Migración

Raquel Guasch: "Decir que los inmigrantes nos invaden es falso"

Directora insular del Estado en las Pitiusas

Raquel Guasch, Directora Insular de la Administración General del Estado en las Pitiusas
17/09/2026 - 07:07 h.
5 min

PalmaRaquel Guasch Ferrer es la directora insular del Estado en Ibiza y Formentera desde 2024. Es la primera formenterense que ocupa el cargo. Su mandato quedará marcado por la gestión de la ruta migratoria del norte de África, que tiene a las Pitiusas, y especialmente a Formentera, como punto preferente de llegada, y que ha provocado disputas políticas recurrentes entre administraciones. Desde que Pedro Sánchez reveló en el Congreso (el pasado 3 de septiembre) que había habido un “informe rutinario” sobre “las Baleares y la Península”, que alertaba de una alta probabilidad de llegada de migrantes, la tormenta política no ha cesado en las Islas. El Estado ha sido acusado desde Ibiza, Formentera y Palma de no informar de esta hipotética llegada masiva de pateras. En esta entrevista tratamos de saber qué hay de cierto, y qué de falso, en la polémica, y cómo afronta el Estado la llegada de miles de migrantes cada año a las Baleares.

¿Qué informes concretos tiene la Delegación del gobierno de España en las Baleares sobre una posible llegada masiva de pateras?

— Yo lo que quiero decir es que es una irresponsabilidad que algunos representantes políticos, en su gestión de gobierno, utilicen palabras que no se ajustan a la realidad.

¿Qué palabras?

— ‘Invasión’. Porque, si vamos al diccionario, el significado es muy claro. Y lo que tenemos en las Baleares no es ninguna invasión; es una llegada de personas del continente africano, que a lo que vienen es a buscar una vida mejor. Esta es la realidad. Y decir que nos invaden, decir que tienes pesadillas, hacer una asociación de ideas de inmigración e inseguridad, lo que crea es una alarma social innecesaria. Creo que, al presidente del Consell de Ibiza, que dice que duerme mal pensando si llegan centenares de pateras, hay cosas que le deberían quitar más el sueño: el tema de la vivienda, la masificación turística, el colapso en las carreteras...

Pero no me habéis contestado si hay alguna información que apunte a una llegada masiva de pateras, tal como se han interpretado –interesadamente o no– las declaraciones de Pedro Sánchez en el Congreso.

— Pedro Sánchez en ningún momento dijo que en las Baleares se esperara una invasión o llegada masiva de embarcaciones; dijo que los informes de la Policía evaluaban que podía haber una alta llegada de migrantes por vía marítima. Esto nos pasa cada vez que hay buen tiempo. Si estas personas que hablan tan alegremente de invasión estuvieran gestionando este tema, sabrían que cuando se abre una ventana de calma en el mar tenemos que estar preparados. Es un trabajo que hacen las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado cada día.

¿Metió la pata, el presidente del gobierno?

— No, de ninguna manera. Es que seguramente el informe decía que, en las Baleares, existía esa posibilidad, como era posible en las costas de Andalucía. Son informes rutinarios, que nos ayudan a adelantarnos en la respuesta; en la respuesta humanitaria, sobre todo.

Aunque no sea vuestro ámbito, ¿pensáis que el gobierno del Estado ha reaccionado correctamente a la situación de Ceuta?

— Yo creo que se ha reaccionado como se podía reaccionar....

— No tengo mucho más que decir. Toda la respuesta del gobierno español es siempre desde una responsabilidad tremenda. Eso sí que me gustaría que saliera en la entrevista: que las respuestas que da el gobierno español son desde la absoluta responsabilidad como acción de gobierno.

Volvemos a las Baleares. Desde hace algún tiempo, el gobierno español ya ha aceptado que existe esta ruta migratoria del norte de África. Pero se debe admitir que ha tardado bastante tiempo en asumir el problema.

