La turistización del campo llega a otra posesión histórica: Montblanc proyecta 50 plazas

La finca de Maria de la Salut, con orígenes medievales y protegida por su valor patrimonial, prevé transformar las antiguas dependencias ganaderas en alojamientos turísticos con un presupuesto declarado de 1,4 millones de euros

6 min
La posesión de Montsant
03/11/2026 - 12:49 h

PalmaOtra de las grandes posesiones históricas de Mallorca se prepara para incorporarse a la oferta turística de la isla, en el marco de un proceso ya globalizado y constante del campo balear. Se trata de Montblanc, una de las fincas más singulares de María de la Salud, en el Llano de Mallorca, que durante siglos fue un importante centro de producción agrícola y ganadera y que ahora proyecta transformar parte de sus antiguas dependencias en un agroturismo de 50 plazas. Las construcciones que durante generaciones acogieron al ganado se convertirán, si prospera la iniciativa, en habitaciones e instalaciones destinadas a los visitantes. La sociedad Solar de Conrado SL ha impulsado el proyecto, con un presupuesto de ejecución material de 1,4 millones de euros, que ahora ha salido a información pública.

Montblanc se incorpora así al proceso de transformación que experimentan algunas de las posesiones tradicionales mallorquinas, antiguas unidades de producción que marcaron durante siglos la economía, el paisaje y las relaciones sociales del mundo rural. La singularidad de esta finca va más allá de sus dimensiones: se trata de un conjunto arquitectónico catalogado, con edificaciones de los siglos XVI y XVII y unos orígenes que se remontan a la época islámica. El proyecto turístico plantea precisamente recuperar una parte de los espacios vinculados a su historia ganadera, mientras que otras instalaciones de la finca mantendrían su función agraria.

Habitaciones donde antes había el ganado

La iniciativa de Solar de Conrado SL prevé reformar principalmente las antiguas edificaciones ganaderas construidas antes de 1956. Según la memoria redactada por el arquitecto Alfons Barceló, se actuará sobre 875,59 metros cuadrados de construcciones que antiguamente se destinaban al ganado porcino y bovino. Estos espacios se transformarán en habitaciones, dependencias comunes e instalaciones vinculadas al futuro agroturismo.

El proyecto prevé un total de 25 habitaciones dobles, una de las cuales adaptada a personas con discapacidad, que sumarán 50 plazas de alojamiento. También incluye la reconversión de una antigua barraca de 52,10 metros cuadrados en una suite singular, así como la utilización de algunas dependencias de la edificación principal para el funcionamiento del establecimiento. La intervención incorpora nuevos accesos, una pérgola, pequeñas láminas de agua ornamentales y un aparcamiento exterior con treinta plazas para coches, además de espacios destinados a bicicletas y motocicletas eléctricas. El presupuesto de ejecución material de referencia es de 1.407.000 euros, una cifra que no equivale necesariamente a la inversión total de la operación.

En cambio, el proyecto deja fuera de la reconversión turística los antiguos establos, que la memoria mantiene vinculados a la actividad ganadera, y las naves construidas durante la segunda mitad del siglo XX. La propuesta arquitectónica defiende la recuperación de las edificaciones tradicionales y la preservación de sus características originales. La finca afectada ocupa una parcela de 283.166 metros cuadrados, unas 28,3 hectáreas de suelo rústico. Esta superficie no debe confundirse con las dimensiones históricas de Montblanc, que en otras épocas había llegado a comprender una extensión muy superior.

Algunas de las modificaciones que quieren llevar a cabo en la posesión para convertirla en un agroturismo.

Una posesión protegida por su valor patrimonial

Montblanc figura en el catálogo municipal de edificios y elementos a proteger de María de la Salud. Según la memoria técnica, las edificaciones principales tienen una cronología aproximada de los siglos XVI y XVII, aunque los orígenes de la posesión sean muy anteriores.

Esta protección condiciona la intervención prevista. Antes de que el Ayuntamiento pueda conceder la licencia de obras, el proyecto deberá disponer de un informe favorable de la Comisión de Patrimonio del Consejo de Mallorca y de otro de la Consejería de Turismo, entre otros trámites administrativos. La tramitación también tiene una dimensión hídrica. Según la documentación presentada, la finca se autoabastece con un pozo propio al cual se le atribuye un caudal aproximado de 90.000 litros diarios. Esta cifra no corresponde necesariamente al agua que se extrae actualmente ni a la que consumirá el establecimiento turístico. La memoria consultada no concreta cuál será el consumo previsto de las 50 plazas ni el volumen anual de extracción autorizado.

El proyecto de 50 plazas y el límite de 24 previsto por la normativa agraria

La capacidad del agroturismo es otro de los aspectos que habrá que aclarar durante la tramitación. La promotora plantea 25 habitaciones dobles y un total de 50 plazas turísticas. Sin embargo, el Decreto 39/2015, que regula las actividades agroturísticas en explotaciones agrarias preferentes de las Islas Baleares, fija un máximo de 24 plazas de alojamiento para los establecimientos acogidos a este régimen.

