ARCA: "Preservar la Feixina no ha contribuido a que se convierta en el punto de encuentro 'ultra'"
La portavoz reivindica los valores históricos a pesar de las críticas que ha recibido la entidad por defender lo que muchos consideran un monumento de exaltación franquista
PalmaLa concentración ultra de Núcleo Nacional prevista per a aquest diumenge en la Feixina ha reavivado el debate sobre la conveniencia de preservar este espacio. ARCA es una de las entidades más señaladas contrarias al derribo, el cual reclama buena parte del progresismo, porque el monumento representa "la exaltación franquista", de acuerdo con entidades como Memoria de Mallorca. La portavoz de ARCA, Àngels Fermosselle, quiere desvincular "completamente" a la entidad de "cualquier responsabilidad con una cita de la que solo responden las personas convocantes", ha dicho a ARA Balears –ARCA también ha condenado públicamente la convocatoria.
El encuentro llega en medio de un nuevo choque institucional abierto entre el gobierno español y el Ayuntamiento de Palma sobre el futuro del monumentorecorrer contra la resolución del gobierno españolFiel a su criterio, ARCA ha decidido recorrer contra la resolución del gobierno español de derribar la Feixina. La entidad considera que la decisión de Madrid ignora los criterios patrimoniales y los acuerdos institucionales que avalaron durante años la conservación del monumento. Mientras tanto, Cort ha reforzado su protección urbanística y patrimonial para dificultar cualquier intento de demolición. La entidad rechaza que su defensa histórica y patrimonial del monolito haya contribuido a convertirlo en "un espacio de encuentro ultra", critica Fermosselle.
“Cuando Francisco Roca hizo la obra, empleó las técnicas y los estilos del momento. Es una obra de interés histórico”, explica Fermoselle, que reivindica el valor arquitectónico del monolito. “Es uno de los pocos ejemplos de art-déco que hay en las Islas”, añade. El gobierno español considera que la Feixina continúa siendo un monumento franquista y ha pedido que se derribe. El actual equipo de gobierno de Cort remarca que el monumento no se puede derribar por su valor arquitectónico e histórico.
Fermoselle recuerda que la posición de la entidad ha ido siempre en la línea de lo que defendieron expertos como el arquitecto José Morata y Carlos García-Delgado. “Como dijo Pepín Morata, se trata de separar la simbología de la arquitectura”, señala. Según la portavoz de ARCA, la entidad podría haber optado por un posicionamiento más sencillo. “Quizá habría sido más fácil pedir también que se derribase, pero no podemos ignorar voces como la de Morata ni criterios patrimoniales y jurídicos que informaron a favor de la pervivencia”, dice.
Avalada por la izquierda en tiempos de Calvo
Fermoselle recuerda que la protección del monumento fue avalada institucionalmente durante el mandato de Aina Calvo (PSOE) en Cort. “Se aprobó por unanimidad preservar la Feixina, con Nanda Ramon como concejala de Cultura”, explica.
ARCA defiende que el monumento fue “resignificado” durante aquella etapa, cuando se retiraron los elementos de simbología franquista. “Durante el mandato de Aina Calvo se le quitó la simbología que podía herir sentimientos; continúa vigente el argumento de que esta obra no se puede derribar”, afirma. La entidad desvincula completamente su posición de cualquier uso ultra del monolito. “Si algunas personas de ideología ultra lo emplean como lugar de encuentro, no tienen ni idea de lo que hacen”, asegura Fermoselle. “Ningún edificio ni construcción debe servir para reivindicar valores y conductas antidemocráticas. Esto es responsabilidad exclusiva de estos movimientos”.
La presidenta de ARCA insiste en que la asociación condena “cualquier violencia y valor que no se encuadre en la democracia” y también cualquier planteamiento que no condene la Guerra Civil. Fermoselle admite que la posición de la entidad ha sido objeto de fuertes críticas por parte de asociaciones memorialistas, especialmente Memòria de Mallorca. “Nuestra posición recibe críticas constantes, pero nosotros nos debemos a los valores históricos y patrimoniales”, continúa.
También reconoce que hubo informes contrarios a la conservación del monumento. “El de Margalida Capellà afirmaba que esta construcción va en contra de los principios de la memoria democrática. Lo entiendo y lo respeto”, dice. Aun así, defiende que el monumento no se puede reducir únicamente a la lectura franquista. “No es un monumento al [crucero] Baleares, sino a las víctimas de un ataque, que mayoritariamente eran jóvenes, muy jóvenes, y no todos eran fascistas”, argumenta. “Tenemos que dejar atrás alegrarnos de cualquier muerte y reivindicar a todas las víctimas”.
Fermoselle asegura que el debate público sobre la Feixina a menudo se ha tensado excesivamente. “Cualquier debate sereno es bueno, pero a mí, incluso, me ha pasado que personas desconocidas se me han acercado de manera intimidatoria”, relata. “Puedo entender que una víctima del franquismo lo viva con pasión, pero la historia debe estar por encima de los casos concretos”.