Un diagnóstico controvertido
La comparativa entre el País Vasco y Cataluña es una referencia que Miquel Puig utiliza para justificar que Cataluña va peor por su mayor especialización turística respecto del País Vasco. (La Vanguardia, 29-8-2026). Otros economistas que acompañan a Puig en esta reflexión también hacen referencia al hecho de que Baleares también va peor por culpa de su excesiva especialización turística respecto del resto de CC. AA., hecho que le provoca una pérdida relativa de renta per cápita motivada por la baja productividad que estas actividades de servicios generan respecto de la industria. Como defendemos a continuación, no creemos que se pueda trasladar a Baleares el análisis que Puig hace para Cataluña, entre otras cosas porque más bien Baleares actúa como un contraejemplo a lo que ellos defienden para Cataluña.
Un estudio reciente de la Fundación BBVA y el IVIE cuestiona la idea de que una economía muy especializada en turismo tenga que ser necesariamente menos productiva que una más industrial. De hecho, si se mira la contribución de la productividad al crecimiento del VAB entre 2020 y 2023, las economías que se sitúan a la cabeza son, por este orden: Islas Baleares, Canarias, el País Vasco y Cataluña. Es decir, a la cabeza sitúa las economías más turistizadas del Estado, incluida Cataluña. El País Vasco, la más industrializada, ocupa la tercera posición.
La productividad global de una economía no solo depende de la industria y el turismo. Hay que analizar también qué ocurre con el resto de ramas y sectores que tienen el peso representativo en la economía y también condicionan el comportamiento de la productividad global.
En el estudio Regional Outlook on Labour Productivity in Spain 2000-2022. Documentos ocasionales del Banco de España, n. 2605, elaborado por Carles Manera, Ferran Navinés, Javier Franconetti, José Pérez-Montiel y Miquel Quetglas hemos estudiado el comportamiento de la productividad del trabajo por hora trabajada por sectores y por ramas productivas para las 17 CC. AA. y para el periodo 2000-2022.
La desagregación sectorial se ha hecho por el sector primario, la industria, la construcción y los servicios, y puesto que estamos estudiando economías altamente terciarizadas, hemos desagregado el sector servicios en estas ramas: servicios de comercio, hostelería, transportes y comunicaciones (Schtc) que es donde se concentran la mayor parte de empresas privadas ligadas directa o indirectamente con el turismo, los servicios financieros y de seguros (Sfin) y el resto de servicios de mercado sin sanidad y educación (Spri), lo cual hace que queden agrupados en una sola rama los servicios públicos junto con la educación y la sanidad (Spu).
Es evidente que en una economía cada vez más terciarizada y digitalizada, la productividad global dependerá progresivamente del comportamiento de la productividad de sus ramas de servicios y menos del resto de sectores, incluido el industrial, que progresivamente va perdiendo peso en la medida en que las economías se siguen terciarizando. De hecho, un estudio de The Economist con datos de Centre for Cities demuestra que las ciudades británicas con menos especialización industrial y más terciarizadas son las que presentan más productividad. En el mismo sentido se ha manifestado Dani Rodrik, que ya habla de “la revolución silenciosa en los servicios” con registros de productividad muy superiores a los de la industria (Project Syndicate, 1-9-2026). Por eso hay que poner el acento en ver no solo cómo se comporta la productividad industrial, sino sobre todo en entender cómo se están comportando el resto de ramas de los servicios.
Si suponemos que la productividad global depende cada vez más de las ramas de servicios privados, destaca el caso de las Islas Baleares, con una aportación al diferencial de productividad respecto de España de 7,3, muy superior a la de Cataluña y el País Vasco. Este resultado se explica por los servicios de comercio, hostelería, transportes y comunicaciones (Schtc), con 6,9, y, en menor medida, por el resto de servicios privados (Spri), con 1,5, mientras que los servicios financieros (Sfin) contribuyen negativamente (-1,1). Así, el diferencial balear se explica por las actividades más vinculadas al turismo. Este comportamiento refuerza la importancia de analizar la composición interna del sector servicios, y no solo su peso agregado en la economía. En el caso balear, son estas ramas las que explican parte del mejor comportamiento relativo de la productividad.
Por tanto, la pregunta pertinente no es si las actividades de servicios presentan unos niveles de productividad más altos o más bajos que la industria, sino si en función de su especialización terciaria estas actividades presentan aportaciones positivas superiores al crecimiento de la productividad diferencial regional respecto del resto de CA. Y este es el caso de Cataluña y muy especialmente de las Baleares, y en cambio no se da en el caso del País Vasco, y justamente el mayor diferencial negativo del País Vasco respecto de Cataluña se da en los servicios donde el peso del turismo es más alto (Schtc).
Donde Cataluña tiene un problema grave respecto del comportamiento diferencial de su productividad es en los servicios públicos, sanidad y educación (Spu), ya que estas actividades restan 3,4 puntos al crecimiento diferencial de la productividad en Cataluña y -4,6 puntos en las Baleares, mientras que en el País Vasco generan una aportación positiva de 2,6 puntos.
Con estos datos es difícil recriminar que el problema de Cataluña sea su especialización turística. Creemos que es más ponderado el diagnóstico que hace Miquel Barceló, uno de los padres del 22@ de Barcelona: “(...) Tampoco se trata de culpabilizar al sector del turismo, como han hecho otros, gracias al cual se han creado infraestructuras importantes de todo tipo y se ha desarrollado el conjunto del litoral mediterráneo (...). La respuesta no es, pues, excluir una opción u otra, sino definir claramente qué modelo de desarrollo se quiere impulsar”. (Diario de Mallorca, 28-8-2026).
Esto es lo que la sociedad civil de las Baleares quiere hacer el próximo 3 de diciembre con la Convocatoria del Foro de la Sociedad Civil sobre la “diversificación” y dedicado a la memoria de Celestí Alomar, a quien debemos en gran parte la iniciativa y puesta en marcha del Foro de la Sociedad Civil de las Islas Baleares.