Menorca

Ciutadella se prepara para el Sant Joan más seguro

La Vigilia del Cordero abre este sábado noche la gran fiesta que da la bienvenida al verano y que este año estará marcada por un operativo ya modélico en Baleares, una cabalgata con más caballos y un primer toque más masivo que estos últimos bienios.

Miles de personas juntas para recibir los caballos.
20/06/2026
4 min

CiutadellaEn Ciutadella, este año no ha habido polémica sobre Sant Joan. Ni siquiera la defensa pública de la concejala de Fiestas, Esther Mascaró, a favor de la participación femenina en la cabalgata ha levantado polvareda. El debate abierto por la inesperada sentencia judicial que obliga al Ayuntamiento a revertir la adecuación para peatones de la plaza del Born lo ha tapado todo.

Con el conflicto sin resolver y los tribunales a la espera de que se cumpla su mandato, a partir de este fin de semana ya no existe más tema de conversación en la ciudad que la fiesta que está a punto de estallar. Para gozo de las entre 120.000 y 150.000 personas que, según cálculos de la Policía Local, se concentrarán estos días en Ciutadella, el municipio más poblado de Menorca con 32.431 habitantes empadronados y 40.000 plazas turísticas, casi la mitad de todas las de la isla.

La “fiesta de todos”, como pregona el Ayuntamiento en un intento hasta ahora infructuoso de conseguir que el Govern pague una parte del millón largo de euros que cuesta su organización, reunirá al menos a 30.000 personas llegadas de Mallorca y Cataluña. Un goteo de visitantes que ya se deja notar en el puerto y que ha motivado la reedición de la campaña ‘Sant Joan es viu així’ (Sant Joan se vive así), con la que se intenta hacer crecer la concienciación y el respeto hacia la fiesta que muchos adolescentes descubren como premio a su éxito en el curso escolar que acaba de finalizar.

Para reforzar el mensaje y la prevención, policías tutores han impartido charlas en los institutos de fuera de Menorca y la Policía Local lo ha complementado, en Ciutadella misma, con una serie de vídeos en las redes sociales, donde los protagonistas de la fiesta, desde el gaitero hasta el caixer senyor, piden respeto a residentes y visitantes. Sobre todo a la hora del primer toque de tambor y flabiol y los Jocs del Pla, donde es imprescindible que todos colaboren a dejar espacio y respetar el pasillo abierto por los voluntarios

Hace ya 11 años, desde el último accidente mortal, que Sant Joan se rige por un estricto plan de seguridad y unos aforos que limitan la asistencia a solo 27.600 personas en el Caragol del Born y 25.261 en los Jocs del Pla, pero este año el dispositivo batirá todos los récords. Los refuerzos policiales de fuera y la ampliación de los contratos de vigilancia privada y asistencia extrahospitalaria movilizarán a la vez el atardecer de Sant Joan, el momento de mayor riesgo potencial de la fiesta con 136 caballeros en la cabalgata, hasta 450 efectivos de seguridad.

La operación de seguridad de San Juan, que se nutre de la experiencia propia y del vínculo con otras fiestas masivas en todo el Estado como los Sanfermines de Pamplona, ya sirve de modelo y referente en las Islas. Este año, por ejemplo, desde Ciutadella se ha impartido una formación específica a policías locales de Mallorca para importar su método a otras fiestas, como la Patrona de Pollença y el Firó de Sóller.

Con los termómetros ya por encima de los 30 grados y el calor de San Juan tan característico del solsticio de verano calentando Ciutadella, la ciudad ya cuenta las horas que faltan para el primer toque. Desde 1990 en boca del gaitero Sebastià Salort, que este año encabezará un séquito marcado por los 30 años. Los que tiene el joven caixer senyor, Ignasi Saura Sánchez, sobrino y nieto de caixers senyors, y los que hace que salieran por primera vez a la cabalgata el caixer pagès de tramuntana, Cristòfol Moll, y el amo de Son Caravinya, José Capó, que este año comenzará la fiesta a pie, rodeado de lana y con un cordero de unos 35 kilos encima.

El cordero nacido –y lavado hace siete días– en el lugar de Son Usina será el primer protagonista de la fiesta. Lo ha elegido el amo de la finca y, a la vez, caixer pagès de Migjorn del bienio, Miquel Torres, y lo engalanará como corresponde su familia.

Entre las 9 de la mañana y las 10 de la noche, la Comitiva del Cordero hará el domingo 89 visitas a espacios públicos y domicilios particulares de labradores y caixers vinculados a la fiesta. El gaitero Sebastià Salort –61 años, 33 de los cuales ha estado sobre la montura– también se detendrá ante dos casas para hacer sonar el toque de luto por la muerte de personas vinculadas al entorno de San Juan.

Al día siguiente, lunes, el preludio a la salida de la cabalgata se vivirá en torno al fuego y a los 13 festeros y cuatro fiestas callejeras que ha autorizado el Ayuntamiento en diversos lugares de la ciudad. Entre música, conciertos en la calle, bailes populares, batucada y mucho jolgorio, la ciudad entretendrá la espera para el estallido más esperado, sostenido durante 365 días: el primer toque de tambor y flabiol, que resonará este año en el palacio Olivar frente a la iglesia, mirando la fachada de la Catedral, en plena plaza.

El martes, a las dos del mediodía, Ciutadella vivirá su particular principio de año. El flabiolero se abrirá un paso imposible entre la gente, subirá las escaleras del palacio y pedirá permiso al joven noble de la familia Saura para comenzar el toque. El primer toque seco, tembloroso, del tambor y el flabiol hará llorar de emoción y desatará la alegría, que la comitiva irá esparciendo mágicamente durante cerca de 40 horas por todos los rincones de la ciudad. El corazón de Sant Joan volverá a latir con fuerza en Ciutadella…

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