Aparecen nuevas pintadas contra la masificación turística ante una inmobiliaria pocos días antes de la protesta del domingo
Las acciones llegan en un contexto de creciente tensión por el modelo turístico, después de las detenciones de dos jóvenes por pintadas en Santa Maria y antes de la manifestación bajo el lema 'Mallorca está al límite'
PalmaNuevas pintadas contra la masificación turística han aparecido este miércoles ante una inmobiliaria del centro de Palma, en plena escalada de tensión alrededor del debate sobre el modelo turístico de Mallorca y solo unos días antes de la manifestación prevista para este domingo y que se prevé multitudinaria convocada bajo el lema 'Mallorca está al límite'.
Las pintadas, con mensajes críticos con la turistificación y la especulación inmobiliaria, llegan en un contexto de creciente movilización social. La plataforma Menos Turismo, Más Vida, impulsora de la protesta, denuncia que las administraciones continúan sin adoptar medidas efectivas para frenar la saturación.
Las nuevas pintadas se enmarcan en un clima de tensión que se ha intensificado durante las últimas semanas. La semana pasada, dos jóvenes fueron detenidas acusadas de haber hecho pintadas en cinco inmobiliarias de Santa Maria como protesta contra la turistificación de Mallorca. Aquellos hechos desencadenaron una fuerte polémica con las detenciones, fuertemente cuestionadas, por parte de la Guardia Civil y que este fin de semana se tradujo en diversos episodios de tensión, con agresiones y la aparición de pintadas –en casas de familiares de las detenidas– con simbología neonazi.
La manifestación de este domingo pretende volver a situar el debate sobre el modelo turístico en el centro de la agenda política. Con el lema 'Mallorca está al límite', los convocantes reclaman un cambio profundo de las políticas públicas e insisten en que la situación actual es insostenible tanto desde el punto de vista social como ambiental.
En declaraciones a el ARA Balears, fuentes de la plataforma remarcan que "no puede ser que cada año se batan récords de llegada de turistas" mientras la saturación y la masificación devienen "insoportables" para buena parte de la población residente. Alertan que este modelo tiene consecuencias directas sobre la calidad de vida de los mallorquines, especialmente por las dificultades crecientes para acceder a una vivienda, la presión sobre los servicios públicos y la carga medioambiental que soporta la isla.