Carles Rebassa señala a los "enemigos sutiles" del catalán y llama a no cambiar de lengua

La 37ª edición de la Semana del Libro en Catalán se ha inaugurado este jueves en los jardines de la Misericordia de Palma con el pregón del escritor mallorquín

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El escritor y pregonero, Carles Rebassa
ARA Balears
24/09/2026 - 20:11 h
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Palma"Si no tenemos catalán, no somos nada, no tenemos nada". Esta es una de las afirmaciones más contundentes que Carles Rebassa ha hecho este jueves en el pregón inaugural de la 37.ª Semana del Libro en Catalán de Palma. El escritor mallorquín ha convertido la defensa de la lengua en el hilo central de su discurso y ha hecho un llamamiento explícito a no cambiar de lengua en las situaciones cotidianas: "El acto democrático de no cambiar nunca de lengua en nuestro país".

Rebassa ha defendido que la Semana del Libro en Catalán es mucho más que un encuentro alrededor de los libros. En su discurso, ha situado el evento en un espacio político, público y también privado, porque, según ha remarcado, "todo lo que es público es político" y "todo lo que es privado es político". Por eso ha reivindicado la Semana como un espacio de resistencia y, a la vez, de centralidad para la literatura catalana y en catalán.

Personas mirando y comprando libros en la feria
La feria ha dado el pistoletazo de salida este jueves

"Si no tenemos lengua no tenemos nada", ha insistido. Y ha bajado esta defensa al terreno más cotidiano: "Hablemos catalán en la calle, siempre". Ha reclamado hablarlo "con el médico que nos dice que no nos entiende", con el compañero de trabajo que "dice que entiende el catalán pero no lo habla" y con los niños, independientemente del barrio o el vecindario. "Abrimos la lengua a todo el mundo, para todo el mundo y para nosotros mismos", ha dicho.

En este punto, Rebassa ha criticado también a aquellos que, según sus palabras, entienden las Islas como un "self-service lingüístico". "Si alguien se niega a entender el catalán y piensa que esta tierra es un self-service lingüístico, es problema suyo. Pero también es nuestro", ha afirmado.

El pregonero también ha dedicado una parte importante del discurso a los que ha definido como los "enemigos sutiles" de la lengua. Los ha señalado como aquellos que "nos destrozan las instituciones", "nos desintegran la escuela desde dentro" y "nos minorizan y nos expulsan de ciudades y villas para complacer al mejor postor". Y, en una de las expresiones más duras del pregón, los ha calificado de "virreyes, títeres, miedosos, serviles y traidores".

Para Rebassa, sin embargo, la defensa del catalán no se puede separar de la defensa de la literatura. Ha reivindicado los libros como una manera de explicar "quiénes somos", pero también "quiénes son los otros", "dónde estamos" y "hacia dónde queremos ir". Ha recordado a autores y escritores que han formado parte de su propio recorrido, desde Blai Bonet y Miquel Bauçà hasta Maria Mercè Marçal, Llorenç Villalonga, Salvador Espriu, Ovidi Montllor y Guillem d'Efak. "La literatura es pensamiento compartido", ha afirmado.

El discurso ha tenido también espacio para una crítica al mercado literario. Rebassa ha cargado contra "el sadismo desbocado del mercado" y contra la transformación de la literatura en "una herramienta de entretenimiento", "un producto comercial" y una competición entre los autores más vendidos. En este contexto, ha recordado que el autor no es quien vende directamente el libro y que el porcentaje que recibe de cada ejemplar es del 10%.

La Semana que Rebassa ha inaugurado estará allí hasta el domingo en los jardines de la Misericordia de Palma. Organizada por el Gremio de Libreros de Mallorca, esta 37.ª edición reúne a una treintena de participantes y una veintena de actividades literarias, entre presentaciones, recitales, conversaciones y otras propuestas culturales.

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