Turismo

Los giros en el discurso del PP sobre masificación turística

El partido ha pasado de defender el crecimiento a hablar de límites para acabar encomendándose a medidas de gestión puntual de flujos

En verano de 2018, cuando gobernaba el Pacto de izquierdas, el PP de Prohens se manifestó en Palma: 'We love tourism'.
20/02/2026
4 min

PalmaEl PP ha realizado un viaje de ida y vuelta en su discurso sobre saturación turística. La fotografía de Marga Prohens, en el 2018, sosteniendo una pancarta que decía 'We love tourism' corrió como la pólvora en algunos chats de WhatsApp en mayo del 2024, cuando dio un cambio de tono. En ese momento, la presidenta prometió grandes medidas contra la saturación. Pero año y medio después, vuelve sobre sus pasos y se limita a reivindicar la gestión de los flujos con modificaciones puntuales y favorecer la desestacionalización. Así ha evolucionado el discurso de los populares sobre turismo.

La apuesta por el crecimiento

Haciendo una carcajada para los fotógrafos tras el lema en inglés 'Amamos el turismo', la plana mayor del PP proclamó su cariño por las oleadas de viajeros que llegan cada año a las Islas: 16,6 millones aquel 2018. Para que quedara "claro que esta sociedad está a favor de que siga viniendo de todas las turistas", además institucionales.

El partido mantuvo esta opinión durante la siguiente legislatura. "Crecimiento sostenible" era la receta de los populares, insistían sus dirigentes. En el 2022, Prohens –ya como líder del PP– anunció que en cuanto llegara al poder derogaría la Ley de turismo del Pacto. "Deim no al socialismo, no al intervencionismo y no a la imposición", aseguró, como recogió Última Hora. Si el sector debía mejorar, dijo, debía ser "desde la libertad". También apuntaló lo que sería una de sus apuestas como presidenta: la necesidad de combatir el alquiler turístico ilegal.

Los populares también esbozaron su propia ley turística, que garantizaba mantener activas las 90.000 plazas de alquiler turístico en riesgo por los límites establecidos a través de la Ley del Pacto. "Apoyaremos el alquiler turístico, que reparte la riqueza a muchas familias de las Islas", dijo el diputado Sebastià Sagreras. Aún no ha derogado la ley, pero en el 2025 el Govern la modificó para blindar definitivamente estas plazas. También prohibió las nuevas plazas en viviendas plurifamiliares, en contra de las críticas que Prohens había realizado en años anteriores al intervencionismo de la izquierda.

Giro ante la queja ciudadana

Así, la palabra 'límites' con relación al turismo no se instala en el discurso de la presidenta hasta 2023. El PP se vio empujado a modificar su posición histórica, favorable al crecimiento, para responder al creciente descontento ciudadano. Las grandes protestas antimasificación de 2024 tuvieron como precedente una concentración ante la sede del Gobierno en septiembre de 2022, meses antes de las elecciones. Ya en campaña electoral, Prohens empezó a matizar sus declaraciones. Y en el discurso de investidura, pese a comprometerse a "detener el camino hacia el decrecimiento", también advirtió de que "no se puede crecer sin límite". Pero donde se hizo más evidente el cambio de tono del PP no fue en los discursos, sino en las críticas a la izquierda. Si en el pasado le acusaba de atacar el turismo, esta legislatura el PP ha hecho todo lo contrario: le ha atribuido el crecimiento del sector. "El bagaje del PSIB durante ocho años fue autorizar 115.000 plazas turísticas", espetó el vicepresidente primero, Antoni Costa, en el último pleno, una acusación que el PP hace de forma recurrente en el Parlament.

Sin embargo, el volantazo definitivo de Prohens no llegó hasta mayo del 2024. Temiendo que la crispación social la pusiera contra las cuerdas, la presidenta subió el tono contra el turismo de masas. "Lo primero que me corresponde hacer es escuchar un malestar social creciente (...) que expresa un clamor compartido de que nuestro modelo ya no puede crecer más en volumen, que nuestras islas ya han llegado a su límite, que pasar de casi 18 millones de visitantes a poder llegar a 20 millones no es sostenible. Por eso tenemos que hablar (...) de límites, tenemos que hablar de contención2,"2. 50.000 personas clamaban en Palma contra el turismo masivo. En las semanas posteriores, pese a las presiones de la patronal –especialmente de los hoteleros– el Gobierno desplegó grandes anuncios: una subida del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), un impuesto a los coches de alquiler y un incremento del canon del agua en los grandes tenedores. También puso en marcha el Pacto por la sostenibilidad, un instrumento para vehicular estas propuestas. En ese momento, el PP balear se distanció, incluso, del discurso de su propio partido a nivel estatal. Pero los partidos de izquierda y numerosas entidades sociales se desmarcaron del Pacto, que consideraban una cortina de humo para aplazar decisiones.

El retroceso antes del verano

Si en 2024 unas 50.000 personas –según los organizadores– se manifestaron contra la masificación, en 2025 fueron 30.000. Poco a poco –con la influencia de Vox–, el debate social fue desplazándose hacia otras cuestiones, como la inmigración irregular. En paralelo, el PP se ha ido distanciando de sus medidas más contundentes. Lo ha hecho, tal y como explicó el Gobierno, basándose en los datos que indican que se ha avanzado en la "desestacionalización" y los índices de presión humana han disminuido. "Vamos en buena dirección, y quizá no sea tan necesario aplicar medidas extraordinarias", explicó el vicepresidente primero, Antoni Costa. Aunque en el 2025 volvió a haber un récord de llegadas, con 19 millones de turistas. Dos años después del golpe de timón del Ejecutivo, ninguno de sus grandes anuncios se han aprobado ni está previsto que salgan adelante, como avanzó el ARABalears. En cambio, sí que se han realizado propuestas más moderadas que Prohens había defendido en el pasado, que implicaban la contención puntual de flujos, la lucha contra el alquiler turístico ilegal y la promoción de la desestacionalización. A las puertas de la última temporada de la legislatura, el PP deshace el camino iniciado en mayo del 2024 y recupera el lema enarbolado ese verano del 2018 desde las escaleras de la Sede de Palma: 'We love tourism'.

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