Los músicos baleares detrás de Rosalía, Rels B y Guitarricadelafuente
El manacorí Llorenç Barceló con Rosalía, el binissalemer Pedro Moyà y el de Sant Agustí Pere Navarro con Rels B, y el también manacorí Toni Llull con Guitarricadelafuente son músicos de directo de los tres artistas de fama mundial
PalmaRosalía, sentada como hace en cada concierto sobre el piano de cola blanco para interpretar la canción Sauvignon Blanc. Era la primera de las cuatro noches de presentación de su último disco LUX (2026) en Barcelona, en el Palau Sant Jordi, el pasado abril. Se giró hacia el mallorquín Llorenç Barceló, su pianista, para brindar con él, que había servido dos copas de vino, y lo presentó como “mallorquín de pura cepa”. “Llorenç, ¿tú quieres decir algo? Porque yo siempre explico mi versión de la historia, y no sé tú…”, le dijo. Él entonces contestó: “¿De qué historia? ¿De la del Taller de Músics?” Y Rosalía retomó: “No, de la historia nuestra. Es tu momento, tienes diez segundos para resumir nuestra historia”. Ante la expectación y la ovación generada, modestamente él añadió: “Bueno, nos conocimos en el Taller de Músics y nos hicimos amigos y aquí estamos, después de 15 o 20 años”. Y Rosalía lo remataba: “A veces nos hacen uuuuh y no, siempre hemos sido solo amigos y siempre has sido un amigo de diez. ¡Gracias, Llorenç!”.
Pequeño momento entrañable y abrumador, ante el lleno absoluto de 18.000 personas. Cuatro meses después de girar por el mundo, estos días precisamente están inmersos en la recta final de la gira americana haciendo las últimas noches por México, Puerto Rico y Florida, después de una cuarentena de conciertos tanto en Europa como en América del Norte y América del Sur.
Rosalía y Llorenç Barceló –ella tiene 33 años y él, 37– estudiaron juntos en Taller de Músics del Liceu. Ella ya lo había alabado públicamente tiempo atrás diciendo que “nadie suena como él”. Lo lleva, de hecho, como músico de directo desde la gira de Motomami (2022). Un virtuoso del teclado, sobre todo del Hammond y del Rhodes, en formaciones mallorquinas como Glissando Big Band, Big Yuyu y con Toni Vaquer. Es uno de los impulsores de la asociación musical y cultural manacorina S’Escat, que impulsa la creación musical, y ahora mismo también toca con Jorge Pardo. A pesar de su predisposición, su contrato de gira con la artista catalana no permite que haya podido contestar las preguntas formuladas por el ARA Balears.
Rels B, el más reconocido
Rels B es, hoy por hoy, el músico balear más reconocido internacionalmente. No solo eso, sino que es considerado el artista español más escuchado en todo el mundo, sobre todo en plataformas que dictan el éxito, como Spotify. Poca broma. Más del 80% de quien lo escucha proviene sobre todo de América Latina donde llena estadios con 60.000 fans.
Rels B es el palmesano Daniel Heredia, a punto de cumplir los 33 años. También conocido artísticamente como Skinny Flakk, se acompaña de dos productores isleños que son esenciales en la producción de su música, sobre todo desde su disco A new star 1993 (2024) y hasta el último love love FLAKK (2026). Son el palmesano Andrés Sastre Yuma, de 32 años, y el ibicenco Omar Alcaide, de 26 años, que, además, es el director musical y también uno de los músicos de directo, y que también ha estado detrás de la producción de No me tires flores, canción que ha hecho Alejandro Sanz conjuntamente con Rels B.
Otro ibicenco que también acompaña a Rels B sobre los escenarios es Pere Navarro, de Sant Agustí del Vedrà (32 años): trompetista, pianista, compositor, productor y DJ. “Empecé a tocar con él en junio del año pasado. La propuesta me llegó a través de Omar Alcaide, a quien conozco desde que éramos adolescentes. Ya había trabajado anteriormente para Rels B en un contexto de estudio y producción”. De hecho, lo había hecho en canciones como ‘Balearico del nostalgia EP’ (2024) y ‘que todo siga igual,,, o que vaya mejor’, del disco afroLOVA 25’ (2025).
“Cuando surgió la posibilidad de incorporarme, fue una evolución bastante natural en la relación dentro de la banda y para mí es una oportunidad de compartir música con un artista, un equipo y una manera de trabajar muy diferente de la de mis proyectos personales. Me interesa especialmente esta capacidad de entrar en otro universo musical, aportar mi propia sensibilidad y, al mismo tiempo, dejarme influenciar por lo que pasa alrededor”, explica Navarro. “Creo que mi principal aportación es la versatilidad, no solo porque toco tanto la trompeta como los teclados, sino también por mi capacidad de entender el contexto en el que estoy”, comenta. “Mi papel musical no cambia mucho, porque el directo está muy trabajado y cada uno tiene su rol dentro del show. Mi responsabilidad es cumplirlo de la mejor manera posible y poner mi sensibilidad al servicio de la música. Cuando formas parte del proyecto de otro artista, es fundamental entender que no se trata de demostrar todo lo que sabes hacer, sino de escuchar qué pide cada canción y aportar exactamente lo que necesita en cada momento. Intento llevar mi personalidad y mi experiencia a la banda, pero siempre respetando el lenguaje de Rels y la dirección musical del proyecto”, añade el músico, que al mismo tiempo mantiene en activo tanto su proyecto personal como también la formación The Illusions –de jazz ambos– y las colaboraciones de fusión entre el house y el jazz con el productor mallorquín Kiko Navarro.
