Feijóo, irresponsable

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23/10/2026 - 19:35 h
Dirección del semanario

PalmaA Alberto Núñez Feijóo le debería salir mal la última jugada que está preparando. Le suelen salir mal las jugadas electorales al líder del PP, y esta, que puede salirle bien, es la que demuestra definitivamente hasta qué punto puede llegar su irresponsabilidad. Feijóo, que nunca ha sabido qué hacer para gobernar España y no se ha planteado irse aunque la inmensa mayoría de los suyos le han votado con la nariz tapada, ahora ha entendido que si él quiere ser presidente quien tendrá que gobernar –detrás o a su lado– es Santiago Abascal. Y le da igual, ya no se esconde.

Es curioso Feijóo. Durante años nos explicó que Vox era un problema. Ahora parece haber descubierto que el problema es que él no sea presidente. Y, ante este problema, cualquier solución le parece buena. Incluso aquella que antes le molestaba tanto. Pero aquí no hay solo una cuestión de pactos. Es una cuestión de consecuencias. Cuando un partido como el PP abre la puerta a Vox está aceptando que la extrema derecha podrá decidir sobre derechos, memoria, inmigración, igualdad, lengua, cultura, educación, medio ambiente. Y después ya veremos quién manda más.

Esto es lo que ha pasado, con todas las diferencias, con Milei en Argentina (con quien Abascal festejaba estos días en la patética videollamada que todo el mundo ha podido ver), Trump en Estados Unidos, Meloni en Italia y Netanyahu en Israel. Y alerta Francia y Le Pen. No es necesario que todos estos gobernantes sean iguales para entender qué tienen en común y cómo gobiernan el mundo. En Baleares tenemos un ejemplo bien clamoroso. Le Senne rompió, en el Parlamento que preside, la imagen de mujeres violadas y asesinadas por los fascistas y, hace nada, publicaba que si Vox fracasaba era probable que no volviéramos a tener otras elecciones democráticas. ¿Qué necesita Feijóo para entender con quién quiere gobernar? Quizás lo entiende perfectamente, y eso todavía es más preocupante.

El mundo en manos de esta gente da miedo. De hecho, cada día da más miedo precisamente por esta gente. Así, ahora me pregunto si aquel miedo de la entrada de Vox que en tantas precampañas había hecho negar a Feijóo cualquier complicidad o futuro pacto con la extrema derecha se mantendrá entre los votantes populares en los próximos comicios. Querría pensar que sí. Quizás el problema de Feijóo es que, de tanto querer llegar a la Moncloa, ha olvidado que no todos los que le votan quieren llegar a ella a cualquier precio.

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