Constitución

El independentista que ha cambiado la Constitución desde Formentera

Josep Costa y Àngel Navarro, como técnicos del Consell, redactaron la reforma de la Carta Magna para que la isla tuviera un senador

Ángel Navarro y Josep Costa, que redactaron la reforma de la Constitución.
Constitución
20/06/2026
3 min

PalmaEl exvicepresidente del Parlament de Catalunya y uno de los máximos exponentes del movimiento independentista, Josep Costa, recibió un mensaje a finales de abril: “¡Lo hemos conseguido! ¡El PP lo ha votado! ¡El rey firmará esto!”. Era de una vida anterior a la política. Era el secretario técnico del Consell de Formentera, Àngel Navarro, con quien coincidió como letrado en la institución insular. Ambos redactaron la reforma de la Constitución que, años después, ha acabado dando un senador a Formentera. Era un texto “insularista y reivindicativo”, recuerda Costa, nacido en Ibiza: “Por el camino, se han cargado muchas cosas, pero algunas han sobrevivido”. Por ejemplo, el topónimo ‘Illes Balears’ en catalán; y el hecho de que se declare que la Constitución “restauró” la democracia en España, una mención implícita a la II República.

Si se tiene en cuenta que la eliminación de un guion es lo que ha dotado a Formentera de senador –el artículo 69.3 de la Constitución agrupaba ‘Eivissa-Formentera’ como una sola circunscripción electoral y ahora habrá dos–, se evidencia lo importante que es cada palabra de la Carta Magna. Por eso, los juristas insisten en que el léxico representa un precedente. “Ver que esto se ha aprobado con los votos del PP es surrealista”, explica Costa: “Está escrito desde una perspectiva bastante poco española”.

Esta ha sido la cuarta reforma constitucional de la historia de la democracia, y la primera impulsada desde la periferia del Estado. Tuvo el apoyo de todos los partidos excepto Vox. Fue esta formación, con el apoyo del PP, la que cambió, a través de enmiendas, la palabra ‘Eivissa’ para ponerla en castellano: ‘Ibiza’. “Vox decía que el topónimo debe ser en castellano, el PP se asustó y lo aceptó”, resume Navarro, que viajó al Senado para asistir al debate de aprobación de la reforma, el 23 de abril.

“Lo de los topónimos era una batalla nuestra, no era ni de los políticos”, recuerda Costa. “Con el de Eivissa no lo hemos conseguido, pero sí que dice ‘Illes Balears’ en lugar de ‘Islas Baleares’ [en la exposición de motivos de la versión española de la reforma], y lo hicimos absolutamente a conciencia”, añade triunfal. ¿Cómo así? Tal como explica Navarro, este topónimo no se podía cambiar porque ya está consagrado en el Estatuto de Autonomía, que se cita en la modificación legislativa: “Nuestro topónimo escrito en catalán nunca había llegado a las Cortes, ni Catalunya ni el País Valencià lo tiene”.

“¿Cómo puede ser que no lo hayan censurado?”

El preámbulo del texto establece, además, que “la aprobación de la Constitución de 1978 comportó la restauración de la democracia”. Este término, ‘restauración’, está cargado de simbolismo. “Entronca con las libertades de la II República, y nadie se ha dado cuenta”, señala Navarro. Justamente, este fragmento fue redactado por Costa. “En el relato españolista, las autonomías, las nacionalidades y regiones provienen de la Constitución”, considera. Con este verbo cautelosamente escogido, pues, se explica que “son los pueblos los que recuperan la democracia que les había quitado el franquismo a través de la Constitución, porque existían antes”, dice. “¿Cómo puede ser que no nos lo hayan censurado?”, se pregunta.

Navarro destaca también otras novedades, como que se incluya el topónimo de las Illes Pitiüses –en castellano– por primera vez en la Constitución, además de que se corrijan y se escriban correctamente los nombres de El Hierro y La Gomera para adaptarlos al Estatuto de las Illes Canàries. El técnico, que también participó en la creación del Consell de Formentera en 2007, destaca, además, que la reforma blinda el funcionamiento de la isla como institución única: “Es un municipio que tiene un consell, que tiene competencias autonómicas, tres en uno”, además de la figura de todos los consells insulares como instituciones de autogobierno insular. “Desde ahora, los estatutos de autonomía ya no lo podrán cambiar”, afirma.

Este texto ha hecho un largo camino. El pleno del Consell lo aprobó en 2017: “El Parlament balear lo envió a Madrid y allí dormía el sueño de los justos, hasta que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, lo ha resucitado”, cuenta Navarro. Más allá de ampliar la representación política de Formentera, esta reforma da voz a una concepción menos centralista del Estado.

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