus representantes. "Ahora me siento más libre para decir lo que pienso". Cuando recuerda la legislatura que presidió, reivindica especialmente la capacidad de llegar a consensos. "Leyes como la de memoria democrática salieron adelante con apoyos muy amplios. Hoy sería casi imposible".

Polarización y miedo

En cuanto al panorama político actual, Picornell considera que el clima político y social ha empeorado durante los últimos años. "La sociedad está igual que la política. La polarización que vemos dentro de los parlamentos también se ha trasladado a la calle y eso no es bueno", dice.

También se muestra preocupado por el auge de la extrema derecha y por la capacidad que han tenido algunos discursos para conectar con una parte de la ciudadanía. A su parecer, la izquierda no siempre ha sido capaz de darle una respuesta efectiva y a menudo ha acabado desconectada de las preocupaciones cotidianas de la población.

A pesar de ello, insiste en que no piensa cambiar sus opiniones ni renunciar a la crítica política. El apoyo recibido durante las últimas semanas por parte de compañeros, activistas y antiguos colaboradores lo ha reforzado en esta convicción.

"Cuando lo hice público, la respuesta fue inmediata", explica. Ahora, con la nueva declaración fijada para el 16 de junio, la defensa estudiará el contenido de la querella y preparará las alegaciones correspondientes. Rosell se muestra convencido de que la causa acabará archivada una vez la Fiscalía analice su contenido.

Mientras tanto, Picornell se mantiene firme en hacer frente a quien quiere acallar la disidencia. "Antes nos hacían callar matándonos y como ahora no pueden, lo hacen así. No lo podemos normalizar, porque el día que la gente tenga miedo de hablar, perderemos todos", ha apuntado.

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