El agua, un límite que ya condiciona el crecimiento del Pla

La presión sobre los pozos y las sequías ponen en duda la capacidad de asumir más población en los 14 municipios de la comarca

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Las Baleares han experimentado un gran crecimiento de chalets en rústico, que llenan piscinas y riegan con camiones de agua.
06/11/2026 - 23:48 h

PalmaEl Pla de Mallorca no tiene agua. La dificultad es estructural: los 14 municipios que conforman la comarca dependen principalmente de los acuíferos y, según el plan de gestión del agua de la Mancomunidad, algunos se encuentran sobreexplotados o en mal estado químico. La sequía empeora la situación, pero el problema se ha ido agravando con el aumento de las extracciones, los regadíos y la demanda urbana. El Gobierno sitúa el inicio de este deterioro progresivo en la segunda mitad del siglo XX, cuando las nuevas técnicas de perforación y bombeo permitieron ampliar los regadíos y creció el consumo de agua, que se ha incrementado con la presión urbanística.

“Hemos sido totalmente discriminados”, dijo durante la conclusión de las jornadas El Pla frente a su transformación el coordinador del acto, biólogo y exconsejero de Territorio, Gabriel Vicens, un argumento que reforzó también Antoni Alorda. El origen de este agravio se sitúa en la extracción del acuífero de la Marineta, en Llubí, los años 90 para abastecer tanto a municipios del Pla como a municipios con una fuerte demanda estacional, entre los cuales Calvià y Muro. La tensión por el reparto se hizo patente en el año 1999, cuando el uso del acuífero para cubrir la demanda de Palma y Calvià topó con la preocupación de los municipios vecinos por el riesgo de salinización.

Una de las respuestas del Gobierno de las Islas Baleares a esta situación es ampliar la red de agua en alta, que transporta el agua hasta los municipios para que después se incorpore a las redes locales. El tramo entre Maria de la Salut y Petra ya está construido y Ariany está conectado desde agosto de 2025. El Ejecutivo lo planteó como la primera fase de una infraestructura que debía permitir abastecer a Ariany y Petra, continuar hacia Manacor, donde se prevé que llegue en 2028 y, más adelante, llegar a núcleos de la costa del Levante.

Paralelamente, la Mancomunidad del Pla tiene en marcha un proyecto para interconectar las redes de abastecimiento de Sineu, Montuïri, Lloret de Vistalegre, Costitx y Algaida. Este octubre se licitó la redacción de los proyectos ejecutivos, con un presupuesto de 320.998 euros, financiado por el Consell de Mallorca. La iniciativa prevé también una derivación hacia Pina. Es un paso en la planificación, ya que todavía se debe redactar el proyecto antes de poder ejecutar las conducciones.

El Gobierno también ha anunciado 5,4 millones de euros para actuaciones hidráulicas en 14 municipios del Pla. Este paquete incluye mejoras técnicas y de eficiencia, que pueden reducir pérdidas y facilitar una gestión más segura del agua, pero no equivale a una nueva fuente de suministro.

Las nuevas conducciones pueden reducir parcialmente la dependencia de los pozos locales y mejorar la calidad del agua, pero no eliminan la necesidad de gestionar un recurso limitado expuesto a nuevos consumos y a sequías estructurales. Como resumió la presidenta de la Mancomunidad, Joana Maria Pasqual, muchos pueblos del Pla ya están “al límite de los recursos hídricos disponibles”.

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