Buscar 'La inocencia' en la sierra de Tramuntana
El cortometraje de Miki Duran ya suma una decena de selecciones y continúa el recorrido por festivales
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PalmaUn viaje tranquilo por una carretera de montaña. Una madre, un niño de seis años y una situación que, al principio, no parece que tenga nada de extraordinario. Pero alguna cosa no acaba de encajar. Poco a poco, los gestos, las reacciones del pequeño Pau –interpretado por Marc Miralles– y las situaciones que rodean a los personajes van haciendo crecer una tensión que desemboca en un giro inesperado. Esta es la premisa de La inocencia, el cortometraje de Miki Duran que llega al Colonya Palma Muntanya Film Fest.
La historia nació con prisas. Duran explica que el proyecto surgió a raíz de una convocatoria de IB3. El productor, Andreu Fullana, le habló claro: tenían muy poco tiempo para presentar una propuesta. Pero Duran ya tenía en la cabeza una historia relacionada con un secuestro y, en solo una semana, escribieron el guion, preparar el proyecto y plantear el plan de financiación. "Salió muy rápido, porque ya tenía la idea bastante avanzada", explica.
El punto de partida es aparentemente sencillo: una situación familiar que podría ser la de unos padres separados con un menor a cargo. Hay una discusión entre el padre y la madre y, después, la historia empieza a mutar. Duran quería jugar precisamente con esta primera lectura que hace el espectador. "El corto juega con el concepto de la inocencia", señala. "Hace referencia a la inocencia de un niño y a la del espectador, que cree lo que ve", explica. Hasta que llega el giro.
La presencia del niño es fundamental para conseguir este efecto. Trabajar con un actor de solo seis años, sin embargo, supuso uno de los grandes retos de la producción. "Ha sido impresionante", dice Duran. "El casting con niños es especialmente complicado porque pueden cambiar de opinión, cansarse, bloquearse delante de una cámara o simplemente decidir que no quieren continuar", comenta. En este caso, la directora de casting, Belen Calafrei, organizó un par de encuentros con Marc Miralles antes de tomar la decisión final. "Vimos que era un niño muy inteligente y entendimos que íbamos a tiro seguro. Él es el gran descubrimiento del corto", presume.
La inocencia se rodó en abril de 2025 en diferentes localizaciones de Mallorca, principalmente en la sierra de Tramuntana, pero también en Santa Eugènia y una pequeña parte en Marratxí. Todo el rodaje se concentró en solo cuatro días. Un proceso intenso que, según reconoce el director, no acabó con el rodaje. La postproducción se alargó durante meses y llegó a convertirse en una de las partes más exigentes del proyecto. "Con este corto casi me he vuelto loco", admite. No se esperaba que el proceso fuera tan largo y la película no quedó definitivamente terminada hasta finales de año.
Una decena de selecciones
Ahora, sin embargo, el corto ya ha empezado a caminar. Se estrenó en el Atlàntida Film Fest y ya acumula una decena de selecciones en certámenes, entre los cuales están el Kàlidoscopi de Valencia y el Corto Pilar (Alicante), dos citas calificadoras para los premios Goya. También tiene previsto pasar por el Evolution Film Festival y ahora llega al Colonya Palma Muntanya Film Fest. "Hemos empezado hace poco", explica Duran, que prevé que durante el próximo año La inocencia continúe su recorrido por festivales.
Detrás de la apariencia de thriller, sin embargo, hay una cuestión que el director considera especialmente importante: los secuestros infantiles. Es un tema que, según Duran, sigue siendo "muy tabú" y del cual no se habla lo suficiente, a pesar de que es una realidad que se produce en todo el mundo. "El corto no pretende explicarlo todo ni convertirse en un discurso explícito sobre esta problemática, sino hacer que el espectador piense en ello a través de la ficción", explica.