Llamada a hacer un frente común a todos los pueblos contra las macrogranjas de gallinas
Un centenar de personas se reúnen en Petra para rechazar la macrogranja de Son Brau y reclamar unidad entre municipios para frenar proyectos similares
PetraLa reunión en Petra para informar sobre el proyecto de la macrogranja de gallinas de Son Brau de Manacor se convirtió en una llamada a la unidad de "todos los municipios de Mallorca" ante este proyecto que la empresa promotora quiso impulsar en Sineu y que ahora ha trasladado a la capital del Llevant, como ante otras iniciativas similares que se puedan promover en el suelo rústico de la isla.
Un centenar de personas se reunió en las Escoles Velles del municipio en un acto impulsado por la OCB de Petra, con el payés Biel Bauçà como organizador y portavoz. A la cita asistieron el alcalde de Petra, Salvador Femenias, el regidor Miquel Jaume y la regidora de la oposición en la sala Antònia Gual, acompañada de la diputada Marta Carrió y representantes del Ayuntamiento de Manacor. También dieron apoyo las plataformas No Macrogranja Son Brau y Macrogranja No, de Sineu.
El encuentro sirvió para lanzar un mensaje claro contra "estos macroproyectos especulativos de ganadería intensiva" y a favor de la preservación del territorio, el campesinado tradicional y también de los acuíferos.
Por ello, los organizadores esperan que se presenten mociones en los plenos de tantos ayuntamientos de pueblos de Mallorca como sea posible "contra esta casta de proyectos" y prevén una avalancha de alegaciones a la iniciativa de Son Brau.
Bauçà se dirigió a los asistentes y aseguró que "como ya ha demostrado en otros lugares, esta macrogranja la hace una empresa que no ama lo nuestro, no ama nada más que su bolsillo y, como ha demostrado con otras granjas e instalaciones que ya tienen en otros pueblos, esta empresa es un mal vecino".
El payés petrer (oriundo de Petrer) añadió que "el campo es para los payeses, es para la ganadería, para tener ovejas en libertad, y el campo es un espacio para enseñar a nuestros niños a amar su territorio". También remarcó que "lo que necesitamos es el equilibrio, y todas las actividades económicas que huyen del modelo tradicional agrario desequilibran todo un ecosistema". "Esta macrogranja es un proyecto terrible hecho por una empresa nociva para Mallorca, que no ama su tierra", insistió.
Además, defendió que "queremos un pueblo limpio, un pueblo que no huela, un pueblo que no tenga moscas, pero, más allá de todo esto, un pueblo que tenga agua potable".
Tanto Bauçà como la representante de la plataforma sineuera, Joana Maria Antich, insistieron en hacer un llamamiento a la unidad de todos los pueblos de Mallorca para hacer frente a este proyecto y a otros semejantes: "Primero fuimos nosotros en Sineu, donde nuestra lucha todavía no ha acabado, y ahora el proyecto de Manacor demuestra que esto afecta a todo el mundo y que cualquier pueblo puede verse afectado".
En la misma línea se expresó Sílvia Llull, hija de campesinos de Manacor y vecina directamente afectada por la macrogranja proyectada en Son Brau, que explicó la incredulidad con la que recibió la noticia: "Lo ves por la televisión y no te imaginas cómo debe ser tener la amenaza de un proyecto así hasta que un día te lo encuentras como vecino de tu casa". Por eso insistió en evitar "egoísmos" porque, según dijo, "el ser humano es egoísta y piensa que nunca le puede pasar a él, pero no es así".
Mapa de nitratos
Finalmente, el geólogo Damià Perelló proyectó un estudio sobre el macroproyecto de gallinas de Son Brau y advirtió que afectará toda la masa de agua de Son Real, que se extiende de Manacor hasta Son Serra de Marina y Can Picafort. "Esto va más allá de términos municipales, afectará toda una comarca muy grande y conviene que todos los ayuntamientos afectados hagan piña", dijo.
Perelló explicó con un plano que, a diferencia de muchos acuíferos de Mallorca, el de Son Real presenta un exceso de cloruros debido a las venas marinas, pero no tiene nitratos como muchas otras masas de agua. En este sentido, defendió que, más allá de una pretendida soberanía alimentaria con la que se justifican proyectos como la macrogranja, es más necesaria "la soberanía hídrica para dejarla a nuestros nietos" y esto solo se puede garantizar "si se preservan las masas de agua que no tienen nitratos".
Como ejemplo de que "el mapa de nitratos se extiende como la pólvora" más allá de las prácticas agrícolas de un municipio, puso el caso de Ariany, que ya tiene nitratos sin tener una agricultura intensiva especialmente grande. "Añadir 80.000 gallinas es un problema muy grande para toda Mallorca y no solo para los pueblos afectados directamente o los cercanos", concluyó.
Cabe recordar que los alcaldes de Petra, Salvador Femenias, y de Ariany, Joan Ribot, ya han mostrado su rechazo al proyecto de Son Brau de Manacor. Antes de la reunión del martes, Femenias había manifestado a los medios que "evidentemente estamos en contra de la macrogranja, no está dentro del término de Petra, pero nos afectará. De hecho, en la asamblea de alcaldes hemos hablado y no puede ser que se hagan estas instalaciones, porque, en este caso, no es bueno ni para Manacor ni para Petra".