"Nuestro alumnado es mayoritariamente de clase media": la rectora del CEU defiende su proyecto en Baleares

La rectora del CEU San Pablo defiende la implantación del centro en Palma, el perfil del alumnado y el modelo educativo, en un momento de creciente debate sobre el futuro del sistema universitario balear

La rectora de la CEU San Pablo, Rosa Visiedo.
21/01/2026
4 min

PalmaLa implantación del centro adscrito CEU Beat Luis Belda en Palma ha reabierto el debate sobre el crecimiento de la universidad privada en Baleares y las condiciones en las que se están autorizando nuevas titulaciones estratégicas como Medicina y Enfermería. Antes de que esta discusión se aborde en profundidad, la rectora del CEU San Pablo, Rosa Visiedo, defiende el proyecto, rechaza que consolide un modelo elitista y reivindica su papel en el sistema universitario.

El proyecto, impulsado por la universidad CEU San Pablo y previsto para el curso 2026-2027, se ubicará en el antiguo edificio del Riskal y comportará una inversión de 40 millones de euros en la reforma del espacio.

La rectora del CEU San Pablo, Rosa Visiedo, defiende que la decisión de desembarcar en Baleares responde a una necesidad objetiva del sistema sanitario. "Hicimos un estudio y las Islas Baleares eran una de las comunidades donde se detectaba más necesidad de oferta de plazas de Enfermería y Medicina, al tiempo que una gran necesidad de profesionales", afirma. Según Visiedo, el Archipiélago es "la segunda comunidad con menos plazas de Enfermería por habitante y la comunidad con menos plazas para estudiar Medicina". Este relato encaja con el discurso del Govern, que ha justificado la apertura a universidades privadas para compensar las limitaciones del sistema público.

El centro del CEU Beat Luis Belda tendrá capacidad para unos 2.000 estudiantes y ofrecerá inicialmente Medicina, Enfermería, Fisioterapia y Psicología. Al año siguiente se añadirán Farmacia y Odontología, con la previsión de incorporar docencia en inglés. El primer curso se matricularán entre 200 y 300 alumnos y se contratarán a unos 30 profesores. Una pieza clave del proyecto es el convenio con el grupo hospitalario Juaneda. "Nosotros no habríamos empezado el proyecto sin tener la alianza del grupo Juaneda firmada. Nos da la garantía de poder ofrecer prácticas hospitalarias a los estudiantes", asegura la rectora.

La UIB dice que las prácticas en los hospitales universitarios son suyas

El acceso a los hospitales para las prácticas es uno de los puntos más sensiblesen UIB ya ha dejado claro que las de los hospitales universitarios son suyas. Tanto la Facultad de Medicina como la de Enfermería y Fisioterapia han hecho comunicados en favor del sistema público. Visiedo insiste en que el CEU no quiere competir con la pública: "No venimos a hacer competencia ni a doler a nadie. Venimos a colaborar y aportar". Aún así, la coincidencia de varios proyectos universitarios privados en un territorio limitado ha generado inquietud sobre la saturación del sistema y la capacidad real de absorción. Visiedo no descarta que profesores de la UIB acaben en la CEU.

Las obras del Riskal todavía no han comenzado. "Vamos con retraso, porque deberíamos haber empezado antes de Navidad, pero es un tema de licencias municipales", explica Visiedo. El calendario administrativo y la rapidez con la que se ha tramitado el proyecto como proyecto de interés estratégico han alimentado sospechas sobre un posible trato de favor a raíz del cambio político en el Gobierno, una acusación de que la rectora niega: "No ha habido ningún trato de favor, ni aquí ni fuera. Hemos cumplido con todo lo que se nos ha pedido".

Habrá catalán, si la gente lo quiere

Otro eje central es la lengua. En un contexto de tensión por el papel del catalán en la educación superior, Visiedo defiende un modelo de convivencia lingüística. "Para mí, la lengua siempre es una riqueza y debe potenciarse y protegerse", dice, y añade que "si el alumnado quiere clases en catalán, ningún inconveniente". El modelo educativo del CEU, fundamentado en el humanismo cristiano, tiene también limitaciones en titulaciones como Medicina. "Nunca daremos cabida a prácticas que vayan en contra de nuestro ideario, como la eutanasia o el aborto", afirma, reivindicando "la protección de la familia, la promoción de la libertad de expresión y un potente sistema de becas".

La rectora responde a una de las críticas recurrentes: el riesgo de un mapa universitario dual, con centros públicos y privados separados por clase social. Rechaza esta idea y define el perfil de quienes estudiarán en la privada: "Nuestro alumnado es mayoritariamente de clase media. Familias que hacen un esfuerzo para que los hijos puedan estudiar con nosotros. También hay gente más desfavorecida y gente de clase alta. La universidad es un reflejo de la estructura social".

El primer año de estudiar Medicina en Luis Belda tendrá un coste de 22.355 euros, mientras que Enfermería será de 12.895 euros; Fisioterapia, de 10.950 euros; y Psicología, de 12.250 euros. Para ponerlo en perspectiva, el salario medio en Baleares se sitúa en torno a los 27.237 euros brutos anuales, por lo que muchos residentes ganan por debajo de esa cifra. De hecho, el 50% de los asalariados cobra menos de 18.000 euros anuales. Esta situación pone de relieve las desigualdades en el acceso a la educación superior y las dificultades que tienen los estudiantes para combinar sus estudios con la sostenibilidad económica.

Para compensar las barreras económicas, el CEU hace hincapié en las becas. "Este año el CEU San Pablo ha destinado 12 millones de euros a becas; en total, 30 millones en políticas de becas". De casi 13.000 estudiantes, "cerca de 7.000 disfrutan de algún tipo de beca". En la página web del nuevo centro adscrito no aparece información específica sobre las bonificaciones.

La implantación del CEU Beato Luis Belda se inscribe en un cambio de modelo que sigue generando resistencias y controversia: crecimiento de la universidad privada, presión sobre el espacio urbano, acceso a prácticas sanitarias y un sistema que, según sus críticos, puede consolidar desigualdades estructurales. Él debate sobre qué sistema universitario quieren Baleares nada más empezar y, mientras tanto, iniciativas como la de la CEU, Adema y Felipe Moreno avanzan con ritmo.

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