Gobierno Prohens

Los vaivenes de los altos cargos del Gobierno de Prohens: 142 cambios en tres años

El 68,27% del ‘sottogoverno’ del popular ha cambiado de titularidad o de funciones desde que comenzó la legislatura

Los miembros del Gobierno después de la toma de posesión de los nuevos consejeros en julio de 2025.
Gobierno Prohens
15/08/2026 - 17:45 h.
4 min

PalmaLa presidencia y los titulares de las consejerías solo son una parte de un Gobierno. Debajo de estas primeras espadas hay un segundo y tercer nivel de altos cargos que son piezas clave en el funcionamiento de la Administración. Se trata de secretarios y directores generales, gerentes y asesores que se conocen con el italianismo de sottogoverno. Esta legislatura ha habido una rotación elevada entre estos cargos de confianza. En tres años, se han hecho 142 cambios de silla: el 68,27% de los altos cargos han cambiado de titularidad o de funciones. Fuentes del Ejecutivo admiten que la volatilidad puede tener consecuencias para la estabilidad del funcionamiento institucional.

Los últimos ejemplos son la destitución de la directora general de Costas y Litoral, Maria Joaquina Ferrer –tan solo un año después de ser nombrada– y la dimisión del director de Puertos de las Illes Balears, Francisco José Villalonga, que todavía no ha sido sustituido porque el Govern no encuentra un relevo, según ha podido saber este medio. Con todo, estos cambios se añaden a una larga lista. Según los cálculos hechos por el ARABalears a partir de la relación de cargos publicada por el Govern en el Portal de Transparencia entre noviembre de 2023 y julio de 2026, esta legislatura se han hecho un total de 142 movimientos de personal. Esto significa que casi siete de cada diez puestos actuales se han modificado de alguna manera desde el inicio de la legislatura.

208 altos cargos

El Gobierno ha pasado de gestionar 181 altos cargos en 2023 a 208 plazas después de la remodelación del Ejecutivo de julio de 2025. Por el camino, se han hecho 38 destituciones de titulares que han abandonado la estructura, 64 nombramientos nuevos de personas que no figuraban en la lista inicial de 2023, y 40 cambios de puesto internos o ascensos. En este último grupo destaca una movilidad recurrente, con perfiles que se han movido en ocasiones reiteradas a cargos diferentes. Así, al menos seis personas han ocupado tres puestos de trabajo diferentes a lo largo de la legislatura. El ejemplo más claro es el de Catalina Cabrer, que comenzó como directora general de Trabajo y Salud Laboral, después fue secretaria autonómica de Trabajo y finalmente fue nombrada consejera de Trabajo.

El momento de más cambios internos en el Ejecutivo tuvo lugar entre julio y diciembre de 2025. Según la relación de cargos publicada, en solo cinco meses se registraron 39 cambios, a raíz de la remodelación de la Consejería de Familias y la creación de la de Trabajo, al margen de la salida de la consejera Catalina Cirer. Así, en este período se destituyeron definitivamente diez personas, se hicieron ocho nombramientos nuevos –además del de la nueva consejera de Familias, Sandra Fernández– y 19 cambios de puesto o movimientos internos.

Fuentes del Gobierno insisten en distinguir los cambios a consecuencia de la remodelación del Gobierno del resto de movimientos de altos cargos. Aun así, admiten que “ha habido mucho relevo”. Según los datos del Portal de Transparencia, cinco secretarías generales –la de Vivienda ya ha tenido tres titulares diferentes– y 20 direcciones generales han cambiado de manos. “A veces, las destituciones se han producido porque el perfil no se enmarcaba con lo que se requería, y otras por una mala relación con los técnicos u otros interlocutores”, aseguran fuentes del Ejecutivo. “En estos casos, se ha intentado que el cambio fuera a mejor”. Pero otras veces el Gobierno ha tenido que asumir dimisiones que han alterado sus planes.

Al inicio de la legislatura, el Ejecutivo de Prohens tuvo dificultades para encontrar perfiles de confianza. Esto derivó en nombramientos de personas “que no encajaban del todo con lo que se necesitaba”, como funcionarios poco habituados a la presión mediática de la primera línea política, explican las fuentes consultadas. “Se han tenido que hacer reajustes”, insisten. Más allá de estos ajustes, ha habido destituciones polémicas, como la de la directora general de Costas, Maria Joaquina Ferrer –criticada por 21 funcionarios que han defendido su gestión de los permisos de playas Formentera– y los tres relevos en direcciones generales de Educación en solo seis meses. Sin embargo, el episodio más grave fue el del director general del IBETEC, Juan Antonio Serra Ferrer, destituido en noviembre de 2023 cuando se hizo público que tenía un juicio pendiente por una presunta agresión sexual, un caso en el que el vicepresidente Antoni Costa admitió que ya conocía la denuncia antes de nombrarlo.

Señal de “inestabilidad”

“Es una buena noticia que los partidos demuestren adaptabilidad y puedan reemplazar las piezas. El problema viene cuando esta movilidad pasa a ser el reflejo de la inestabilidad en algunas direcciones generales, como la de Costas”, señala el analista político Toni Fornés. “En casos de mucha rotación, se demuestra que el partido en el Gobierno no acaba de encontrar la tecla para hacer frente a diferentes circunstancias”, insiste. “Si los altos cargos van cambiando cada año, es muy difícil que la Administración pueda impulsar unas políticas, porque los procesos se renuevan constantemente”. El profesor de Derecho Público y Constitucional Sebastià Rubí añade, por su parte, la importancia del buen funcionamiento del segundo nivel del Gobierno: “Sin esto, la maquinaria de la institución no funciona”. Los altos cargos, explica, “son los que toman las decisiones en el día a día y tramitan los expedientes, y también pueden llevar a una ralentización de la Administración”.

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