Qué GOB queremos? Carta abierta a la base social
El GOB es una de las entidades sociales y ecologistas más importantes de las Islas Baleares. Durante décadas ha sido una herramienta colectiva imprescindible para defender el territorio, la naturaleza y nuestra cultura ante modelos de desarrollo que a menudo han puesto en riesgo los equilibrios ecológicos y sociales de las Islas. Pero en los últimos años se ha hecho visible un debate interno sobre qué GOB queremos.La reciente convocatoria de una asamblea extraordinaria sobre la situación de gobernanza de la entidad hace necesario compartir algunas reflexiones con la base social.Las personas abajo firmantes de esta carta nos hemos incorporado a la actual junta directiva del GOB Mallorca en el último año y medio. Nuestra voluntad es de contribuir a reconstruir y reactivar el GOB desde dentro, reforzando la participación en las campañas, el territorio, el voluntariado y los espacios colectivos de trabajo. Entre todas y todos acumulamos muchos años de experiencia e implicación en diferentes juntas, etapas y espacios de trabajo de la entidad.Cuando nos incorporamos a la junta en diciembre de 2024, el GOB arrastraba una situación de estancamiento importante en algunos ámbitos internos de funcionamiento de la entidad. Había procesos estratégicos internos completamente encallados: el plan estratégico, el plan de igualdad, el protocolo de acoso, la revisión de los estatutos y el régimen de funcionamiento interno. Además, no había ninguna delegación local activa, la relación con la junta interinsular estaba profundamente deteriorada, la presencia en la calle era mínima y el voluntariado prácticamente no tenía estructura. También existía una sensación creciente de desconexión entre la entidad, el territorio y parte de su base social. Durante estos 17 meses ha habido tensiones y dificultades internas que no queremos negar ni minimizar. Pero también ha habido mucho trabajo y avances importantes.Se ha aprobado una reforma de los estatutos, se han hecho reuniones con 16 delegaciones locales para reconstruir la red territorial, se ha empezado a poner orden y a elaborar planes de acción para las fincas de Sóller y Randa, se ha activado el plan de voluntariado y se ha puesto en marcha una evaluación de riesgos psicosociales, además del desarrollo del plan de igualdad y del protocolo de acoso, ambos de alcance interinsular. También se ha aprobado un reglamento de régimen interno para intentar mejorar el funcionamiento y la transparencia de los espacios de decisión.Las discrepancias han existido y existen, pero dentro de una entidad plural como el GOB son, incluso, saludables. El problema aparece cuando se debilitan los espacios colegiados, la deliberación compartida y la capacidad de construir consensos.Consideramos que el momento actual exige la implicación activa de las socias y socios, no desde la confrontación entre bloques, sino desde la responsabilidad compartida de preservar y reforzar el proyecto colectivo que representa el GOB. Necesitamos recuperar espacios de confianza, deliberación y trabajo que permitan continuar avanzando en aquello que siempre ha dado sentido a esta entidad: la defensa de la tierra y de nuestra cultura, el compromiso con una sociedad más justa y ecológicamente sostenible y la capacidad de construir colectivamente desde la pluralidad de miradas.Es desde estos valores que creemos que el GOB debe continuar construyendo su futuro.