Política a gritos frente a una silla vacía
Los partidos convierten la guerra de Irán en arma retórica, con un PP descolocado y el PSIB atrincherado en el viaje de Prohens al Caribe
En plena sequía de ideas políticas en Baleares, podemos realizar un resumen de la semana con sólo dos palabras: Caribe y guerra. El PSIB ha hecho punta del viaje de la presidenta del Govern, Marga Prohens, en República Dominicana y Puerto Rico y no se ha cansado de repetir, a menudo a gritos, que la presidenta no está en un momento catastrófico, terrible, apocalíptico para las Islas, afectadas por la crisis de la guerra de Irán. Los socialistas lo han convertido en un mantra, pero algunos periodistas estuvieron a punto de apostar si llegarían al centenar de veces o no.
"Esta semana cierra el Esplet y la presidenta se va al Caribe" (Amanda Fernández); "Personas afectadas pierden sus hogares y el Gobierno no tiene respuesta. Quizá la presidenta la busque en el Caribe" (Mercedes Garrido); "Prohens, la presidenta que gobierna, pero no manda y que está en el Caribe" (Llorenç Pou); "Ahora el problema de los docentes es el catalán, será porque pueden vivir aquí. No me extraña que Prohens esté en el Caribe" (Amanda Fernández); "Prohens debería estar aquí, liderando esta crisis. ¿Qué hay tan urgente en el Caribe?" (Marc Pons); "Cuando todo sube, Prohens se va al Caribe" (Iago Negueruela); "Cuando el gobierno español apruebe medidas el viernes, Prohens estará en el Caribe" (Iago Negueruela); "Debe saber elegir cuándo anular un viaje al Caribe" (Iago Negueruela)... Y así hasta que incluso nosotros queremos huir de la sala de plenos y marcharnos al Caribe. Es cierto que quizá no sea el momento óptimo para viajar a ultramar a disfrutar de un clima amable y de la hospitalidad caribeña. Pero la repetición compulsiva de un único argumento puede acabar generando el efecto opuesto que se intenta conseguir, además de ser un aburrimiento.
La gran medida del Gobierno: realizar reuniones
El resto del Ejecutivo no ayudó a que pareciera que no era un problema tan sumamente grave tener a Prohens lejos de Baleares. El consejero de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, continuó en su línea nihilista: "Seguimos con preocupación la evolución del conflicto de Irán"; "Seguimos y monitoreamos los precios de los hidrocarburos y la energía"; "Mantenemos el contacto con los sectores afectados"; "Valoramos posibles escenarios"; "Que la situación se arregle lo antes posible"... Estas fueron algunas de las frases vacías que brindó en el pleno del martes. Existe la sospecha de que Sáenz de San Pedro sigue una máxima que suele atribuirse a Aristóteles (no hay constancia escrita): "Somos dueño de mis silencios y esclavo de mis palabras". Será por eso que no habla mucho y que, cuando lo hace, junta palabras en frases sin ningún significado concreto.
Tampoco entró en materia el vicepresidente del Ejecutivo y consejero de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, que repitió una y otra vez que "el desarrollo del conflicto es incierto", que se hacen "reuniones con los agentes implicados" y que "el Gobierno es junto a los sectores económicos y las familias". Demasiado bien. Si cuando están al lado tardan tanto en anunciar aunque sea una sola medida, ¿qué harían de lo contrario? Costa intentó desmontar el argumento del PSIB sobre el apoyo a la guerra del PP. "El Gobierno ha rechazado desde el minuto uno la guerra de Irán", dijo, con tono de seguridad, como si no recordara en absoluto que el líder del suyo de Estados Unidos y que ahora se limita a ir por el mundo descolocado, una actitud con la que tiene mucha práctica.
La diputada de Vox Patricia de las Heras tuvo el honor de hacer la pregunta surrrealista de la semana. La representante de la extrema derecha quiere saber qué ahorran los ciudadanos de Baleares con la derogación de la ley de memoria democrática. Costa no contestó, ni hizo el esfuerzo de simular que emitía algo parecido a una respuesta. Si de las Heras hubiera sido mejor informada, habría sabido que el PP no aplicaba esta norma, algo que las entidades memorialistas habían denunciado desde que comenzó la legislatura. De modo que el ahorro debe ser algo grande. Vox puede estar orgulloso, su ataque contra las víctimas del franquismo ha tenido un impacto nulo en la organización y el gasto del Gobierno. A eso le llaman eficiencia, ¿no?
Por otra parte, no podemos olvidar el consejero de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, que, como cada semana, asegura que trabaja mucho para solucionar el problema de la vivienda en las Islas.
Con miles de familias temblando por si la renovación del alquiler las deja sin hogar, las palabras de Mateo no son precisamente ninguna fuente de tranquilidad: "El Gobierno promueve generar más vivienda asequible y viviendas dignas para el proyecto de vida de los ciudadanos". Estaría bien que, además de promover cosas, algún día consiguiera ejecutarlas, si no es demasiado pedir. "El problema de la vivienda no nos deja dormir. Estamos muy concienciados", aseguró el conseller sin reír, mientras se oían de fondo las carcajadas de los diputados de la izquierda. Para terminar su intervención, el conseller optó por un refrán castellano (por si alguien no se ha dado cuenta, Mateo nunca habla en catalán): "Vamos a seguir trabajando en la línea para evitar la crisis de la vivienda. Usted, mucho ruido y pocas nueces", dijo en uno de los momentos que se le vio más seguro de sí mismo. Claro, los refranes sirven para decir muchas cosas con pocas palabras, por eso son un clásico de la cultura popular.
Quien también es una experta en refranes es la consejera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer. Pero cuando llega la hora de los dichos, siempre utiliza el castellano.No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado" y "Consejos vendo y para mí no tengofueron las dos perlas que nos regaló el último pleno. Ya se sabe, quien de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.