Las educadoras 0-3 volverán a hacer huelga el 2 de junio
La nueva convocatoria llega después del bloqueo de las patronales a la negociación de un convenio autonómico que los sindicatos consideran imprescindible para reducir la precariedad
PalmaEl conflicto laboral en la etapa de Educación Infantil de 0 a 3 años ha entrado en una fase especialmente tensa. La Xarxa 0-3 ha acordado intensificar las movilizaciones y convocar una huelga general el próximo martes 2 de junio en todo el Archipiélago, con el apoyo de CCOO, UGT y STEI, en continuidad con la huelga del 7 de mayo. La protesta quiere canalizar el malestar creciente de un colectivo que denuncia sentirse desatendido. Según los sindicatos, tanto las patronales como el Gobierno continúan sin dar respuesta a las demandas consideradas urgentes por parte de las trabajadoras del sector.
La jornada del 2 de junio incluirá dos movilizaciones principales en Palma. La primera será una concentración a las 10:00 h delante del Parlament. La segunda será una manifestación prevista a las 18:00 horas. Comenzará en la plaza de España y finalizará delante del Ayuntamiento de Palma, lo que hará que se recuperen recorridos que en otras ocasiones ya han sido simbólicos para el sector educativo.
Reproches a las patronales
El nuevo giro llega después de que la semana pasada las patronales del sector volvieran a plantarse y no asistieran a la reunión prevista para constituir la mesa negociadora del primer convenio colectivo autonómico. Se trata, según denuncian los sindicatos, de la segunda ausencia consecutiva de las organizaciones empresariales CECEIB y PIMEM, un hecho que consideran un nuevo intento de bloquear el proceso de negociación.
CCOO, UGT y STEI interpretan esta actitud como una estrategia para evitar la apertura de un marco laboral propio para el sector en las Illes, e insisten en que la creación de este convenio es clave para corregir la precariedad laboral y las desigualdades salariales que afectan a las educadoras del primer ciclo de Infantil. Según exponen, el sistema actual genera diferencias importantes entre profesionales que hacen las mismas funciones educativas, pero cobran sueldos diferentes según el centro o la titularidad.
Uno de los puntos de fricción principales es la negativa de las patronales a avanzar hacia un convenio autonómico, ya que defienden que el marco estatal ya es suficiente para regular el sector. Además, según explican los sindicatos, las organizaciones empresariales condicionan cualquier negociación a la participación de la Administración pública, un requisito que las centrales sindicales consideran una manera de dilatar el proceso.
Esta situación de bloqueo llega en un contexto de creciente tensión en el sector, con movilizaciones recientes y un clima de malestar entre las trabajadoras. Los sindicatos alertan de que la falta de avances en la mesa de negociación puede derivar en nuevas acciones de protesta si las patronales continúan sin sentarse a negociar de manera efectiva. Paralelamente, también se mantiene la crítica hacia el Gobierno, a quien algunos representantes sindicales reprochan una posición poco decidida ante el conflicto y una falta de implicación para facilitar un acuerdo entre las partes.
El conflicto continúa atascado: las patronales mantienen la posición de no avanzar en el convenio autonómico, mientras que los sindicatos insisten en que no renunciarán a su demanda y advierten de un posible aumento de la presión sindical si la situación no cambia.