El homenaje a la II República en Porreres advierte de la crisis global de valores democráticos

Bauçà ha reivindicado la memoria histórica y ha hecho crítica política y reflexión social, con el objetivo de honrar a las víctimas del franquismo, alertar sobre los peligros del olvido y la intolerancia y reivindicar los valores democráticos

Un momento del acto.
Josep Maria Sastre
13/04/2026
5 min

Porreres ha vuelto a demostrar su compromiso con la justicia y la recuperación de la memoria histórica con el acto de recuerdo de las víctimas que lucharon por la II República, en un acto organizado por la Comisión de Memoria del municipio y el Ayuntamiento.

Dichos años, el homenaje comienza en la plaza de la Vila donde decenas de vecinos y vecinas se citan en una iniciativa de la Agrupación Cultural para iniciar la 'Paseada por la memoria'. Es un recorrido reivindicativo que va desde el núcleo urbano hasta el Rincón de la Memoria. La caminata sirve como preámbulo y llena de simbolismo un acto institucional que mezcla dosis de protocolo con mucho sentimiento.

Los participantes en la Paseada por la Memoria a punto de llegar a la Cruz.

El presidente de la Agrupación Cultural y profesor del IES Porreres, Francesc Melià, ha sido la persona elegida para presentar el acto. En su intervención inicial apuntó que, como docente, percibe un “desarraigo generalizado de la juventud hacia nuestro entorno, nuestro paisaje, nuestra cultura, nuestra lengua y nuestra historia”. Aparte de esta preocupación, también se refirió “a hijos o nietos que navegan horas y horas dentro de un mundo virtual donde una extrema derecha poderosísima les bombardea con multitud de mensajes, generalmente sin ningún rigor histórico, extremadamente sencillos, repetitivos, que van calando y generan un pensamiento y una opinión”.

A continuación, el encargado de hacer el parlamento este año ha sido Bernat Bauçà, exconcejal y exalcalde de Porreres, dinamizador social, cultural y de juventud a través de múltiples asociaciones y entidades con las cuales ha colaborado y ha estado al frente.

Bauçà ha reivindicado la memoria histórica y ha hecho crítica política y reflexión social, con el objetivo de honrar a las víctimas del franquismo, alertar sobre los peligros del olvido y la intolerancia y reivindicar los valores democráticos. Además, ha hecho una llamada a fomentar el compromiso colectivo con el futuro de Porreres y de la sociedad.

Intervención de Bernat Bauçà.

Así de entrada ha aludido a “un contexto mundial, autonómico y local” que “no nos da muchas esperanzas de tener una tierra mejor”, además de advertir que “la gente sin escrúpulos, aquellos mismos del 36, aquellos que no respetan las ideas de los demás no se paran de actuar”.

En el ámbito autonómico ha advertido d'"una extrema derecha peligrosa y sin miramientos que intenta y consigue condicionar el partido que hay en el poder". En este sentido, ha recordado que lleva a cabo “atques en el ámbito urbanístico, social, educativo, cultural y ha pisoteado nuestra lengua”. Además, también ha lamentado que “mentrestanto parece que no hay fuerzas para poder volver a sacar 100.000 camisetas verdes a la calle”. En este sentido, se ha referido a la derogación de la ley de memoria histórica diciendo que “podrán derogar las leyes pero no la historia”.

Finalmente, también ha hecho un repaso a los pasos dados en la recuperación de la memoria en Porreres. Ha hecho una llamada a la integración social y cultural de los “nuevos venidos de tierras mallorquinas” y también de más allá que “ni se acercan”. También ha reivindicado y lamentado la desaparición del comercio local, ha reclamado poner límites al turismo y ha criticado que la lengua “ha perdido mucho terreno en la isla y en Porreres también”.

A pesar del tono crítico, ha querido cerrar con un mensaje optimista: “Es un mensaje hacia la esperanza, hacia animar a la gente a continuar trabajando por la dignidad y el compromiso”.

Garcías ha recordado a su madre, ahijada de Climent Garau, fallecida recientemente.

En su discurso Bauçà ha recordado los episodios vividos por Josep Roig y Francesc Sastre en momentos diferentes cuando recibieron amenazas de la extrema derecha local cuando eran alcaldes de Porreres. El primero cuando se iba a hacer el homenaje a Aurora Picornell en 1978 y el segundo cuando quitó los nombres franquistas de las calles en 1980.

También ha citado a Maria Ripoll Garau, que murió en diciembre de 2025, habitual en la primera fila del acto de homenaje. Ripoll era ahijada de Climent Garau Juan, Marió, el último alcalde republicano del municipio asesinado en 1936 en Palma. Ha recordado su frase: "Contad lo que pasó porque lo dirán y no lo creerán".

Una frase que ha mencionado también su hija, Francisca Garcias, en el turno abierto de intervenciones del que ha sido el primer acto de recuerdo con su ausencia: “Su legado no acaba aquí porque yo lo continuaré y mis hijos que están aquí, también, entre todos continuaremos adelante”.

Como es habitual, los asistentes han ido pasando por el micrófono para hacer lectura pública de los nombres y apellidos de las personas fusiladas en la pared de la Creu, testigo y símbolo silencioso del dolor y la memoria. Uno por uno, los nombres resuenan en el silencio del Racó y rompen durante unos segundos el olvido que impuso la dictadura.

La ofrenda floral.

Continuando con el acto se ha hecho la ofrenda floral acompañada de la música que este año ha corrido a cargo de Tomeu Ramis y Pere Estrany. La alcaldesa de Porreres, Maria Angès Sampol, concejales y concejalas y otros miembros de los partidos con representación municipal han depositado los ramos en la pared y la puerta donde se llevaron a cabo los fusilamientos.

Como novedad, este año Antoni Rigo ha leído un manifiesto de la Comisión de Memoria Histórica de Porreres que hace referencia a la derogación de la ley de memoria histórica por parte del Parlament, una iniciativa que “ha generado preocupación e indefensión”, dice, a la vez que destaca “la importancia de mantener instrumentos legales que garanticen el reconocimiento de las víctimas, el apoyo a sus familias y el impulso de políticas de investigación, identificación y divulgación”.

En el turno de intervenciones voluntarias ha intervenido Sebastià Lliteres para reconocer los pasos dados en la memoria del municipio, pero, entre otras cosas, ha reclamado la señalización del lugar del cementerio donde se encontraron las fosas comunes para dignificarlas.

Paseo hasta la fosa común del cementerio con los Xeremiers de Porreres.

Han intervenido para cerrar el acto el presidente de la Comissió de Memòria, Miquel Àngel Veny, que, en referencia a la derogación de la ley de memoria, ha apuntado que “la extrema derecha marca la batuta”, del Gobierno del PP.

La alcaldesa, Maria Agnès Sampol, ha cerrado el acto poniendo de manifiesto “el compromiso firme del Ayuntamiento de Porreres con la dignidad, la justicia y la reparación para preservar la memoria colectiva y para evitar que en un futuro se puedan repetir episodios en que hermanos, amigos y familias se enfrenten por motivos políticos”.

Finalmente, los asistentes acompañados con las músicas de los Xeremiers de Porreres han hecho el paseo hasta la fosa común del cementerio que fue exhumada, donde se ha hecho una ofrenda floral que ha cerrado el acto.

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