— Puede existir esta percepción, pero no sé si es tan importante esto como darle respuesta. Antes estábamos acostumbrados a que iba llegando alguna patera, y, a partir de 2024, va aumentando este flujo. ¿Y qué ha hecho el Estado? Darle respuesta. Cuando hay gobernantes del PP que dicen que el gobierno español se desentiende del problema, me gustaría que me explicasen qué quiere decir esto. Me da la impresión de que es más para atacar al gobierno progresista de España. Salvamento Marítimo depende del Estado, Cruz Roja tiene un convenio con el Estado, están la Policía, la Guardia Civil...; es el Estado quien está respondiendo con todos los medios disponibles. No podemos faltar a la verdad. Otra cosa es la gestión de los menores no acompañados, que son competencia autonómica, en el caso de las Baleares delegada a los consejos. Cuando el Consell de Formentera ha estado dos años diciendo que querían renunciar a esta competencia, ¿qué nos está diciendo el gobierno de Òscar Portas? ¿Que Formentera no tiene la madurez suficiente para asumir las competencias que le son delegadas?

La queja recurrente, tanto por parte de Ibiza como de Formentera, es el elevado coste de mantener a estos menores.

— Sí, y el gobierno de España ha aportado en 2025 casi ocho millones de euros extra a las Baleares solo para la gestión de los menores migrantes no acompañados. ¿Quién se desentiende? Que explique el Gobierno balear cómo ha distribuido este dinero. Quiero pensar que se lo ha dado a las administraciones que más lo necesitaban.

¿Qué está pasando con el radar que se tenía que instalar en Formentera, para vigilar entre otras cosas la llegada de pateras? Se había dicho que estaría para el verano.

— La instalación es inminente. Ha tardado más de lo que nos habría gustado. Nosotros tenemos la licitación hecha desde el mes de abril, pero los procesos son largos y garantistas.

Se supone que este radar permitirá detectar las pateras mucho antes de que lleguen.

— Sobre todo permitirá actuar cuanto antes para salvar vidas. Lo que no permitirá, este radar –y voy a hacer uso de la ironía–, es sacar los barcos de la Armada Española para detener las doscientas pateras que, según dicen algunos, llegarán en cualquier momento.

Es un hecho que la inmigración ocupa cada vez más espacio en la conversación pública y política. ¿Qué pensáis de ello?

— Me preocupa muchísimo la deshumanización que se provoca de las personas que llegan en pateras. Son mujeres, hombres, criaturas, con historias y mochilas que pesan muchísimo. Y los comentarios que oyes y lees, las noticias...; ves un poco la calidad humana que hay detrás de lo que se dice. Me preocupa lo que dejan entrever de la sociedad en la que vivimos: somos capaces de recibir y gestionar millones de turistas, pero todo son problemas cuando nos llegan diez menores y no sabemos dónde ponerlos. Me preocupa también porque se generan muchos mensajes de odio. Y con esto quiero ser muy clara: son mensajes racistas directamente. Y es gracioso que hubo en muchos municipios una especie de exaltación de solidaridad con Ceuta; solo con que cada uno de estos municipios de España acogiera a un menor migrante, quizás el problema estaría resuelto. La solidaridad y el apoyo se demuestran con hechos, acciones y responsabilidad, no alzando banderas ni proclamas. Pediría solidaridad real a las administraciones. Creo que podemos decir que muchos de nosotros venimos de personas que también habíamos sido migrantes en algún momento. Mi abuelo también migró a Cuba. Ahora vivimos en una sociedad de bienestar total, pero nos hemos olvidado muy pronto de dónde venimos.

Echo en falta la autocrítica por parte de la izquierda. Este ambiente de odio que describís también ha ido creciendo durante el gobierno de izquierdas en España. Alguna cosa no se habrá hecho del todo bien.

— Sí, seguramente debemos hacer autocrítica, no lo negaré.

La estrategia de la izquierda, de meter miedo a los electores con la llegada de la extrema derecha, parece que no ha funcionado.

— No, la extrema derecha ya está aquí. Haremos la autocrítica. Pero, para mí, el hecho migratorio no puede ser motivo para ganar o perder votos; si hay partidos que quieren usar a los migrantes como herramienta política, pues que lo hagan; ellos sabrán su ética y su moral hacia dónde les lleva. Mi ética ve a personas a las que debemos ayudar, que debemos salvar, y por eso estamos aquí. Esta es la gran diferencia, creo, entre el progresismo y el resto de fuerzas. Si la gente no nos vota por culpa de esto, pues que no nos voten; pero creo que debemos mirar por encima de todo por las personas.

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