Terraferida denuncia un “chalé monstruoso” en Son Vida y carga contra la Unesco
La entidad ecologista considera que edificaciones como esta van en contra de la declaración de Patrimonio Mundial de la Tramuntana
PalmaTerraferida ha denunciado la construcción de un gran chalet en Son Vida (Palma) y ha aprovechado el caso para cuestionar la utilidad real de la declaración de la sierra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la Unesco. La entidad ecologista asegura que esta distinción internacional “no ha servido para nada” y acusa a las instituciones de permitir nuevas agresiones urbanísticas mientras exhiben el sello de protección.
Las imágenes difundidas por la organización muestran una obra de grandes dimensiones abierta sobre una ladera rocosa, con importantes movimientos de tierras, excavaciones y maquinaria pesada. Terraferida califica el proyecto de “chalet monstruoso” y denuncia su impacto visual y paisajístico.
“Una figura que no ha servido para nada, solo para atraer capitales y destruir la Serra”, ha criticado la entidad en las redes sociales. En otros mensajes, los ecologistas preguntan si la Unesco piensa actuar ante “la destrozos” del territorio o si continuará siendo “cómplice” de la degradación paisajística. “¿La Unesco no se plantea ninguna advertencia a nuestro Gobierno? Sobran los motivos para retirar la distinción a la Serra, atacada por los cuatro costados”, añaden.
Patrimonio mundial desde 2011
La sierra de Tramuntana fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en el año 2011 como paisaje cultural, un reconocimiento que distinguía el valor ambiental, histórico y etnológico del territorio. La candidatura, impulsada por el Consell de Mallorca, se presentó entonces como una herramienta de preservación y proyección de la Sierra.
Sin embargo, los colectivos ecologistas hace años que cuestionan la efectividad real de esta protección y denuncian que el distintivo de la Unesco se ha convertido también en un reclamo para el lujo inmobiliario y la presión urbanística.
Además, la polémica reabre el debate sobre el modelo urbanístico de Son Vida, una urbanización de lujo iniciada en los años sesenta y ampliada con el desarrollo urbanístico de finales de los años ochenta. La zona se ha convertido en uno de los principales enclaves residenciales de alto nivel de Mallorca.
La denuncia de Terraferida coincide con la tramitación de la ley de la sierra de Tramuntana impulsada por el Consell de Mallorca. Diversas entidades consideran que el texto no incorpora nuevas medidas de protección territorial ni limitaciones urbanísticas relevantes y lamentan que la norma no afronte con más contundencia la presión urbanística y turística que sufre el territorio. Según los ecologistas, el caso de Son Vida ejemplifica la contradicción entre el relato institucional de protección de la Sierra y la permisividad urbanística que continúa transformando el paisaje de Mallorca.