Esta limitación ya ha aparecido en la tramitación de otros proyectos turísticos en suelo rústico. En el caso de un agroturismo de 50 plazas en Son Amar, en el municipio de Bunyola, una resolución administrativa recordó expresamente el límite establecido por el Decreto 39/2015 y advirtió que correspondía al órgano sustantivo determinar si el proyecto era jurídicamente viable.

En el caso de Montblanc, la documentación presentada prevé exactamente 50 plazas. La memoria del proyecto incluye una justificación del cumplimiento de la normativa turística y agraria, pero la parte del expediente consultada no permite determinar qué criterio aplicará finalmente la Administración ni si las 50 plazas obtendrán la autorización correspondiente. La propuesta se encuentra ahora en fase de información pública ante la Dirección General de Recursos Hídricos. Por tanto, la reconversión turística aún no dispone, por el simple hecho de haberse publicado este anuncio, de todas las autorizaciones necesarias.

De la alquería islámica a la nobleza mallorquina

Según documenta el historiador Antoni Mas i Forners en un estudio sobre la configuración territorial de la posesión, la historia de Montblanc se remonta a la antigua alquería de Benilacham, documentada durante la dominación islámica de Mallorca. Tras la conquista catalana del siglo XIII, estas tierras experimentaron un proceso de reorganización de la propiedad que acabaría dando lugar a una de las grandes posesiones del término de Maria. Según las investigaciones del historiador Bartomeu Pastor Sureda, pobladores procedentes de Tarragona dieron a la finca el nombre de Montblanc, en recuerdo de su localidad de origen.

A lo largo de los siglos, la propiedad pasó por diferentes familias y linajes vinculados a la nobleza y a los grandes propietarios de tierras de Mallorca. En época medieval formó parte de la baronía del conde de Ampurias y, posteriormente, quedó relacionada con los Santmartí, los Santjoan y los Torrella. En el siglo XVII fue adquirida por el mercader genovés Domingo Belloto y, más adelante, pasó a los Morell y a los condes de España.

Esta vinculación con la nobleza no convirtió a Montblanc en una residencia de recreo. Bien al contrario. Según estos estudios, los condes de España preferían la posesión de Defla para las estancias de descanso, mientras que Montblanc mantenía una función eminentemente productiva. La riqueza de la finca se medía sobre todo por la capacidad de generar cereales, carne, lana, queso, leña y otros productos del campo. La magnitud de la explotación era extraordinaria. El año 1863, Montblanc tenía aproximadamente 1.378 quarteradas, más de un millar de las cuales correspondían a tierras de garriga. En el resto había cultivos, roturaciones y espacios destinados a la ganadería. La posesión abarcaba una extensión considerable del término municipal y constituía uno de los grandes centros de actividad agraria del Pla de Mallorca.

Un centro de trabajo para generaciones de campesinos

Montblanc no era solo una gran propiedad territorial. Durante generaciones fue también un espacio de vida y de trabajo para numerosas familias de Maria de la Salut y de los pueblos vecinos. A finales del siglo XIX, la posesión mantenía habitualmente entre diez y doce trabajadores fijos, a los que se añadían jornaleros durante las épocas de mayor actividad agrícola, especialmente en las campañas de siega y trilla.

Mensajeros, pastores, porqueros, parellers, garrigueros y hortelanos formaban parte de una organización laboral en la que las casas de posesión, los rediles, los pajares y las dependencias auxiliares constituían un conjunto estrechamente ligado a la producción. Una parte de las remuneraciones se pagaba en especie, con productos de la misma explotación, tales como cereales, lana, queso o leña.

La ganadería continuó teniendo un papel destacado hasta bien entrado el siglo XX. De hecho, la memoria del nuevo proyecto turístico sitúa hacia 1973 uno de los momentos de máxima expansión de las instalaciones destinadas al ganado. Fue entonces cuando se levantaron varias naves de grandes dimensiones, que ampliaron considerablemente la capacidad de la explotación. Estas construcciones más modernas todavía forman parte del conjunto, aunque no se incluyen en la reconversión turística ahora planteada. El valor histórico y arquitectónico de Montblanc también había despertado el interés del mercado inmobiliario. En julio de 2023, IB3 informaba de que la posesión figuraba entre las grandes fincas mallorquinas anunciadas a la venta, con un precio de 3,77 millones de euros. Más recientemente, en enero de 2026, el investigador y divulgador patrimonial Tomàs Vibot la citaba en un reportaje del ARA Balears sobre el futuro de las posesiones mallorquinas y destacaba especialmente la belleza de sus casas. La nueva documentación administrativa constata ahora que la finca es objeto de un proyecto concreto de reconversión turística.

stats