Avanza la sequía: Antes del verano ya había 47 municipios en alerta o prealerta
El Ejecutivo admite el efecto de la sequía en sus respuestas parlamentarias y confirma que en abril ya había 10 municipios en situación complicada
PalmaLas Baleares han iniciado el verano con una situación muy complicada en términos de reservas hídricas. Los datos del mes de junio preocupan al Ejecutivo, y es natural. Las reservas subterráneas, principal fuente hoy día del suministro, han vuelto a bajar a las puertas del verano y la falta de lluvias durante las últimas semanas ha agravado una situación que ya venía marcada por la presión sobre los acuíferos. Aunque no se habla de una emergencia generalizada, los datos oficiales dibujan un escenario cada vez más ajustado.
Las reservas hídricas del Archipiélago se sitúan actualmente en el 45%, y como bien se sabe, las próximas semanas serán las de mayor consumo con mucha diferencia. Mallorca llega al verano con un 46%, Menorca con solo un 34% —el registro más bajo de los últimos años— y Ibiza con un 47%. Tanto Mallorca como Menorca presentan unas reservas inferiores a las de junio del año pasado, lo que evidencia que el verano empieza con menos margen que en temporadas anteriores.
La falta de lluvias es uno de los factores que marcan estos datos, pero evidentemente hay otro, y es el incremento constante de población y de turistas. No solo llueve menos veces que hace unos años, sino que cuando llueve, llueve menos, mientras los récords de población y de visitantes no paran. Eso sí, las lluvias siempre pueden enmascarar un poco la falta de recursos, pero no ha sido el caso. Junio ha sido extraordinariamente seco: en las Islas solo han caído 0,3 litros por metro cuadrado, cuando es lo habitual que en este mes sean 16,5 litros. Es decir, un 98% menos de precipitación de lo que sería normal. Este dato explica buena parte del descenso registrado durante el último mes, aunque no resume toda la problemática.
No es un episodio puntualLa preocupación del Gobierno va más allá de este episodio puntual. Las respuestas parlamentarias consultadas por el ARA Balears a preguntas formuladas por la diputada de MÉS per Mallorca Maria Ramon muestran que buena parte del territorio ya se encuentra bajo vigilancia. En abril, 37 municipios estaban en situación de prealerta hídrica y 10 más en alerta, mientras que solo 20 municipios se mantenían en una situación de normalidad. El Gobierno insiste en que estos escenarios "se definen por unidades hidrológicas y no estrictamente por municipios", pero la fotografía sigue siendo significativa: gran parte de las Islas afronta el verano con los recursos bajo presión.
El Ejecutivo también asume que el problema no se limita a la falta de precipitaciones. En sus respuestas parlamentarias advierte que el cambio climático hará que las sequías sean más largas, las precipitaciones más irregulares y la recarga de los acuíferos más difícil. Los cálculos apuntan a una reducción de la disponibilidad de agua del 4,5% en la próxima década si esta tendencia se mantiene.
Esta es la gran preocupación de fondo: mientras la demanda de agua continúa creciendo impulsada por el aumento de población, la actividad turística y la construcción de nuevas viviendas, las grandes infraestructuras que deben reforzar el sistema aún necesitarán años para entrar plenamente en funcionamiento.