La Policía Nacional responde a las denuncias de los heridos por las cargas con un informe donde defienden su actuación
La Policía Nacional justifica las cargas que dejaron más de veinte heridos al hecho de que un grupo de personas les lanzara objetos y les increpara después de la tensión originada por acceder a las Voltes
PalmaLa Policía Nacional está ultimando un informe que prevé entregar al juzgado sobre los incidentes registrados al final de la manifestación contra la masificación celebrada el pasado 26 de julio en Palma. Así lo ha hecho saber el cuerpo policial pocos días después de que la plataforma Menys Turisme, Més Vida y Alerta Solidària hayan hecho saber los detalles de la ofensiva judicial que preparan contra los agentes que dejaron heridas de diferente consideración a una veintena de manifestantes. El documento, según fuentes conocedoras del contenido consultadas por Europa Press, recoge lanzamientos de objetos, supuestas agresiones a agentes e incidentes con turistas, y defiende que las cargas policiales en las inmediaciones de las Voltes y la avenida Antoni Maura fueron una respuesta a "la escalada de tensión".
Las conclusiones forman parte, de momento, de la versión policial de los hechos y se basan, según las mismas fuentes, en varios vídeos recopilados durante la investigación. La Policía sostiene que las imágenes permiten identificar a un grupo reducido de personas que habría recurrido a la violencia al final de la protesta, con el lanzamiento de objetos como botellas, latas y piedras, así como presuntos empujones y golpes a los agentes. También asegura que algunos manifestantes habrían increpado a turistas que se encontraban en la zona.
La protesta había transcurrido con normalidad
De acuerdo con el relato policial, la manifestación transcurrió con "total normalidad" durante buena parte del recorrido y los problemas se concentraron a la llegada a les Voltes.
Según el informe, los agentes advirtieron a la persona responsable de la protesta que las personas que participaban en la marcha no cabían en el espacio previsto para la lectura del manifiesto. Por este motivo, siempre según esta versión, se les habría propuesto hacer el acto en el exterior.
Ante la negativa de la organización a modificar el lugar previsto, la Policía asegura que se acordó establecer tres filtros para permitir la entrada de los manifestantes de manera progresiva. Las fuentes consultadas, sin embargo, señalan que la promotora de la manifestación habría comunicado por megafonía a los participantes que la Policía les estaba impidiendo el acceso a les Voltes. A partir de este momento, según la Policía Nacional, el ambiente comenzó a tensarse y se produjeron los primeros empujones a los agentes.
La Policía Nacional habla de una "masa hostil"
El documento describe que los policías que se encontraban en la pasarela que conecta la avenida Antoni Maura con Ses Voltes quedaron "atrapados" en este punto, un espacio estrecho delimitado por la muralla y las rocas del lago. Esta situación, siempre según la versión policial, hizo necesaria la petición de refuerzos. El informe califica de "masa hostil" al grupo que, según la Policía, habría rodeado a los agentes y los habría empujado en dirección a la avenida Antoni Maura. A pesar de todo, en las imágenes se puede ver cómo aquello que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado llaman "masa" no supera el centenar de personas, entre ellas periodistas y fotoperiodistas.
Es en este punto donde el relato policial sitúa los incidentes más graves. Según las mismas fuentes, las imágenes analizadas muestran un grupo reducido de personas con el rostro cubierto que habría lanzado botellas, latas y piedras contra los agentes. La Policía también asegura que algunos de los participantes habrían increpado a turistas que se encontraban en las inmediaciones. Ante esta situación, los responsables del dispositivo habrían ordenado las cargas para dispersar a los manifestantes.
El informe, que aún está en fase de elaboración, será remitido al juzgado y tiene como objetivo aportar la versión policial sobre los incidentes y justificar las cargas policiales contra los manifestantes. Las afirmaciones sobre los presuntos lanzamientos, agresiones y otros incidentes deberán ser valoradas en el marco de la investigación judicial.