Hito a hito

De Ferreries a Cala Galdana por la escalerilla de Torrepetxina

Caminata larga por el camino Real y el barranco de Algendar a través de los variados senderos de la naturaleza, la historia y la leyenda

La visión del barranco de Algendar desde su interior es inmensamente espectacular, un paisaje cultural profundo e intenso.
18/09/2026 - 19:49 h.
5 min

PalmaEn esta ruta exploramos el único paso viable para bajar de Ferreries a Cala Galdana, la escaleta de Torrepetxina. Conocido itinerario tradicional del senderismo menorquín, el paso permite vencer el desnivel de las paredes rocosas del barranco, conectando la zona interior con el fondo del valle. El origen de este paso es histórico y puramente ganadero y agrícola. El barranco de Algendar ha sido, desde la época de la dominación árabe y la Edad Media, una de las zonas más fértiles de la isla gracias a su corriente de agua permanente. Los huertos del fondo del barranco necesitaban estar conectados con los lugares de la parte alta de la plataforma rocosa, como el lugar de Torrepetxina. De ahí la existencia de esta vía, dado que la tradicional, que arranca de la misma explanada de la encina monumental del barranco de Algendar, hace años que está cerrada.

Disponemos de transporte público tanto para llegar a Ferreries como para volver de Cala Galdana. Para horarios y disponibilidad de líneas, puede consultar la web ‘Mou-t Menorca’ (mou-tmenorca.com).

La ruta

[00 min] Desde el cementerio municipal, nos ponemos a caminar en dirección a Ferreries. Pronto giramos a la derecha por la calle del Camp. Aquí encontramos los indicadores y paneles informativos del camino Real. A la izquierda del camino tenemos los Pouets [05 min], una antigua construcción dedicada al suministro de agua potable para los habitantes de Ferreries. Después de una suave bajada, cruzamos la carretera de Cala Galdana (Me-22) y, orientados a poniente, acometemos una breve e intensa subida hasta situarnos a la altura del lugar de Biniatrum. Avanzamos por un camino de tierra entre pared seca.

La ruta de la semana.

Al estar ante el portillo del lugar de Son Guarnesset [25 min], los indicadores nos desvían hacia la derecha. Entramos de lleno en el camino Real a la vez que nos sumergimos dentro de un espeso encinar. Aquí encontramos la cruz de Son Gornés [35 min], que recuerda un trágico hecho sucedido en este mismo lugar en septiembre de 1865, cuando un rayo provocó la muerte de un mensajero, mientras recogía el ganado de la zona con otros compañeros. El panel informativo también nos cuenta “el miedo del cazador” y cómo Pons de les Ferreries, gran cazador, no tuvo su mejor día el sábado de la Virgen de Gracia.

Proseguimos la caminata por este bello y ancestral camino de herradura, que nos lleva ahora a atravesar las discretas hondonadas del barranco de Algendaret. Dejamos a la izquierda la fuente o pozo de la Perdiz Blanca, interesante conjunto etnográfico para el aprovechamiento de los recursos hídricos y espacio que alberga una de las numerosas leyendas de esta comarca, y alcanzamos un nuevo punto de interés, la cueva Real [1 h 00 min], a la derecha del camino. Al margen de sus usos en la prehistoria, parece que esta pequeña cueva ha servido durante siglos de refugio para arrieros, pastores, cazadores y campesinos. Acto seguido nos viene la cuesta de na Salema, topónimo de origen musulmán que significa paz y serenidad.

[1 h 10 min] El Camino Viejo se acaba y desemboca sobre un camino asfaltado, que también llega a Ferreries. Continuamos todo recto hasta que un indicador de madera nos desvía hacia la izquierda. [1 h 05 min] Es la marca precisa para iniciar el descenso por el paso de en Revull, uno de los pasajes más bellos y encantadores de la isla de Menorca.

