Literatura

Editorial ibicenca busca frikis que quieran hacer novelas

Las Baleares se apuntan al renacimiento de la literatura 'pulp' con la colección 'Meteoro' de Balàfia Postals

El color de la sangre domina la portada de Pedro Ortega.
28/04/2026
3 min

PalmaNo viene ni de pop, ni de polp. ‘Pulp’ viene de pulpa, de la pulpa de madera que se gastaba en la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos para imprimir los relatos de terror o ciencia ficción absolutamente pasados de rosca que son propios del género. El papel era basto, amarronado, feísimo, muy barato. El contenido, también: marcianos que abducen una familia en una solitaria propiedad rural, una ciudad hundida en el mar y gobernada por robots, un cometa que transporta guerreros espectrales de otra dimensión...

O la aparición de trozos de cadáveres abandonados cada día de Todos los Santos. Esta es la premisa argumental de Los crímenes del Día de Todos los Santos, de Héctor Escandell y Vicent Torres, primer número de la colección ‘Meteoro’ de la editorial ibicenca Balàfia Postals. Básicamente, el libro es la versión literaria de la película con el mismo nombre, estrenada en 2016. “Al pasarlo a novela hemos expandido un poco la historia”, explica Escandell. “Son unos crímenes que se producen desde los años 50; la acción empieza en 1970, cuando la Guardia Civil investiga los nuevos restos aparecidos el día de Todos los Santos. Las víctimas son los hippies que en aquel tiempo venían a Ibiza”. Una mezcla descarada de gore y costumbrismo ibicenco, con hippies, guardias civiles y campesinos implicados; en cuanto al funcionamiento del relato, el clásico La matanza de Texas (Tobe Hopper, 1974) es el referente más claro, según reconoce el autor.

La idea de crear una colección pulp en Ibiza nació en una conversación entre la periodista y novelista Cristina Amanda Tur (conocida como CAT, reconocida como autora de novela negra) y Escandell; ahora son también los directores de la colección Meteoro. “CAT y yo trabajamos juntos en un libro sobre el Arropiero, el mayor asesino en serie de la historia de España y que había cometido uno de los crímenes en Ibiza”, explica Escandell. “Y nos llamaba la atención que, en el mundo anglosajón, muchas veces se hacen versiones noveladas de las películas, mientras que aquí es infrecuente. En Estados Unidos, incluso, ¡hay novelas de las películas de Chuck Norris!”.

Así es como Balafia Postals –editorial ibicenca con más de tres décadas de historia, dedicada a libros de fotografía, de ensayo o libros infantiles ilustrados– ha comenzado una de las colecciones literarias más frikis que hay ahora mismo en España. Los crímenes... es el primer libro, pero la editorial hace un llamamiento a todo aquel que quiera publicar en la colección, siempre que se ajuste a lo que entendemos por literatura pulp: “Historias no muy largas, directas, divertidas, sorprendentes, de terror, ciencia-ficción o cualquier cosa rara”, aclara Escandell.

Lo que está muerto, no puede morir

Hasta la quiebra en los años 80, la mítica editorial Bruguera había alimentado los quioscos españoles de novelitas pulp: colecciones como La Conquista del Espacio (ciencia ficción) y Héroes del Oeste (western) y autores como Curtis Garland –pseudónimo del escritor Juan Gallardo Muñoz– fueron muy populares. Libros de bajo coste que podías adquirir en cualquier quiosco o gasolinera, bien lejos de las bibliotecas y las librerías serias; cultura popular barata y a veces buena, presuntamente muerta a partir de los 90 bajo el polvo y la nueva modernidad española.

Pero de un tiempo a esta parte el pulp vive un insólito renacimiento; sobre todo a partir del atentado de las Torres Gemelas, el género ha ido reviviendo a este lado del mundo, un poco como forma de resistencia ante la cultura ‘oficial’, un poco como canal para la experimentación. Ya lo dijo George R.R. Martin –no él, sino alguno de sus personajes en Juego de Tronos–: Lo que está muerto no puede morir nunca, sino que se alza nuevo, más duro y más fuerte. La aparición de editoriales especializadas lo demuestra, también en catalán, como es el caso de Males Herbes. En Males Herbes acaban de lanzar la traducción al catalán de Carrie de Stephen King (la primera que se había hecho era de los 80 y es inencontrable): toda una declaración de principios.

Más allá de la moda vintage, el pulp puede ser una manera más divertida e inmediata de leer. “Una novela pulp debe ser muy apetecible”, remarca Hèctor Escandell. “Buena de leer, con un estilo directo, con elementos sensacionalistas; en nuestro caso, en Los crímenes... hay elevadas dosis de violencia; los personajes, no hace falta que tengan una gran profundidad psicológica, pero hay mucho humor negro; ves qué debían pensar los hippies de los campesinos en los años 70 y viceversa”.

La portada de este primer volumen de Meteoro, elaborada por Pedro Ortega, refleja fielmente el espíritu originario del pulp: imágenes impactantes, tipografías gruesas y el color rojo de la sangre por todas partes. Precios populares, 9,99 euros, y en la contraportada, el equivalente en pesetas, 1.662. No fuera caso que a alguien le pasaran por alto los referentes históricos. “Ojalá lleguemos a distribuirla en gasolineras..”, fantasea Hèctor Escandell. “¡Sería un sueño!”.

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