La falta de agua en Menorca toca fondo

Las reservas caen al 34%, el mínimo histórico, mientras el Gobierno acelera la conexión de la desalinizadora de Ciutadella y busca financiación para poner una modular en Maó el verano que viene

La desaladora de Ciutadella.
13/07/2026
4 min

CiutadellaLas reservas de agua han tocado fondo como nunca en Menorca. La isla ha acabado el mes de junio con las reservas hídricas solo al 34% de su capacidad, la misma situación que ya tenía en agosto del año pasado. En los registros de la Conselleria de la Mar no se recuerda un nivel tan bajo al menos en los últimos 10 años.

Más allá de la serie histórica, el descenso en el último mes ha sido tan pronunciado (del 42 al 34%) que ha hecho saltar la alarma, más aún cuando el año pasado —con una situación que ya era preocupante— las reservas se encontraban en junio hasta 8 puntos por encima.

La falta de agua en Menorca es evidente, sobre todo si lo comparamos con los datos de las otras islas, que tienen las reservas casi a la mitad: a un 47% Ibiza y a un 46% Mallorca, donde el registro más bajo de los últimos diez años se marcó en verano de 2016 con un 39%.

Esto hace que, en términos globales, los acuíferos en Baleares se encuentren ahora al 45%, solo tres puntos por debajo del mes de junio del año pasado, cuando estaba al 48%. De hecho, el 80,4% del territorio balear está en situación de prealerta por sequía. Es el caso de Menorca y de las unidades de Artà, Manacor-Felanitx, Migjorn, Palma-Alcúdia, Tramuntana Nord y Ibiza. Solo en Formentera y en el sector sur de Tramuntana hay normalidad.

Según la Conselleria, la falta de lluvias es la principal causante de esta situación. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha registrado una precipitación media de tan solo 0,3 litros por metro cuadrado, mientras que lo habitual es de 16,5. Por tanto, el descenso de agua respecto de la media climática llega ya al 98%.

Junio ha sido también más cálido de lo habitual en las Islas. La temperatura media ha hecho subir los termómetros hasta los 24,5 grados de media, 2,3 por encima de lo que correspondería. Es el cuarto mes de junio más cálido en Baleares desde 1961.

En este contexto, el conseller del Mar, Juan Manuel Lafuente, y el director general de Recursos Hídrics, Joan Calafat, se han reunido este lunes con representantes del Consell de Menorca para evaluar la grave carencia que padecen los acuíferos de la isla y adoptar las primeras soluciones. La Conselleria promete hacer un “seguimiento constante”, con “coordinación y prudencia”.

El consejero Juan Manuel Lafuete ha mostrado su “preocupación” y ha pedido prudencia a la población para hacer bajar el consumo de agua, si bien ha dicho que, “de acuerdo con la normativa, todavía no se está en la situación de tener que aplicar restricciones. Ha llovido bastante en invierno, pero hace unos meses que ha parado de llover y, a la vez, ha crecido el consumo. Así que hay que administrar de forma razonable este bien tan escaso”.

Para conseguirlo, Lafuente ha destacado los diferentes proyectos que ahora están en marcha, como la canalización y conexión de la desalinizadora de Ciutadella, “en el cual hemos invertido más de un millón de euros”, o la desaladora modular que ya se quiere poner en la zona de Cala Figuera de Maó la próxima temporada. “Urgente disponer de infraestructuras para bajar la presión y conseguir tener suficiente agua para la población de Menorca”, ha dicho.

El presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, se ha comprometido a convocar esta misma semana la Comisión de Seguimiento del Ciclo del Agua para tomar medidas de forma coordinada con todos los ayuntamientos. “Venimos de ocho años donde las inversiones han sido nulas y en los que no se han afrontado las necesidades de la isla”, ha dicho Vilafranca, quien lo ha contraPuesto a las acciones que sí se han llevado a cabo en este mandato, como la conexión y ampliación de uso de la desalinizadora de Ciutadella, la futura desaladora de Llevant y los planes de reutilización de agua regenerada que han puesto en marcha municipios como Es Migjorn Gran. “No es una situación dramática”, ha dicho el presidente, “pero sí suficiente para tomar medidas”. Una será la puesta en marcha de una campaña de concienciación.

Entre otras iniciativas, la Comisión de Seguimiento del Agua pretende armonizar las ordenanzas municipales para penalizar el consumo excesivo, fomentar la eficiencia en las nuevas construcciones y avanzar en la detección de fugas y la optimización del suministro.

Aunque Ciutadella concentra el 37,5% del consumo de agua de toda Menorca, es en Maó donde más restricciones se han puesto en marcha, de forma avanzada incluso el verano pasado. Por ejemplo, se prohíbe que empresas y establecimientos laven coches en la calle y que los particulares puedan limpiar sus barcas y regar los jardines. Los cruceros ya tampoco pueden recargar agua en el puerto.

Los datos del Observatorio Socioambiental de Menorca (Obsam) constatan que, lejos de reducirse, tanto el consumo como la distribución de agua a través de las redes municipales vuelve a repuntar al alza en la isla. Una tendencia que se mantiene y que ha marcado en 2025 el registro más grande en Menorca de los últimos 20 años, 12.925.193 metros cúbicos, solo superados por los 13.145.157 que se registraron en 2006. El consumo urbano, que supone poco más de la mitad (6.894.407 metros cúbicos), es el más alto en 20 años. En municipios como Es Mercadal, por ejemplo, ha crecido un 15% en solo un año.

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