Tribunales

La mujer asesinada por su yerno en la Colonia de Sant Jordi murió apaleada

Así lo han confirmado los forenses, que han añadido que no pudo ni defenderse

El acusado de asesinar a su suegra en la Colonia de Sant Jordi
ARA Balears
Act. hace 28 min
2 min

PalmaLos dos forenses que han declarado este martes en el juicio con jurado en la Audiencia de Palma han concluido que la mujer de 74 años presuntamente asesinada por su yerno en la Colonia de Sant Jordi en septiembre de 2024 recibió múltiples golpes y patadas que le provocaron fracturas graves en la zona craneal, cervical y torácica, lesiones incompatibles con la vida.

Según han explicado durante la sesión, las lesiones son compatibles con una agresión reiterada con el pie. Uno de los especialistas ha indicado, además, que en la inspección no se observaron lesiones que apuntaran a un intento de defensa por parte de la víctima.

La Fiscalía pide 20 años de prisión y una indemnización de 150.000 euros para la familia, mientras que la acusación particular solicita la prisión permanente revisable. La defensa, por su parte, pide la absolución.

En la primera jornada del juicio, celebrada el lunes, ya declararon la hija de la víctima –expareja del acusado–, agentes policiales y varios testigos. La mujer explicó que había retirado dos denuncias previas por malos tratos por miedo al procesado y describió un ambiente de convivencia marcado por discusiones, insultos y amenazas, hasta el punto de dormir con un mueble bloqueando la puerta.

También relató que el día de los hechos recibió una llamada de su madre mientras trabajaba en un bar y oyó gritos “esfereïdores”, hecho que la hizo dirigirse a la finca en estado de shock.

Los agentes que intervinieron localizaron a la víctima en el garaje, tendida boca abajo y dentro de un charco de sangre. En los alrededores encontraron al acusado con restos de sangre en los pies, las zapatillas y los pantalones, aunque este se desmarcó de los hechos.

Según el relato de la Fiscalía, el hombre habría atacado a la madre de su expareja en el porche de la finca y le habría propinado durante al menos 15 minutos numerosas patadas en la cabeza, que le provocaron lesiones mortales.

En la misma jornada también declararon una clienta de un bar que oyó gritos “horribles” y un vecino que grabó al acusado en la finca poco después del crimen, y que aseguró haber oído peticiones de auxilio momentos antes.

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