Pantallas

Volver a enseñar sin ordenadores en clase

El instituto Maria Àngels Cardona de Ciutadella limita el uso de los dispositivos para mejorar la capacidad de escritura y la comprensión lectora

El instituto Maria Àngels Cardona de Ciutadella.
26/03/2026
4 min

PalmaEl instituto Maria Àngels Cardona de Ciutadella limitará el uso de los ordenadores el curso que viene y trabajará para reforzar el aprendizaje con papel. El claustro de profesores del centro menorquí aprobó el nuevo Modelo de uso de los soportes de aprendizaje, que retrasa la utilización de los ordenadores portátiles hasta tercero de ESO y convierte el soporte en papel en la herramienta de referencia para organizar y estructurar las materias de clase.

Lo que se pretende con la reducción de las horas de pantallas es, sobre todo, mejorar la competencia lingüística y la comprensión lectora. Los ordenadores pasarán a ser “una herramienta complementaria y no principal”, según explica el director del centro, Nel Martí. “Estos dispositivos han modificado los hábitos de los jóvenes y han provocado una pérdida evidente que nos obliga a reconducir la situación”, añade. Su uso no podrá sobrepasar el 20% del horario semanal en primero y segundo de ESO y no podrá llegar al 50% en tercero.

La iniciativa, que el claustro debatía desde hace tiempo, se enmarca en las recomendaciones de la Conselleria d’Educació y de organismos internacionales de reducir el tiempo de exposición a las pantallas y también sintoniza con una reclamación creciente de las familias.

La experiencia piloto arrancará el curso que viene, de manera que los alumnos de primero de ESO no se tendrán que comprar ningún ordenador –lo usarán solo a partir de tercero. “Lo probaremos durante dos años, aunque constantemente revisaremos cómo funciona e intentaremos resolver las disfunciones que se nos presenten”, explica Martí.

Se impone regular el tiempo que se pasa delante de las pantallas y promover una vuelta a la escritura a mano y a la lectura en papel. Esto implica suprimir también las licencias digitales y la gratuidad del material impreso, el cual el centro comprará y prestará a los estudiantes.

Los libros, gratuitos

Los libros de lectura y texto pasarán a ser gratuitos, gracias al sistema de préstamo que pondrá en marcha el instituto. Las familias no los tendrán que comprar y pagarán un depósito a cambio del préstamo del material que, al acabar el curso, se tendrá que devolver al instituto.

El cambio afectará a cerca de 600 alumnos, incluidos el centenar largo que empezará primero de ESO, los 400 que lo cursan actualmente y los 150 de Bachillerato, a los cuales se piensa aplicar la medida más adelante.

“Se puede hacer trabajo de otra manera”, destaca Martí. “Nos arriesgamos y apostamos por este modelo, devolvemos el protagonismo a las herramientas de lectura y escritura en papel y las familias lo agradecen. Les complica tener que gestionar un ordenador en casa, porque es una pantalla añadida a la del móvil”, continúa.

El director remarca el triple beneficio de la medida: propicia un ahorro para las familias, reduce el tiempo de pantallas en casa y hace que los alumnos tengan que soportar un menor peso en las mochilas.

Las familias aplauden la medida

La asociación de familias del centro ha dado el visto bueno a la medida y comparte la opinión de que un uso excesivo de pantallas en el aula y en casa “dispersa a los chicos y no les ayuda a concentrarse”. “El monstruo es demasiado poderoso y cualquier medida en este sentido es buena”, dice la presidenta de la entidad, Glòria Bosch. “Los adolescentes asocian las pantallas al ocio y comporta distracciones, sobre todo a la hora de leer”, continúa. “A veces, los hijos dedican más tiempo a la forma que al contenido y se pierden en presentaciones con Canva y otros programas que les salen chulísimas, pero en detrimento de aplicarse en la comprensión de los textos”, añade. La presidenta aplaude que “se retorne al papel y las libretas para fomentar la lectura, sin descuidar las competencias tecnológicas”.

También juega un papel importante el factor económico. Bosch calcula el ahorro en unos 400 euros por alumno en el primer curso de ESO: unos 300 por la compra del ordenador, 40 por el pago de las licencias digitales y 38 en material y fotocopias. Aun así, recuerda que “tan solo se retrasa la adquisición del portátil, que tiene una vida útil de cuatro años y que, si se empieza a emplear en tercero de ESO, también se puede usar en estudios posteriores”.

La decisión del claustro del IES Maria Àngels Cardona ha impulsado a los colectivos contrarios al uso excesivo de pantallas a intentar extender la iniciativa a otros institutos de Menorca, al menos en Ciutadella. Así lo espera Maria Florit, de la asociación Aulas sin pantallas, un movimiento surgido en verano de 2023, después de la pandemia, que agrupa a unas 200 personas, entre familias, docentes, médicos y otros profesionales, y que promueve una revisión de la digitalización educativa. “Un grupo de madres con hijos que el año que viene cursarán primero de ESO nos movilizamos para pedir a los dos institutos de la ciudad si había alternativas en caso de que no autorizáramos a nuestros menores a usar ordenadores y correos propios”. Cuando contactaron con el Maria Àngels Cardona, ya tenía una postura definida al respecto –la limitación que se aprobó el 11 de marzo.

“Los docentes se han dado cuenta de que el actual modelo tampoco les favorece, ya que los chicos van peor en lectura y escritura. Si les ponen un aparato distractor delante, es más difícil que se concentren”, dice Florit. “No somos contrarios a las competencias digitales ni a la digitalización en el aula, pero sí que no nos vemos con fuerzas de tener que gestionar otro dispositivo en casa y tener que poner más límites”, añade.

Esta responsabilidad recaerá en el ámbito docente, ya que los portátiles se continuarán empleando a estas edades, pero solo dentro del centro y con limitaciones. Ningún alumno se lo tendrá que llevar a casa.

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