Litoral

Casos de las gallinas de Formentera: el nuevo director de Costes avala en 11 minutos el informe de 80 páginas que cambia el criterio

El jefe jurídico firmó a las 14:15 la propuesta que recuperaba buena parte de las instalaciones denegadas por la Dirección General y Joan Jaume le dio el visto bueno a las 14:26

La ocupación de las playas es una cuestión históricamente polémica en Formentera.
27/08/2026 - 21:01 h.
5 min

PalmaConselleria de Mar y Ciclo del Agua, 17 de agosto, 14:15 h. El jefe del Servicio Jurídico, Mariano Socias, firma digitalmente un informe jurídico y propuesta de resolución de 80 páginas sobre las polémicas autorizaciones de tumbonas y sombrillas de Formentera. La propuesta es volver a autorizar buena parte de las instalaciones que la Dirección General de Costas había dejado fuera solo tres meses antes.

A las 14:26 h, solo 11 minutos después de la firma digital de Socias, el nuevo director general de Costas y Litoral, Joan Jaume Mulet, estampa también su firma: "Conforme con la propuesta. En dictamen resuelvo". Exactamente, habían pasado 10 minutos y 44 segundos.

Un tiempo récord para un documento de 80 páginas. Esto no significa que Jaume Mulet no conociera previamente el expediente. "Seguramente ya lo conocía en forma de borrador", explica una fuente consultada. "En todo caso, lo más recomendable como director general es volverte a leer de arriba abajo los informes, porque puede haber cambios, y quien responde eres tú", añade.

Con la firma, el nuevo director general ha autorizado un buen número de instalaciones que habían quedado fuera de la primera resolución. La Conselleria es la misma, el expediente es el mismo y las playas, también. Pero el resultado ha sido sustancialmente diferente.La reducción inicial de tumbonas y sombrillas no había sido una decisión personal de la entonces directora general, Maria Joaquina Ferrer. Antes de la resolución del 7 de mayo constaban un informe-propuesta parcialmente desfavorable de la jefa de Negociado XIII y una propuesta de resolución también parcialmente desfavorable de la jefa del Servicio de Autorizaciones.

Las denegaciones no respondían simplemente a la voluntad de Costas de reducir el número de tumbonas. Los informes aplicaban las limitaciones que los servicios de la Dirección General entendían derivadas de la normativa de Costas y de la protección de los espacios naturales afectados. Entre los motivos que dejaron instalaciones fuera se encontraban el incumplimiento de las distancias respecto a la acera del mar, la separación entre instalaciones o lotes y las distancias de protección de los sistemas dunares.

Ferrer no había decidido por su cuenta que en Formentera había demasiadas tumbonas. La resolución asumía unos informes previos que consideraban que una parte de las instalaciones solicitadas no cumplía las condiciones exigibles para ocupar el dominio público marítimo-terrestre y los espacios protegidos. Ferrer hacía caso de los informes técnicos, como en el otro caso polémico de su mandato: la propuesta de caducidad de los bares litorales en dominio público por incumplir los criterios de la concesión.

En cambio, tras la retroacción y las nuevas alegaciones presentadas por el Consell de Formentera, en el expediente examinado por el ARA Balears no consta ningún informe técnico nuevo de la Dirección General de Costas que avale la nueva distribución. La propuesta que acaba cambiando el resultado es de naturaleza jurídica y la firma Mariano Socias, jefe del Servicio Jurídico de la Conselleria.

Revuelta de los adjudicatarios

La primera resolución abrió un conflicto político de primer orden en Formentera. Los concesionarios de las playas reaccionaron con un malestar enorme ante la reducción de hamacas y sombrillas y el Consell cogió la voz cantante de las protestas. La institución insular reclamó al Gobierno que rectificara una decisión que consideraba injustificada y llevó la batalla también al terreno administrativo.

El 9 de junio, el Consell presentó un recurso de reposición contra las denegaciones. El conflicto pasaba así de las playas a los despachos. Diez días después, el 19 de junio, la misma Dirección General de Costas emitió un informe técnico específico en relación con el recurso presentado por Formentera.

Pero el movimiento que acabaría cambiando el curso del expediente llegaría un mes después. El 17 de julio, el conseller del Mar y del Ciclo del Agua estimó el recurso y ordenó retrotraer el procedimiento, es decir, volver atrás en la tramitación hasta el momento de los pronunciamientos parcialmente desfavorables que habían precedido la resolución de Ferrer. Además, concedió a Formentera un nuevo trámite para que pudiera presentar alegaciones y nueva documentación.

Una segunda oportunidad para las hamacas

Formentera aprovechó la segunda oportunidad. El Consell aportó nuevos planos y un informe técnico propio con una redistribución de las instalaciones denegadas, playa por playa e instalación por instalación.

Aquí hay una de las claves que permite entender cómo se llega al nuevo resultado. Formentera no renunciaba necesariamente a las tumbonas que Costas había rechazado. En muchos casos modificaba la ubicación o reducía la superficie ocupada, pero mantenía el número de tumbonas y sombrillas.

En Cavall d'en Borràs, por ejemplo, Costas había denegado una instalación de 20 tumbonas y 10 sombrillas, porque no cumplía la separación de seis metros respecto de las dunas. La nueva propuesta mantiene las 20 tumbonas y las 10 sombrillas, pero modifica la ubicación y reduce la ocupación de 150 a 100 metros cuadrados.

En Illetes sucede algo similar. Una instalación de 26 tumbonas y 13 sombrillas que había sido denegada conserva los 39 elementos, pero pasa de 195 a 120 metros cuadrados. Las tumbonas, por tanto, no habían desaparecido: habían aprendido a ocupar menos espacio.

Cambia el criterio y cambia el director

Pero entre la primera resolución y la segunda hay otra diferencia importante. Maria Joaquina Ferrer ya no estaba. La directora general que había firmado las denegaciones había sido destituida de manera fulminante y el Gobierno había situado a Joan Jaume Mulet al frente de Costas.

Después de la retroacción y de la nueva documentación aportada por Formentera, en el expediente examinado por el ARA Balears no consta un nuevo informe técnico de la Dirección General de Costas posterior que avale esta nueva distribución. El documento que precede inmediatamente la nueva resolución es el informe jurídico y propuesta de resolución de 80 páginas elaborado por el jefe del Servicio Jurídico.

El cambio de resultado se produjo después de una secuencia mala de ignorar: los servicios de Costas habían informado inicialmente en sentido restrictivo, Ferrer había asumido aquel criterio, Formentera se había rebelado y había recurrido, el conseller había ordenado volver atrás en la tramitación, el Consell había presentado una nueva propuesta, Ferrer había sido destituida a pesar del apoyo de los técnicos de Costas y un nuevo director general había ocupado su lugar.

Y volvemos al 17 de agosto. 14:15 h: firma Mariano Socias. 14:26 h: firma el nuevo director general. 10 minutos y 44 segundos para que el informe jurídico y propuesta de resolución de 80 páginas firmado por el jefe jurídico recibiera el conforme del responsable de Costas. A pesar de ser economista de formación y exalcalde, sin ninguna experiencia en la administración del litoral autonómico, a Jaume Joan no le hizo falta mucho tiempo para dar el apoyo completo al informe y propuesta de resolución. Las hamacas que tres meses antes no habían superado el criterio de Costas volvían a tener autorización en buena parte.

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