Los vecinos de San Jorge denuncian la desaparición de dos construcciones durante las obras para construir pisos
Los residentes las identificaron inicialmente como talayots, pero Cort asegura que no eran elementos patrimoniales protegidos y que los trabajos tienen supervisión arqueológica
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PalmaLos vecinos de Sant Jordi han denunciado este miércoles la desaparición de diversos elementos que consideran patrimoniales de la zona para la construcción de una nueva promoción de más de un centenar de viviendas. Según han explicado, una excavadora ha derribado dos construcciones que los vecinos habían identificado como talayots, aunque el Ayuntamiento de Palma asegura que no se trataba de elementos patrimoniales protegidos.
Los vecinos aseguran que las labores han afectado a otros elementos del entorno y alertan de que también está previsto trasladar un molino. La intervención se sitúa en la zona del camino de Son Binissalom, en Sant Jordi, donde está proyectada la nueva urbanización de pisos.
Cort asegura que durante los trabajos previos ya se han localizado unos restos arqueológicos, que se conservarán y quedarán integrados en la futura zona verde de la urbanización. Este espacio también incorporará un molino que actualmente se encuentra en otro punto del ámbito y que será trasladado para garantizar su conservación.
El Ayuntamiento también puntualiza que las obras de urbanización y la construcción de las 118 viviendas todavía no han comenzado. Las actuaciones actuales se limitan al desbroce y la preparación del terreno para delimitar los futuros solares y viales. Una vez se hayan terminado estos trabajos y se haya comprobado que el replanteo se ajusta al proyecto autorizado, se formalizará, si corresponde, el acta de replanteo e inicio de las obras.
Los residentes explican que no se pueden creer que hayan podido desaparecer estos elementos, ya que hace unas semanas también se derribó la casa de Can Sant, situada en la calle de l'Embat.
Según su relato, este mismo miércoles, al pedir explicaciones al técnico que se encontraba en la zona les habría indicado que disponía de los permisos correspondientes de Cort: "Estamos aquí por orden del Ayuntamiento de Palma".
La situación ha generado "indignación y sorpresa" entre los vecinos, que cuestionan que elementos patrimoniales de Sant Jordi hayan podido desaparecer durante los trabajos iniciales para dar paso a la nueva promoción.
Cort ha negado, sin embargo, que durante las obras se haya derribado ningún elemento patrimonial protegido. Según el Consistorio, se dispone desde el inicio de supervisión arqueológica, una condición incluida en la licencia de obras que obliga a que haya un arqueólogo responsable de los movimientos de tierra. El acta de inicio de los trabajos de construcción, emitida el 14 de septiembre, establece que cualquier resto arqueológico que pueda aparecer deberá ser preservado y que será el arqueólogo quien determinará las actuaciones necesarias de acuerdo con la normativa de patrimonio.