Pollença expone el alma fotográfica de Javier Inés, fotógrafo de la Barcelona preolímpica
El Museu de Pollença inaugura una exposición que reivindica el talento del fotógrafo que retrató la Barcelona preolímpica, con obra inédita, objetos personales y una ambientación fiel a su universo creativo
PollençaEl claustro del convento de Sant Domingo de Pollença se ha convertido este domingo en un espacio cargado de memoria, imágenes y música con la inauguración de la exposición Javier Inés, el joven fotógrafo (1956-1991), una muestra que reivindica la figura de un creador avanzado a su tiempo y redescubierto décadas después de su muerte.
La exposición, que se podrá visitar hasta dentro de dos meses de lunes a domingo de 10.30 a 13.30 hy de 17.00 a 20.00 h, reúne una selección representativa de la obra fotográfica de Javier Inés, además de objetos personales, como su primera cámara, y una foto trabajaba.
La muestra es fruto de un largo proceso de preservación y recuperación. Durante más de veinte años, la pareja del artista, Juanjo Rotger, custodió el archivo fotográfico de Javier Inés en Pollença, hasta que la galerista Rocío Santacruz redescubrió su obra y la proyectó internacionalmente con su presentación en Paris Photo y ARCO Madrid. Ahora este legado vuelve a la isla en forma de una exposición que ha sido organizada conjuntamente por el Museu de Pollença y el propio Rotger.
El acto inaugural ha incluido las intervenciones del director del Museo de Pollença, Andreu Aguiló; el concejal de Cultura, Miquel Àngel Sureda; el alcalde de Pollença, Martí March, y Juanjo Rotger, encargado de dar nueva vida a la obra del fotógrafo. Aguiló ha destacado que una de las principales funciones de los museos es "dar visibilidad a las obras de la mejor forma posible", un objetivo que, según ha remarcado, se ha logrado con una exposición "excelente en una ubicación inmejorable".
El director del museo ha añadido que durante los próximos dos meses "el claustro de Sant Domingo estará lleno de almas" y ha asegurado que, si Javier Inés estuviera vivo hoy, "sería uno de los grandes referentes de la fotografía a nivel nacional".
La exposición se divide en diversos ámbitos que permiten recorrer las diferentes etapas e intereses creativos del fotógrafo. Hay espacios dedicados al ballet, al fotomontaje y en Ibiza, además de una sección centrada en la Barcelona en color, que retrata tanto a la ciudad preolímpica como a la élite social y personajes ilustres de la época. Otro de los blogs más potentes es el dedicado a la noche barcelonesa, con imágenes captadas en salas míticas como el KGB y el Universal, escenarios clave de la cultura alternativa de los años ochenta.
Con esta exposición, Pollença no sólo recupera la obra de un fotógrafo singular, sino que restituye la voz de un creador que supo mirar su época con una sensibilidad única.