"Si hacemos un pequeño esfuerzo de sensatez, el viejo marino volverá a las Islas Baleares"
La codirectora Núria Abad defiende que la recuperación de la foca mediterránea requiere reducir la presión sobre el territorio y aprender a convivir con la especie
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FormenteraEl largometraje documental La odisea del viejo marino, dirigido por Marta Hierro y Núria Abad, ha iniciado con buen pie su trayectoria en el circuito de certámenes cinematográficos tras haberse estrenado en el CaixaFòrum Palma. En una entrevista concedida a los estudios de Ràdio Illa, la codirectora Núria Abad ha destacado la buena acogida del proyecto, que acaba de ser galardonado con el primer premio al mejor largometraje documental en el festival Som Cinema de Lérida, antes de continuar su recorrido por el Evolution Mallorca International Film Festival en Palma y el Suncine de Barcelona.
La película combina imagen real de alta calidad y secuencias de animación para narrar la "doble odisea". Por una parte, la de una de las especies más amenazadas del planeta: la foca mediterránea. Por la otra, la de los biólogos que luchan por evitar su desaparición.
Una especie extinguida por la acción humana
Según ha recordado Abad, actualmente solo quedan unos 700 ejemplares de foca monje en todo el mundo, repartidos entre la colonia principal de Mauritania y pequeños grupos en Grecia y Turquía. En el Mediterráneo occidental no queda ningún ejemplar desde que en los años 50 se mató al último en Cala Tuent (Mallorca), o la desaparición del famoso ‘Peluso’ en los años 90 en la costa norteafricana.
"El viejo marino no se extinguió por azar, sino porque lo mataron", ha señalado Abad, recordando que antiguamente se les consideraba "alimañas" que destruían las artes de los pescadores.
¿Preparados para el reencuentro?
Interrogada sobre si la sociedad del siglo XXI está preparada para una eventual reintroducción de la foca monje en las Baleares, la codirectora se muestra optimista: "Pienso que sí, pero debemos hacer un gran esfuerzo por entender la situación de saturación y frenar el ritmo. No se trata de ir contra el turismo, sino de hacer las cosas con sentido común. Si lo hacemos, ellas solas volverán; ya se están acercando a Malta y a Italia".
Diseñado también con una vocación pedagógica para escuelas y nuevas generaciones, el documental cuenta con imágenes excepcionales de estos animales en libertad. La película, de 70 minutos de duración, se puede ver en este enlace.