En Revull era un “moro desterrado” de cabellos esquivos (de ahí su nombre) que se había escondido por aquel lugar tan escarpado. Un buen día los habitantes de la zona le dieron caza y lo atraparon bajo la peña Fosca, cuevas que encontramos a la izquierda del camino. Esta vieja leyenda menorquina nos acompañará durante los cuatrocientos metros de recorrido de este paso, refugio de biodiversidad que sorprende tanto por la frondosidad y espesor del bosque como por la diversidad de especies vegetales.

Al final, salimos al camino de tierra que hemos dejado antes [1 h 25 min]. A la salida del paso, sobre unas peñas que tenemos a la derecha, podemos ver otra cruz. Según Francesc d’Albranca, la colocaron en recuerdo de un ferreriense que se propuso sacar un nido de milanos o de halcones reales que había en la peña Fosca. El camino continúa descendiendo paralelo al torrente que tenemos a la derecha.

Los siguientes puntos de interés son la fuente de las Peñas, a la izquierda, y las casas de Sant Antoni de s’Aranjassa y del Molí de Dalt, a la derecha [1 h 30 min]. Este lugar es ideal para recordar la trágica historia de aquella novia, maldita por una bruja y secuestrada por los piratas, que enloqueció al saber que, después de una larga escapada, había permanecido prisionera en su propia tierra. “La novia de Algendar / hoy está en tierra, –mañana estará en el mar: / hoy come capones y gallinas, / mañana comerá sardinas / a la orilla del mar.”

El camino atraviesa el barranco y se eleva esplendoroso, cerrado dentro de la garganta de piedra. Una magnífica y monumental encina, ‘la Señora’, a mano izquierda, da paso a una llanura bajo unos peñascos, con un depósito tradicional [1 h 40 min]. Continuamos subiendo hasta que comenzamos a asomar la cabeza del canalón. Aquí debemos estar atentos a una marca verde sobre la pared seca de nuestra izquierda [1 h 45 min]. La misma pared articula un paso que nos permite acceder al sendero que conecta el camino Real con la escalinata de Torrepetxina.

La escaleta de Torrepetxina es un paso para acceder al interior del barranco de Algendar, antiguamente usado por campesinos y cazadores.

Orientados hacia el sur, el sendero avanza pegado a una pared seca situada a nuestra izquierda, al final de la cual encontramos una portilla que debemos pasar. La siguiente está a la derecha, tras la cual encontramos un viejo pozo con abrevadero. Guiados por las marcas verdes, iremos pasando de un cercado a otro, donde predominan los pastos naturales: terrenos cubiertos de hierbas y plantas silvestres que crecen sin la intervención humana directa y sirven de alimento para el ganado.

Escaleta de Torrepetxina

[2 h 10 min] El sendero se acerca a los peñascos que vigilan sobre el barranco de Algendar y la cueva del Càrritx, donde encontramos un bello e impresionante mirador natural. Acto seguido volvemos a entrar en la garriga, siempre orientados al mediodía. [2 h 25 min] Poco a poco, las marcas verdes nos hacen girar a la izquierda, hacia el interior de un estrecho valle, donde encontramos una balsa de cerdos y un aljibe. Acto seguido el espacio se estrecha aún más y descendemos por una torrentera habilitada como paso de personas y animales, es la escalinata de Torrepetxina.

[2 h 40 min] Llegados al fondo del valle, cerrados entre paredes monumentales, el camino gira a la derecha en dirección al mar. Pastos lozanos y restos de una poderosa infraestructura hidráulica, ahora en desuso, nos acompañan en este último tramo de ruta. Allí donde el sendero parece no tener continuidad encontramos una pequeña puerta de hierro a la derecha que nos saca sobre un camino ancho de carro que ya no abandonaremos hasta llegar a la urbanización de Cala Galdana [3 h 15 min].

Los datos

Dificultad 3 sobre 5

Distancia 11,63 km

Desnivel 320 m

Duración 3 h 00 min

Altitud máxima 143 m

Ruta no circular

@Fita_a_Fita

stats