"Pone en peligro el derecho al agua": MÉS per Palma presenta alegaciones al Plan de gestión sostenible de Cort

La formación ecosoberanista señala que el plan prioriza el turismo masivo y pone en peligro el acceso ciudadano

El plan de Cort destaca que esta instalación permitirá reducir la dependencia de aportaciones externas de agua desalada.
04/05/2026
2 min

PalmaMÁS por Palma ha presentado alegaciones al Plan municipal de gestión sostenible del agua impulsado por el gobierno del PP (con el apoyo de Vox) porque considera que es un documento que pone en peligro el derecho de la ciudadanía al acceso al agua. El Ayuntamiento presentó este plan en febrero de este año para hacer frente al suministro a corto y largo plazo en un escenario en el que se cuestiona la viabilidad de abastecer las 46.000 nuevas viviendas previstas en Ciudad para la próxima década.

La formación alerta que el plan no solo es insuficiente, sino que "consolida un modelo económico basado en el crecimiento ilimitado del consumo de agua al servicio del turismo masivo y de la especulación urbanística". Además, mientras no pone ningún límite a los grandes consumidores ni a los usos de lujo, carga toda la responsabilidad del ahorro sobre la ciudadanía, critican.La portavoz de MÉS per Palma, Neus Truyol, ha afirmado que "el modelo que impulsan el PP y Vox es destructor". "Promueven más turismo masificado y más cemento. Esto nos lleva a un consumo todavía más desbocado. Un turista gasta el doble de agua que un residente. En el caso de los usos de lujo, el consumo se puede multiplicar por diez. Esto no tiene futuro", ha dicho.

Según la formación ecosobiranista, las alegaciones ponen en evidencia que el Plan del PP responde a una lógica en que el agua está al servicio del negocio de unos pocos:

  • Asume una expansión urbanística sin ningún límite vinculado al agua disponible.
  • Ignora el impacto de las políticas urbanísticas aprobadas los últimos tres años, que intensifican la presión hídrica.
  • No limita el consumo de los grandes consumidores, como los hoteles, las piscinas y los usos de lujo.

Para Truyol, el resultado es claro: "Hay más demanda de agua y más presión sobre la red hídrica, y se eliminan las garantías para la ciudadanía". Según ha dicho, la gestión del agua del PP y Vox está planificada para continuar creciendo sin límites. "Es un grave error y, además, es irresponsable, porque el PP prioriza los usos vinculados a los negocios turísticos y urbanísticos; después, si queda agua, será para las familias", ha lamentado.

Una desaladora municipal

Una de las medidas que incluye el plan de Jaime Martínez es la creación de una desaladora municipal impulsada por Emaya, con un coste de unos 135 millones de euros, para responder a la falta de agua anticipada por los técnicos de recursos hídricos del Gobierno en los informes del Plan General de Palma de 2023. Esta situación límite ya había provocado diversos enfrentamientos entre el equipo del alcalde y la Conselleria de la Mar y el Ciclo del Agua.

La creación de una desaladora, que Cort considera clave para el "futuro" del modelo de gestión del agua, plantea interrogantes. En declaraciones a ARA Balears, Juan Calvo, director de la Alianza por el Agua y exsecretario de la Agencia Balear del Agua, señalaba que el marco europeo apuesta por reducir la demanda, después reutilizar el agua y, solo como último recurso, aumentar la oferta. "Antes de hacer una nueva desaladora se debería aprovechar al máximo las que tenemos", defendía.

stats