“Una vez definidos el repertorio y el espectáculo, vamos bastante a tiro seguro, intentando que cada noche funcione de la mejor manera posible. Quizás donde sí siento una evolución es más en el ámbito personal y humano”, expresa. “Cuando compartes tantos escenarios y tantas horas de viaje con un grupo de personas, se acaba creando una relación muy especial. Vas generando una relación y una confianza que también acaba teniendo un impacto en el escenario. Aprendes a conocer a los demás, a entenderlos y a saber cuándo debes aportar o simplemente estar ahí. Pero en una gira también aportas mucho desde el lado humano y esta es probablemente la parte que más va evolucionando con el tiempo”, argumenta. “Musicalmente, con el tiempo vas desarrollando una confianza que hace que muchas cosas pasen casi sin tener que hablar. Personalmente, es algo que disfruto mucho”, concluye Navarro.
Pedro Moyà, el más veterano
En este mismo sentido se expresa Pedro Moyà, binisalemero de 31 años, que hace todavía más tiempo que toca con Rels B. Desde finales de 2021 es el batería. “Entré a formar parte del proyecto aquella Navidad. Fue un gran regalo de final de año. Entré por recomendación directa de Juanjo Monserrat, que era guitarrista y corista del proyecto en aquel momento”, recuerda el batería, también del grupo MUT. “Cuando formas parte de una banda de este nivel, donde rebosa talento y sensibilidad musical mires donde mires y los roles de cada uno están tan marcados y sabes lo que se espera de ti, intentas hacerlo cada día un poco mejor que el anterior musicalmente y humanamente. Las aportaciones son las pequeñas cosas: estar siempre pendiente de si puedes echar una mano, aclarar dudas o simplemente intentar hacer equipo y que cualquier situación sea más fácil de llevar. Ya somos de los más veteranos, me gusta mucho y noto que me va bien ayudar a los que entran a tener el camino más fácil”, explica sobre la relación dentro de la banda que, dice, “es espectacular”. “Nos hemos juntado un equipo muy sensible, nos queremos mucho y somos muy conscientes y estamos agradecidos de lo que hacemos. Es muy inspirador ver a tanta gente tenerse admiración y respeto entre ellos”, expresa.
“Hacer música con él [Rels B] para mí supone un privilegio y es un lujo vivir y formar parte de conciertos históricos como los que da. A veces lo damos por supuesto, pero, cuando nos paramos a pensarlo, hemos vivido momentos muy surrealistas que hace unos años ni me habría imaginado”, añade, y habla de las “giras intensas”. “Tienen cosas malas, como estar lejos de las personas que quiero, diferencias horarias y estar un poco incomunicado. Pero a la vez también me sirve para desconectar y parar un poco. Además, la mayoría de mis compañeros del equipo no son de Mallorca, así que salir de gira es la mejor manera de pasar más tiempo con ellos”, explica Moyà. “Muchas veces no hay tiempo para hacer turismo ni para conocer una ciudad, pero incluso así siento que puedes conocer un poco cada lugar a través de la energía del público, de cómo responde la gente a la música y de la experiencia de tocar allí”, dice_Navarro.
Toni Llull, batería y percusionista
El también manacorí Toni Llull tiene 33 años y desde hace un año y medio es el batería y percusionista de Guitarricadelafuente, el nombre artístico de Álvaro Lafuente, de 29 años y de Benicàssim, uno de los artistas del Estado que también ha dado un vuelco al pop y que más ha despuntado internacionalmente. El 24 de septiembre vuelven a actuar en Mallorca, en el Auditòrium de Palma.
“Se pusieron en contacto conmigo los hermanos Álex y Víctor Hernández del grupo Maestro Espada, que son los directores musicales de los directos. Buscaban un perfil que se encargara sobre todo de las percusiones, pero que también tuviera un carácter híbrido y les encajé porque seguían un poco mi recorrido de estos años con Marina Herlop y Tarta Relena”, explica el músico, que acompaña el directo de uno de los nombres que más alto va subiendo, tanto que la gira internacional no solo ha pasado por Europa, sino también por América Latina y los Estados Unidos. Allí grabaron a principios de año un concierto para Tiny Desk, la famosa serie de actuaciones cercanas de NPR Music, la radio pública estadounidense: la escena es detrás de un escritorio de oficina en Washington D.C. y capta la esencia más íntima a corta distancia. “Siempre lo recordaré con mucho cariño”.
Desde 2018 es batería de la catalana Marina Herlop, con quien ya había tenido el grupo Myōboku. Después vinieron las catalanas Tarta Relena, la menorquina Anna Ferrer y la loritana Maria Jaume. Desde 2021 gira sin parar. “Internacionalmente, sobre todo con Guitarricadelafuente y Marina Herlop. Con el resto son giras más estatales, que también ya me está bien”, dice. “Estoy disfrutando mucho, es lo que había querido hacer siempre y tengo una suerte enorme, pero también llega un punto en que es muy cansado estar siempre fuera de casa y psicológicamente puede ser duro. Pero me vale la pena”, explica Llull, que se lleva el palmarés de ser quien está tocando simultáneamente con más artistas hoy por hoy. “En general hacemos muy buenos conciertos, tengo mucha suerte”.
“La relación es bastante cercana con todo el mundo. Con quien hace más tiempo que giro tengo más afinidad. Con Marina Herlop tenemos trato de amistad fuerte por no decir de familia”. “El concierto del Auditori de Barcelona de PA –el último disco de Anna Ferrer– fue increíble; con Marina cuando actuamos en el festival Mutek de Canadá fue muy emocionante; y también con las Tarta Relena el concierto del año pasado en el Teatre Grec por las fiestas de la Mercè”, recuerda Llull.