Miquel Terrasa, después de la condena por la muerte de su hermano: “Gracias a todos los que habéis estado”
El hombre, que llegó a un acuerdo con la Fiscalía y reconoció los hechos, ha evitado así el juicio con jurado popular y deberá cumplir una pena de cuatro años de prisión
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Palma"No tengo palabras para transmitir lo que siento y he vivido estos meses". Así empieza la carta que Miquel Terrasa ha hecho pública a través de las redes después de haber sido condenado a cuatro años de prisión por la muerte de su hermano en sa Pobla. En el texto, el hombre agradece el apoyo recibido durante los meses posteriores a los hechos y dedica palabras de agradecimiento a familiares, amigos, abogados y también a personas que, sin conocerlo personalmente, le han hecho llegar muestras de apoyo.
Terrasa, que había mostrado silencio después de los hechos y hasta ahora, empieza reconociendo que no es una persona "de hablar mucho ni de expresar emociones", pero asegura que ha sentido la necesidad de dar las gracias públicamente a todas las personas que le han acompañado durante este tiempo. Así, agradece las aportaciones económicas de personas tanto conocidas como anónimas que han ayudado a contribuir en su defensa jurídica.
"Todas y cada una de ellas han sido una gran ayuda para hacer frente a los gastos legales que esta situación ha comportado", explica. También agradece a las personas que han dedicado de manera desinteresada parte de su tiempo personal y profesional a ayudarlo en gestiones derivadas del caso y a ayudarlo anímicamente. Y destaca especialmente los gestos de afecto que ha recibido durante estos meses: “Un abrazo, un beso, una mirada, una palabra de ánimo, incluso aquellas lágrimas compartidas que no dicen nada pero lo expresan todo”. “Gracias por acompañarme”, escribe. También recuerda a las personas que no lo conocen personalmente, pero que, según explica, le han transmitido “miradas de ánimos” que le han hecho sentir “comprendido y acompañado”.
Agradece especialmente a los amigos, la familia y los abogados
En su carta, Terrasa reserva un agradecimiento especial a sus amigos, por “estar ahí”, “acompañarme” y “no soltarme de la mano”. También se dirige a sus abogados, Jaume Campaner e Irene Hernández, de los cuales destaca la “profesionalidad y humanidad” y haber hecho “lo posible de lo imposible”.
La familia también ocupa un lugar central en el texto. Terrasa agradece su “amor y apoyo incondicional” y, especialmente, a su madre, de quien dice que poder continuar cada día a su lado es aquello que más le reconforta. “De todo corazón, gracias a todos por estar ahí, por vuestra empatía, solidaridad, vuestro apoyo y el cariño que me habéis hecho llegar”, concluye. “No me bastará esta vida para agradeceros lo que hacéis. Gracias, gracias y millones de gracias, de todo corazón.”
Evitó el jurado popular gracias a un acuerdo con la Fiscalía
La carta llega después de que Terrasa haya sido condenado a cuatro años de prisión por la muerte de su hermano. La condena es fruto de un acuerdo alcanzado con el Ministerio Fiscal, por el cual el procesado reconoció los hechos y no fue necesario constituir el Tribunal del Jurado que debía juzgar el caso y que habría alargado mucho más el proceso que, probablemente, habría acabado con una pena más alta de la que se ha conseguido a raíz del acuerdo con la Fiscalía.
La sentencia ha sido dictada por la magistrada presidenta del Tribunal del Jurado, que lo ha condenado por un delito de homicidio, con la agravante de parentesco y las atenuantes de confesión y reparación del daño. Según los hechos probados recogidos en la resolución, Terrasa mantenía una relación problemática con su hermano, que era adicto a sustancias estupefacientes y vivía con su madre. Esta situación, según la sentencia, había generado conflictos familiares continuos debido a la desaparición de dinero de la madre y el presunto abuso que este hacía en la vivienda de la progenitora, donde también había albergado a una pareja de politoxicómanos.
El 9 de febrero de 2025, después de una discusión violenta con su hermano por estos motivos, Terrasa fue al taller donde trabajaba, situado frente al domicilio, cogió un martillo y volvió a la vivienda donde golpeó a su hermano en la cabeza, según los hechos probados. Tras la agresión, el mismo acusado llamó al 061, pidió asistencia médica y solicitó que la Policía acudiera al lugar de los hechos. La víctima murió tres días después en el hospital.
En el acuerdo alcanzado entre las partes se han tenido en cuenta como circunstancias atenuantes la confesión de los hechos y la reparación del daño, materializada con el pago de 60.000 euros a la familia en concepto de responsabilidad civil. La magistrada presidenta dictó la sentencia in voce y las partes personadas han manifestado la voluntad de no recurrirla. Por este motivo, la resolución es firme.