Menos Turismo, Más Vida y Alerta Solidaria acusan a la Policía de buscar "chivos expiatorios" por los disturbios del 26-J
Las entidades denuncian que el informe policial que acusa a siete manifestantes de desórdenes públicos y daños pretende justificar las cargas que dejaron 25 personas heridas
PalmaMenos Turismo, Más Vida y Alerta Solidaria consideran que la Policía Nacional está buscando "cabezas de turco" entre los manifestantes de la pasada convocatoria del 26 de julio en Palma para justificar las cargas y la violencia policial que dejó veinticinco personas heridas. Las entidades han reaccionado así al informe elaborado por la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Baleares, que acusa a siete participantes en la protesta contra la masificación turística de los presuntos delitos de desórdenes públicos y daños.
El informe, encargado por el delegado del gobierno español en las Islas Baleares, Alfonso Rodríguez, al día siguiente de la manifestación y remitido ahora al juzgado que investiga los hechos, defiende la actuación de los agentes durante los incidentes. La investigación policial se basa, entre otros elementos, en un vídeo grabado por un dron donde se puede ver el lanzamiento de alguna lata hacia los policías. Las imágenes fueron publicadas por IB3 y, posteriormente, lanzadas a las redes del sindicato policial con una publicación donde consideraban que las cargas policiales eran utilizadas como "cortina de humo" por intereses políticos y cargaban contra el responsable institucional del gobierno español en Baleares. "Aquello realmente importante es que sea el delegado del gobierno, el máximo representante de las Fuerzas y los Cuerpos de Seguridad del Estado, quien lance estas graves acusaciones contra los policías en lugar de dar apoyo a su tarea", apuntaban.
Con todo, ahora será el juzgado quien deberá valorar estas pruebas y decidir si cita a declarar a las siete personas identificadas.
Para Menos Turismo, Más Vida y Alerta Solidaria, sin embargo, el informe forma parte de una "estrategia de criminalización" de los participantes en una movilización que, según recuerdan, reunió a más de 70.000 personas por las calles de Palma para reclamar un decrecimiento turístico. "La investigación que pretende justificar las violentas cargas parece ya ha encontrado cabezas de turco", señalan las dos entidades.
La versión de la Policía Nacional choca contra la de los manifestantes
La Policía sitúa el origen de los altercados al final de la manifestación, en las Voltes. Según el informe policial, los agentes comunicaron a la organización que el recinto no tenía capacidad para acoger a todas las personas que participaban y propusieron que la lectura del manifiesto se hiciera en el exterior. Ante la insistencia por acceder, se establecieron tres filtros policiales para regular la entrada.
La versión policial sostiene que la situación se tensó después de que desde la megafonía de la protesta se comunicara que la Policía impedía el acceso al recinto. Según el documento, posteriormente se produjeron empujones a los agentes, que habrían quedado rodeados en la pasarela que conecta la avenida de Antoni Maura con las Voltes.
Es en este momento cuando la Policía sitúa la actuación del grupo de manifestantes que ahora acusa. El informe señala que las imágenes recopiladas permiten identificar a un grupo reducido de personas, algunas con la cara tapada, que habrían lanzado botellas, latas y piedras contra los agentes. También les atribuye patadas, empujones y el uso del palo de una bandera, así como supuestos enfrentamientos con algunos turistas.
Las entidades rechazan este relato. Aseguran que los disturbios se produjeron a raíz de la presencia de cientos de antidisturbios taponando los accesos e impidiendo el paso de los manifestantes por diversas zonas de la parte alta de la Murada y que los manifestantes fueron agredidos cuando ya abandonaban la zona. De hecho, los agentes persiguieron a varias personas cuando ya habían marchado del lugar de los hechos y caminaban por el paseo del Born, momento en el que los agentes continuaron cargando y una de las personas heridas fue, precisamente, el músico palmesano Daniel Higienico, tal como recoge el testimonio del fotoperiodista Joan Mateu Parra.
También denuncian que, a pesar de la mediación de la organización con la Policía, los agentes actuaron "de forma totalmente injustificada" e interrumpieron la lectura del segundo manifiesto. "Los vídeos que llenaron las redes los días posteriores a la manifestación dejan bien en evidencia la violenta intervención de los agentes", sostienen Menys Turisme, Més Vida y Alerta Solidària, que ponen el foco especialmente en la limitación del acceso a las Voltes y en la formación posterior del cordón policial.