El fracaso del Alquiler Seguro de Prohens: ahora también pagamos reformas

Marga Prohens.
17/05/2026
Jefe de redacción
2 min

PalmaEl gobierno insiste con una obstinación contumaz a vendernos el programa Alquiler Seguro como política de vivienda, a pesar de su fracaso sin paliativos. Ha captado un exiguo 4,1% de los pisos que previó: 82 de 2.000. Ha tenido que tragarse las cifras infladas que empaquetó para tener titulares, amplificados por TeleProhens, un ente público y propagandista inasequible al desánimo ante el mensaje único de que las Baleares van bien.

No contentos de hacer pagar al ciudadano con nuestros impuestos un 30% especulativo para inflar (incluso más) el bolsillo del propietario, ahora el Gobierno se convierte en promotor de reformas. Dará hasta 50.000 euros públicos para incorporar esta vivienda a su programa fallido. Mientras pagamos las obras de un propietario privado (sin olvidar el 30% especulativo), el piso estará alquilado. Habrá que ver cuál es la letra pequeña y hasta dónde llega el compromiso del propietario una vez saldada la deuda con todos nosotros. ¿Será como los HPO que acababan irremediablemente en el mercado libre?

El programa de Alquiler Seguro se ha topado con la burocracia y la ausencia de escrúpulos de los propietarios, que encuentran suficientes garantías de pago con los extranjeros y rentas altas.

El Ejecutivo insiste en una fórmula fallida para no ceder a limitar los precios, una medida que, sin ser la panacea, sirve de contención. ¿Quién querrá abandonar la explotación de un alquiler turístico cuando la vivienda se ha convertido, en esencia, en un bien especulativo? ¿Quién renunciará a unos ingresos superiores solo por ética y solidaridad con los expulsados? Otra prueba más de que la ocupación no es ningún problema social y que los rentistas no necesitan garantías para alquilar, solo conciencia social para hacerlo de forma más justa. Les sobran los clientes solventes; igual que al alcalde de Palma le sobra todo aquel que no pueda pagarse un piso a precio de oro.

El PP acabará la legislatura sin establecer las bases de una política pública de vivienda a largo plazo, basada en inversiones reales. El experto Javier Burón insistía hace pocos días en Palma en que la clave está en generar un ecosistema de empresas públicas fuertes, cooperativas y operadores privados dispuestos a trabajar con beneficios moderados y a largo plazo. Sabe de qué habla porque lo ha aplicado desde sus cargos públicos en diferentes comunidades. En Baleares nadie ha tomado nota.

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