"Las aulas queman y los docentes, también": el STEI alerta de una crisis sin precedentes en la escuela pública

El sindicato exige reducir la burocracia y las ratios, reforzar la inclusión, recuperar poder adquisitivo y retirar el plan de segregación lingüística, y no descarta movilizaciones

Presentación del balance del curso 2025-2026 del STEI.
30/06/2026
5 min

PalmaLa STEI ha hecho balance del curso 2025-2026 y ha cargado contra la gestión de la Conselleria de Educación, a la que acusa de haber incumplido parte de los acuerdos firmados en 2023 y de no afrontar los principales problemas del sistema educativo. El sindicato ha advertido que, si sus reivindicaciones no son atendidas, planteará movilizaciones durante el próximo curso.

El secretario de Enseñanza Pública de la STEI, Vicenç Garcia, ha resumido el final de curso con una palabra: ""calor". "Las aulas queman, y los docentes también. Dar clase ya no es como antes, faltan manos, sobran papeles y los docentes nos sentimos desbordados. La profesión docente ya no es atractiva", ha afirmado.

García ha enmarcado esta situación en una crisis internacional del profesorado y ha recordado que, según la Unesco, la profesión afronta "una crisis sin precedentes". "Este abandono es síntoma de que el profesorado está realmente quemado", ha advertido, antes de defender que "solo mejores condiciones para el profesorado podrán vestir una enseñanza pública y de calidad". El representante sindical también ha criticado la falta de negociación con Educación. "La dinámica negociadora de la Conselleria se ha ausentado", ha asegurado. Pese a reconocer que ha habido "mejoras relativas", ha sostenido que "la luz roja del semáforo supera las luces verdes y naranjas".

Entre las principales críticas, García ha situado el Plan de segregación lingüística impulsado por el Govern. Según ha denunciado, los centros adheridos registran "20 puntos menos de nivel de catalán que de castellano", un hecho que, a su parecer, evidencia la necesidad de reforzar la lengua propia. También ha censurado el adelanto de las oposiciones a mayo y el decreto de proyectos estratégicos, porque, según ha dicho, "se asestó un nuevo golpe a la lengua catalana" al acortar los plazos de los informes del Consejo Escolar de las Illes Balears. "Salvar la escuela pública implica construir un clima sano, para hacer una educación inclusiva real, para tener un sueldo digno y una escuela en catalán", ha reivindicado. "El profesorado pide un nuevo contrato social que escuche su voz y afronte los retos que vienen", ha añadido.

Burocracia, conflictos y desgaste

El cabeza de lista de la Junta de Personal Docente de Mallorca a las próximas elecciones del 2026, Dani Carmona, ha presentado los resultados de una encuesta sobre la realidad de los centros educativos. Según los datos expuestos, el 96% del profesorado considera que la burocracia resta tiempo a la docencia; el 91% afirma que las ratios impiden atender adecuadamente la diversidad; el 74% opina que no dispone de los recursos necesarios para garantizar una educación de calidad; el 78% define el clima laboral como conflictivo; el 79% percibe un aumento de las agresiones verbales por parte del alumnado; el 75%, un incremento de las agresiones de las familias; el 77% considera que el exceso de jornada laboral perjudica la conciliación y el 87% asegura que la sociedad no valora la tarea docente y que el salario es inadecuado.

"La escuela pública siempre se ha definido como un instrumento clave de cohesión social, igualdad de oportunidades y progreso colectivo. La función social está en peligro", ha advertido Carmona. También ha denunciado que los docentes están "asfixiados", con ratios elevadas, falta de recursos para atender la diversidad y un aumento de la conflictividad en las aulas. Según ha explicado, esta situación provoca que muchos profesionales se planteen abandonar la profesión. "Las consultas de los compañeros ya no son sobre derechos laborales, sino también para pedir jubilación anticipada o posibilidades de cambiar de trabajo", ha lamentado. Por ello, ha reclamado "compromiso político y financiero" y elevar la inversión educativa hasta el 6% del PIB.

Más apoyo, menos ratios y un plan contra el calor

La presidenta de la Junta de Personal Docente de Mallorca, Catalina Bibiloni, ha detallado las principales reclamaciones del sindicato para el próximo curso. En materia de convivencia, ha asegurado que el 78% de los docentes perciben un aumento de la violencia en las aulas y ha reclamado que los profesores puedan acceder con facilidad a servicios jurídicos, que la Administración les dé apoyo cuando presenten denuncias y que se refuerce el reconocimiento de la autoridad pedagógica.

En cuanto al bienestar laboral, ha pedido reducir la burocracia mediante una auditoría externa que determine qué tareas administrativas son prescindibles, así como implantar un plan de salud laboral con apoyo psicológico gratuito, medidas para prevenir el agotamiento profesional y un plan de desconexión digital para que los docentes no tengan que estar pendientes de los grupos de WhatsApp ni de responder correos fuera del horario laboral. También ha reclamado medidas para facilitar el acceso a la vivienda del profesorado.

Sobre las ratios, el STEI denuncia que no se está cumpliendo el acuerdo del 2023. Para el curso 2026-2027 reclama un máximo de 20 alumnos en segundo ciclo de Infantil, 22 en Primaria, 28 en ESO y 32 en Bachillerato, con el objetivo de llegar el curso 2027-2028 a 17 alumnos en Infantil, 20 en Primaria, 24 en ESO y 28 en Bachillerato. El sindicato también pide que el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo compute como tres plazas a la hora de calcular las ratios y que, si se autorizan incrementos excepcionales de hasta el 10%, la Conselleria garantice los profesionales necesarios.

En el ámbito de la inclusión, Bibiloni ha reclamado revisar los criterios con que Educación asigna los profesionales de apoyo, porque, según ha denunciado, los centros no reciben las dotaciones necesarias. También ha reivindicado una mejora del reconocimiento profesional de los docentes. Ha recordado que, según el sindicato, los últimos 16 años el profesorado ha perdido un 23% de poder adquisitivo y ha reclamado recuperar las pagas extras íntegras, equiparar la carrera profesional a la del resto de funcionarios, eliminar el límite de cinco sexenios y elevar la inversión educativa hasta el 6% del PIB.

El STEI también ha denunciado las altas temperaturas registradas en los centros educativos durante las últimas semanas de curso. Según Bibiloni, se han detectado temperaturas de entre 27 y 33 grados en las aulas, una situación que provoca "falta de atención, mareos de alumnos y profesores" e impide enseñar y aprender en condiciones.

Por ello, ha reclamado un plan de confort térmico que incluya la renovación de edificios antiguos, más sombras en los patios y la creación de refugios climáticos.

Defensa del castellano

Finalmente, el sindicato ha acusado al Gobierno de haber "atacado la lengua de manera sistemática" y ha reclamado la retirada inmediata del Plan de segregación lingüística. Según Bibiloni, los alumnos que participan presentan un nivel de catalán "muy bajo". El STEI también propone reforzar los programas de acogida, incrementar los dinamizadores lingüísticos e incorporar un módulo de catalán profesional en todos los ciclos de formación profesional.

En cuanto a una posible huelga, dado el contexto problemático expuesto, los representantes sindicales han señalado que la situación de las Islas presenta similitudes con la de Cataluña y el País Valenciano, pero han remarcado que "la situación no es exactamente la misma". En cualquier caso, han advertido que primero trasladarán sus propuestas a la Conselleria y que, "si no se cumplen, activaremos movilizaciones".

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