Educació formará a las familias para reducir el uso de pantallas en la primera infancia

Un estudio de la UIB alerta de que el 91,6% de los niños de cero a seis años en Baleares hacen un uso abusivo, a menudo antes del primer año de vida

Imagen de archivo del ARA Baleares.
02/02/2026
3 min

PalmaLa Conselleria de Educación desarrollará iniciativas formativas dirigidas a las familias con el objetivo de limitar el uso de pantallas durante la primera infancia. La decisión llega después de la publicación de un estudio de la UIB que concluye que el 91,6% de los niños entre cero y seis años en Baleares hacen un uso excesivo de dispositivos digitales, a menudo antes de haber cumplido el primer año de vida. El informe, titulado Análisis del uso de las pantallas en niños de 0 a 6 años de las Islas Baleares, ha sido elaborado a petición del Gobierno.

La investigación examina los hábitos digitales en edades muy tempranas y pone el foco en los riesgos derivados de una exposición continuada y prematura en los dispositivos electrónicos. El estudio se basa en las respuestas de 8.991 familias -principalmente madres y con un nivel socioeconómico medio o alto- y en 15 grupos de discusión. Los datos indican que el 95,8% de los hogares tienen conexión a internet y que el 86,6% de las familias reconocen no disponer de las herramientas, estrategias ni formación necesarias para orientar a los hijos en el uso de las pantallas. La televisión y el teléfono móvil son los aparatos más presentes en los hogares, con porcentajes del 96% y 94,9%, respectivamente.

Según el estudio, el 91,6% de las familias asegura haber detectado un uso abusivo de las pantallas por parte de sus hijos, en muchos casos antes del primer año de vida. En estas etapas iniciales, los dispositivos se emplean a menudo como "espacios de conciliación" o estrategias para llevar a la calma.

Los autores del informe alertan de que esta sobreexposición puede provocar efectos negativos como problemas de atención, retraso en la adquisición del lenguaje, dificultades emocionales y alteraciones en los hábitos de sueño y alimentación. Los momentos de consumo más habituales se sitúan antes de ir a la escuela, durante o después de las comidas y antes de dormir, con fines que van desde el entretenimiento hasta la gestión de situaciones complejas.

Uno de los responsables del estudio, el profesor de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación de la UIB, Bartomeu Mut, ha advertido que las pantallas funcionan a menudo como "el gran conciliador", utilizadas para regular las emociones de los niños. "La primera infancia es una etapa especialmente sensible y es necesario tomar medidas para reducir el uso o abuso de las pantallas. No es una cuestión tecnológica, sino de desarrollo infantil", señaló. Mut ha defendido que se trata de un reto de salud y educación pública que debe afrontarse desde el acompañamiento y no desde la culpabilización de las familias. "Son necesarias políticas preventivas, formación y alternativas reales. El bienestar digital infantil es una responsabilidad colectiva", ha añadido.

Espacios "libres" de móviles

En este contexto, el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha anunciado que su departamento impulsará próximamente una campaña para fomentar "espacios libres de móviles" en las etapas educativas de cero a seis años. La iniciativa incluirá la colocación de carteles en los centros educativos y acciones informativas en los servicios de salud. "Esta sensibilización se realizará también en las unidades pediátricas de los centros sanitarios para que las familias sean conscientes de que el uso de móviles entre los niños es muy pernicioso", ha explicado. Vera remarcó que la protección de la primera infancia debe ser una tarea compartida entre las instituciones, los centros educativos, los profesionales y las familias, y defendió que las recomendaciones de restringir el uso de dispositivos móviles en estos espacios contribuirán a reducir la exposición de los niños a las pantallas.

De cara al próximo curso, la Conselleria prevé poner en marcha formaciones específicas dirigidas a las familias de alumnos de quinto y sexto de primaria y de primero y segundo de ESO, con el objetivo de promover un uso más consciente y saludable de la tecnología dentro del ámbito familiar. El rector de la UIB, Jaume Carot, reivindicó el papel de la investigación universitaria a la hora de aportar datos sólidos a un debate que calificó de "especialmente sensible". "En la UIB, cuando tratamos temas que afectan a la sociedad no opinamos, trabajamos con datos y evidencias científicas. No somos tertulianos", ha reivindicado.

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