40 pisos para hacer frente a la crisis docente de Formentera: Educación apuesta por la vivienda
Educación y el Consejo insular impulsarán viviendas de alquiler para el profesorado desplazado para facilitar la cobertura de plazas y estabilizar las plantillas de los centros
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PalmaLa Consejería de Educación y el Consell de Formentera quieren construir una cuarentena de viviendas de alquiler destinadas al personal docente desplazado a la isla. Las dos administraciones firmaron un protocolo para impulsar el proyecto, que pretende dar respuesta a uno de los principales obstáculos para cubrir y retener allí al profesorado de la isla, que mayoritariamente viene de fuera: la dificultad para encontrar una vivienda asequible y estable. Los futuros pisos se ubicarían en unos terrenos que el Consell cederá en es Pujols. El proyecto todavía se encuentra en una fase inicial. Las administraciones deben concretar las necesidades de alojamiento, el emplazamiento y las fórmulas de financiación. Además, se creará una comisión técnica que dispondrá de hasta doce meses para elaborar una memoria con el diagnóstico de necesidades y una propuesta de actuación. También se trabaja con el Consell de Ibiza para activar un proyecto similar.
Posteriormente, el Govern y el Consell prevén firmar un convenio que concretará la cesión del solar y el compromiso de la Conselleria de Educación de financiar el proyecto y ejecutar las obras. El objetivo es facilitar la llegada y la permanencia del profesorado que se desplaza a Formentera para trabajar en los centros educativos.
La iniciativa llega después de años en los que los equipos directivos de los centros de la isla han advertido de las dificultades para completar y, sobre todo, estabilizar las plantillas. La problemática de la vivienda es especialmente importante en una isla con un mercado residencial muy tensionado y con una oferta de alquiler de larga duración limitada. Según ha explicado el ARA Balears en numerosas ocasiones, los equipos directivos de los centros de Formentera explican que encontrar una vivienda para todo el año es uno de los principales problemas para los docentes que llegan allí. En el IES Marc Ferrer, por ejemplo, el curso pasado la plantilla era de 94 profesores, pero solo una treintena eran fijos. El centro advertía de la rotación de una parte importante del claustro curso tras curso. La situación también afecta a los centros de Primaria. En el CEIP Mestre Lluís Andreu, la dirección explicaba que más de la mitad de los docentes eran interinos y señalaba las dificultades que genera la provisionalidad para mantener equipos educativos estables.
De literas a pisos
La construcción de viviendas específicas para docentes supone un cambio respecto a las soluciones planteadas hasta ahora. En 2023, la Consejería de Educación ya había propuesto que los profesionales desplazados a Formentera pudieran alojarse en el albergue de la isla, con una capacidad de 32 plazas en habitaciones con literas. La propuesta pretendía paliar temporalmente la falta de vivienda para los trabajadores públicos desplazados. Ahora se plantea una solución de carácter residencial más estable, con viviendas de alquiler destinadas específicamente al personal docente. La medida forma parte de las actuaciones que el Gobierno ha ido impulsando para intentar facilitar la cobertura de plazas y reducir las dificultades que implica trabajar en las islas con más problemas de vivienda. En el caso de Formentera, todas las plazas docentes han sido declaradas de muy difícil cobertura. Los profesionales destinados a la isla perciben, además, un complemento específico de 400 euros mensuales por las dificultades asociadas a la insularidad.
La falta de vivienda ha ido acompañada de otras medidas extraordinarias para garantizar las plantillas. A partir del curso 2026-2027, los docentes de Menorca, Ibiza y Formentera podrán prolongar su permanencia en el servicio activo hasta los 70 años si lo solicitan, una medida que el Gobierno justifica por las dificultades para cubrir determinadas especialidades en estas islas. Ahora bien, hay que abrir un melón. En Formentera hay vivienda suficiente para alojar a los docentes y al resto de funcionarios que lleguen a la isla para dar servicio a los formenterenses. Basta mirar cualquier portal de reservas hoteleras y de casas vacacionales para comprobarlo. Ahora bien, los residentes de la isla parecen preferir el dinero de un alquiler de temporada que el de uno de larga estancia con vinculación durante cinco años.
En cuanto a la adjudicación de plazas interinas del curso 2026-2027, en el primer trámite se cubrieron 63 de las 75 plazas ofrecidas en Formentera. Posteriormente, en un trámite urgente, se adjudicaron 10 más. Así, el proceso terminó con 73 de las 75 plazas iniciales cubiertas.
El nuevo proyecto de viviendas aborda un problema que va más allá de la cobertura puntual de plazas: la capacidad de Formentera para atraer y retener a docentes durante más de un curso. La intención de las administraciones es que disponer de un alojamiento estable reduzca una de las barreras que dificultan la consolidación de las plantillas educativas de la isla. El tiempo dirá si se consigue.