Salud oculta los datos de seguimiento de la huelga de médicos: "Pedídselos al sindicato"
A pesar de disponer de ellas para descontar los días del salario, el IB-Salut no las ha hecho públicas y avala las cifras de Simebal, considerado afín al Govern
PalmaDurante todo el período en que los médicos han hecho huelga contra el Estatuto del Ministerio, el IB-Salut ha mantenido una actitud constante de no ofrecer datos propios de seguimiento sobre el impacto de las movilizaciones en la plantilla médica. En lugar de publicar porcentajes oficiales sobre la adhesión de los profesionales al paro, la Administración se ha limitado a informar sobre la actividad asistencial afectada, detallando suspensiones de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, así como reprogramaciones derivadas de la situación.
El IB-Salut ha ido remitiendo de manera sistemática a las cifras difundidas por el sindicato médico Simebal, la única fuente sobre el seguimiento de las huelgas por parte de los profesionales sanitarios. "Pídanlas a Simebal", ha dicho de forma reiterada el departamento de Comunicación de Salud. El Gobierno ha mantenido esta práctica durante todo el conflicto laboral, sin que la Administración haya aportado ninguna alternativa estadística propia que permita contrastar o verificar los datos de manera independiente, como han hecho otras comunidades autónomas. Es el mismo caso que con las manifestaciones por cualquier causa: están los datos de los convocantes y luego los de la policía y la Delegación del gobierno español.
Esta situación ha generado desconcierto e interrogantes entre diversas fuentes del sector sanitario consultadas, que no acaban de entender por qué el Gobierno no ha optado por hacer públicos indicadores propios de seguimiento, práctica habitual en otros procesos de conflictividad laboral.
Politización
En este contexto, se pone también el foco sobre el papel de Simebal. Aunque se trata de un sindicato con un apoyo amplio y transversal entre el colectivo médico, diversas fuentes del sector lo describen como una organización sindical de tendencia claramente conservadora y afín al color político de la actual Consejería de Salud o, incluso, más a la derecha. Esta percepción, según las mismas fuentes, resulta relevante en el momento en que la administración decide utilizar sus datos como principal referencia pública durante el conflicto.
Las estimaciones difundidas por Simebal han situado habitualmente el seguimiento de las huelgas en niveles elevados, con porcentajes que en el ámbito hospitalario han llegado al 80%, mientras que en atención primaria las cifras habrían sido más moderadas, aproximadamente en torno al 40%. Estos datos, sin embargo, no han sido contrastados con un balance oficial equivalente por parte del Ib-Salut, que no ha publicado series de seguimiento.
Las fuentes consultadas por ARA Balears consideran que esta asimetría informativa puede tener efectos en la percepción pública del conflicto, ya que el relato sobre la incidencia de la huelga queda condicionado por una única fuente sindical. En este sentido, advierten que la falta de transparencia puede generar dudas sobre la magnitud real de la adhesión, mientras que otros consideran que se trata simplemente de un cambio de criterio comunicativo por parte de la Administración en este tipo de situaciones.
También se señala que el IB-Salut sí ha continuado publicando datos sobre el impacto asistencial de las huelgas, como el número de actos médicos suspendidos o aplazados, pero sin traducirlos en porcentajes globales de seguimiento. Esta diferencia entre información asistencial y datos de participación laboral es, según fuentes del sector, uno de los puntos que genera más controversia. Es así, porque puede inducir a confusión afirmar, por ejemplo, que se han anulado 2.000 visitas de atención primaria sin contextualizar cuántas se hacen habitualmente en una jornada.
De momento, el IB-Salut mantiene su línea de comunicación basada en el impacto asistencial, mientras persisten las críticas por la falta de transparencia en el seguimiento real de unas movilizaciones que han tensado las listas de espera.