ARCA reclama a Cort que proteja los refugios antiaéreos y las huellas de los bombardeos de la Guerra Civil en Palma
La entidad alerta de que solo quedan seis o siete señales de defensa pasiva en las fachadas de la ciudad y propone recuperar el refugio de la Cofradía de San Miguel, que se conserva en buen estado
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PalmaLa Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos (ARCA) reclama al Ayuntamiento de Palma que proteja y conserve los refugios antiaéreos, los restos de metralla y las señales de defensa pasiva que todavía se conservan en diferentes puntos de la ciudad como testimonios de la Guerra Civil. La entidad considera que estos elementos tienen un valor histórico, social y patrimonial porque permiten explicar uno de los periodos más oscuros de la historia de Palma.
ARCA alerta que estos vestigios han ido desapareciendo con el paso de los años, pero asegura que todavía hay una cantidad que se podrían recuperar y preservar. Por eso, pide a Cort que impulse su protección antes de que desaparezcan definitivamente, especialmente en el caso de los elementos que se encuentran integrados en las fachadas de edificios y que podrían quedar ocultos por futuras obras de rehabilitación.
En cuanto a los refugios antiaéreos, la asociación sostiene que todavía se conservan numerosos espacios públicos y privados que son recuperables. En este sentido, recuerda que otras ciudades han restaurado estos equipamientos y los han convertido en espacios visitables con una función pedagógica y educativa.
Entre las propuestas concretas, ARCA señala el refugio de la calle de la Cofradía de San Miguel, que se conserva en buenas condiciones y que llega hasta la calle de la Riera. El espacio también tiene una salida a la calle de la Misión. La entidad considera que podría ser uno de los puntos que se podrían recuperar para dar a conocer la historia de los bombardeos y la defensa de la población civil durante la guerra.
Solo quedan seis o siete señales de defensa pasiva
Otro de los elementos que ARCA pide preservar son las marcas de defensa pasiva que todavía se pueden ver en las fachadas de algunos edificios de Palma. Se trata de señales que indicaban la ubicación de tomas de agua y que podían resultar de gran utilidad en caso de incendio, a menudo provocado por los bombardeos.
Estas marcas se distinguen por un dibujo de círculos concéntricos con una flecha. Aunque el paso del tiempo ha borrado sus colores, todavía se conserva el trazado en algunos inmuebles. Según las estimaciones de la asociación, actualmente solo quedan seis o siete en la ciudad. Entre los ejemplos que todavía se pueden identificar están los de la fachada de Can Pueyo, la antigua Casa de Socorro y la iglesia de Santa Teresa. ARCA considera "imprescindible" proteger estos elementos para que no desaparezcan en futuras restauraciones de los edificios.
Finalmente, la entidad también reclama conservar los restos de metralla que continúan incrustados en algunas fachadas y que considera "un valor patrimonial a proteger". ARCA tiene constancia de vestigios visibles en la fachada principal de Llar El Temple, en la calle del Espíritu Santo, frente a la iglesia de San Felipe Neri, y en la iglesia de la Misión. Con esta petición, la asociación quiere evitar que desaparezcan las pocas huellas materiales que todavía permiten reconstruir la memoria de los bombardeos sobre Palma y de las medidas que se adoptaron para proteger a la población civil durante la Guerra Civil.